sábado, 12 de junio de 2021

El dibujo de Carducho en la Biblioteca Nacional.

 


Bartolomé Carducho (Florencia, 1560- El Pardo, 1608) se inició en el campo de la arquitectura, la escultura y la pintura, aunque solo obtuvo el reconocimiento profesional en esta última disciplina. Gran dominador de la pintura religiosa, se convirtió en un hábil y exitoso marchante de pinturas y grabados italianos en España en la compra de pintura y escultura para coleccionistas españoles tan prestigiosos como el duque de Lerma. En lo que a nosotros respecta, la Biblioteca Nacional conserva un dibujo de este  autor con una escena relativa a la muerte de San Vicente Mártir de 1585.


miércoles, 2 de junio de 2021

San Vicente en la puerta barroca de la Catedral de Valencia.


El segundo cuerpo de la Puerta de los Hierros, puerta barroca de la catedral de Valencia, más reducido, tiene cuatro columnas del mismo orden. En el intercolumnio del centro, un rosetón oval, y en los laterales, las estatuas de San Lorenzo de Francisco Stolz y de San Vicente Mártir, obra de Konrad Rudolf, y medallones con los bustos de los papas valencianos, Calixto III y Alejandro VI, con figuras alegóricas: a los pies del primero la caridad y la justicia, y a los del segundo la esperanza y la fortaleza; ambas son obras de Francisco Vergara.

miércoles, 19 de mayo de 2021

San Vicente Mártir en la catedral de Huesca, obra de Forment.

 

Encontramos a San Vicente Mártir, patrón de Huesca, en el retablo mayor de alabastro de su catedral. Obra de Damià Forment entre 1520-1532, su figura se muestra sentada, concentrado en la lectura, con vestidura de diacono y su habitual rueda de molino atada a sus pies. La potente figura, equilibrada y cargada de serena majestad, se cubre con un esplendido doselete gótico calado en la piedra y pone de manifiesto la destreza del maestro escultor Forment y su taller.

domingo, 9 de mayo de 2021

San Vicente en Santa María del Popolo.



La basílica de Santa María del Popolo es una basílica menor de Roma, situada en la Piazza del Popolo, junto a una de las antiguas puertas de la ciudad. Pertenece desde 1250 a los agustinos y el templo formaba parte de un convento de esta orden. La arquitectura de todo el conjunto se acomodaba al espíritu de sobriedad de los agustinos, como se evidencia en la fachada. La escultura de San Vicente que mostramos forma parte de un relieve mayor que comparte con San Antonio de Padua y Santa Catalina de Alejandría, identificados por una cartela y obra de Gian Cristoforo Romano. Este artista fue un escultor, medallista, músico, poeta y cortesano italiano del Renacimiento. Aunque el tiempo ha olvidado el nombre de este gran escultor, del que se conservan pocas obras, fue en realidad tratado junto a su contemporáneo Miguel Ángel como los mejores escultores de la Roma del papa Julio II.

viernes, 30 de abril de 2021

La predela del retablo de San Lorenzo de Sigismondo de Stefani.

 

Sigismondo de Stefani fue un pintor activo en Verona en la segunda mitad del siglo XVI. Presunto imitador de Veronese, es tenido como autor de dos retablos del mismo tema, el Martirio de san Lorenzo, en las iglesias de la ciudad de S. Giorgio in Braida y S. Nazaro. En la primera, de 1564, representa, con intenciones abiertamente escenográficas y una gran profusión de arquitecturas y extras manieristas, en la parte inferior el santo empujado la parrilla, al aire un ángel y, arriba entre la costilla, Jesucristo en gloria, los símbolos de los evangelistas y santos Esteban y Vicente.

El retablo se completa en la parte inferior con un escalón de madera pintado a modo de predela en el que se representan tres escenas que, en su mayoría descuidadas o consideradas por otro autor, son sin embargo de la misma mano que el retablo: La lapidación de San EstebanS. Cristóbal con el niño sobre sus hombros a través del río, y San Vicente azotado.


jueves, 15 de abril de 2021

El milagro de San Vicente en Gabbio.

 


Gabbioun pequeño caserío montañoso de Ferentillo, fue dado por muerto. La cresta rocosa del pueblo amenazaba con derrumbarse. Se necesitaba apuntalarla. Y justo cuando lo estaban haciendo, un trozo de la montaña se derrumbó y atravesó la vieja iglesia románica. Dijeron que esta hermosa iglesia ya no estaba allí, y que los santos pintados en la cal en las paredes o en el ábside habían desaparecido. Pero no, hoy la maravilla de los colores mezclados por algún alumno de España han restaurado a los santos Sebastiano, Paolo, Pietro, Antonio con su cerdo, y el buen Dios que corona a la Virgen bajo un sol que brilla gracias a las cabezas de los clavos que el artista ha clavado en él para obtener un efecto especial, casi divino. Y San Vincenzo, que hizo el milagro. La gente todavía viene a pesar de que la ciudad se había convertido en una ciudad fantasma. Y el cura nunca ha dejado de venir aquí a decir misa por San Vincenzo, incluso cuando la iglesia ya no estaba. Son los hijos de los antiguos habitantes de Gabbio quienes para la ocasión reabren algunas casas, encienden el fuego y cuecen los frijoles con chicharrones en una olla.

miércoles, 31 de marzo de 2021

El busto relicario de la catedral de Hildesheim de Alemania.

 


El tesoro de la catedral de Hildesheim (Baja Sajonia-Alemania) es una colección de vasos litúrgicos, relicarios, vestimentas y trabajos de escultura recogidos durante siglos, de un excepcional valor y de importancia internacional. El tesoro es parte de los bienes declarados como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Entre ellos podemos encontrar una cabeza relicario de San Vicente Mártir que se data en 1515 y que se une a los ya recogidos en este trabajo.

martes, 9 de marzo de 2021

San Vicente Mártir en la iglesia de la Natividad de Belén.

 



Una gran iglesia en Belén, levantada en primera instancia por la emperatriz Elena en el año 330, madre de Constantino, contiene el lugar donde reposó recién nacido el fundador del cristianismo. Consta de cinco naves y la mayor o central cuenta con 44 columnas de mármol bizantinas, monolíticas, dispuestas en cuatro filas. Alrededor hay tres claustros ocupados por los latinos (franciscanos), griegos (ortodoxos) y armenios, confesiones cristianas que guardan el lugar por reparto y turno. Los griegos controlan la mejor parte, el coro, el centro del crucero, bajo el cual está la gruta del nacimiento de Jesús.

En el siglo XII, época de Cruzadas, la Basílica de la Natividad fue bellamente decorada con pinturas y mosaicos. Encima de las columnas hay pinturas de los antepasados de Jesús y, sobre ellas, bajo los capiteles, hay santos famosos de los tiempos del cristianismo primitivo. Una tradición oral que se conserva es entre 1127 y finales del siglo XII, ricos peregrinos pagaron a artistas para que representaran a los santos de su familia o de su región en la iglesia. Solo faltan los rostros, borrados por los musulmanes tras la conquista islámica siguiendo la prohibición de su religión de representar la forma humana. En una de ellas se representa a nuestro mártir Vicente. (Gentileza de Baltasar Bueno).

domingo, 28 de febrero de 2021

Un panel de retablo del renacentista Antonio Vázquez.


Antonio Vázquez (alrededor de 1485 – 1563 o después) fue un pintor renacentista, activo principalmente en Valladolid. Pintor prolífico y con una vasta producción, fue sin duda el más solicitado y el que contó con más amplia clientela de los pintores vallisoletanos del segundo cuarto del siglo XVI. Junto a la pintura de retablos, trabajó en 1543 para el ayuntamiento de Valladolid. En este panel de retablo de 88 × 78,5 cm se representa la flagelación de San Vicente Mártir y procede de una casa de subastas.


sábado, 20 de febrero de 2021

Un San Vicente con santos y beatos de Palma el Viejo.

 


Palma el Viejo (Jacopo Negretti o Jacopo Palma o Jacopo Nigretti) (Serina, 1480 - Venecia, 1528) llegó a Venecia al principio del siglo XVI, fue compañero y rival de Lorenzo Lotto, y alumno de Tiziano. Su estilo, marcado por los estudios de Giorgione y Tiziano, lo sitúan con claridad en la cúspide de los pintores venecianos considerados de segunda fila detrás de los grandes maestros. Los trabajos de Palma demuestran una superior riqueza de colores, aunque no sobresalió por su inventiva y le faltó un dibujo y unas pinceladas vigorosas. Sus pinturas, a menudo, según su parecer, tenían las facciones de su hija Violante, de quien Tiziano dijo haberse enamorado. Pintó altares de iglesias de Venecia, pero sobre todo trabajó para clientes privados realizando retratos en los que muestra la influencia de Tiziano. Ejerció gran influencia en los pintores de la siguiente generación veneciana, especialmente en Bonifazio Veronese. El óleo sobre tela de San Vicente con santos y beatos que presentamos data de 1523, sus dimensiones son de 230 x 170 y forma parte de los fondos de la Diócesis de Venecia. 

sábado, 30 de enero de 2021

La escena de San Vicente y San Valero ante Daciano de Antonio Bisquert.

Uno de los autores barrocos más destacados del panorama aragonés en el siglo XVII es Antonio Bisquert, un pintor del que todavía se desconocen algunos datos elementales de su biografía. Hay que esperar a 1616 para dar con la primera constancia documental del artista,  al ingresar este en el Colegio de Valencia como maestro independiente.

En su pintura se aprecia el influjo de diferentes estilos, como las corrientes naturalistas de la pintura valenciana -siendo Francisco Ribalta (1565- 1628) uno de sus máximos exponentes-, el realismo de Juan de Sariñena (1545-1619) y el realismo rafaelesco de Juan de Juanes (fallecido en 1579). En 1620, llega a Teruel, recibiendo su primer encargo para la iglesia parroquial de Manzanera (Teruel). 

Aunque su obra se centra en Teruel, podemos encontrar importantes obras en otras ciudades aragonesas. En la década de 1630 podemos hablar de su esplendor artístico y personal. Por un lado, en 1631 se casa y tiene cuatro hijos a lo largo de toda la década. De forma paralela, recibe importantes encargos también en Huesca y en Zaragoza. Se trata del Ciclo de la Vida de San Lorenzo, de la sacristía de la basílica del santo oscense, tradicionalmente atribuida a Jusepe Martínez (1680-1682), pero actualmente reatribuida a Bisquert. 

Por esas mismas fechas, recibió el segundo de sus grandes encargos: el Ciclo de la vida y martirio de San Vicente, compuesto por ocho grandes cuadros, seis de ellos conservados en la parroquia de San Gil Abad de Zaragoza, y dos de ellos en Alma Mater Museum. Estos dos últimos representan las  Predicciones de San Vicente y  San Vicente y San Valero ante el tribunal romano, datado sobre 1632Ambos pueden verse en la sala IV del museo.


martes, 5 de enero de 2021

Un retrato inédito de Alfonso de Borja estaba flanqueado por San Vicente y Santa Catalina.


La tabla principal de un retablo (1440-1451) que representa a la Virgen de pie con el Niño y al cardenal Alfonso de Borja, aún no papa Calixto III, arrodillado a sus pies, de Gonçal Peris Sarrià, posiblemente destinado a la colegiata de santa María de Xàtiva, sostiene con su mano derecha una azucena. Está conservada en el Fine Arts Museum de Boston (Estados Unidos). Cuatro ángeles músicos situados en las entrecalles flanquean la tabla central que, coronada por un óculo con el profeta David, está igualmente acompañada en los extremos superiores por los profetas Oseas y Ezequiel. La pieza debió de ser la tabla central de un retablo cuyo panel fue comprado por el Museo de Bellas Artes de Boston en 1929 al anticuario de Madrid Arthur Byne, que indicaba procedía de la catedral de Valencia, aunque en origen se ubicaba en la Colegiata de santa María de Xàtiva. Sus entrecalles se vestían con tablas de santa Catalina de Alejandría y san Vicente Mártir, en temple y oro sobre madera, que pueden verse desmembradas en la Villa I Tatti de Florencia. 

lunes, 15 de julio de 2019

San Vicente en la antigua basílica de Metz en Francia.


La antigua basílica de San Vicente de Metz es la iglesia abacial medieval de la abadía de San Vicente, que fue construida en la ciudad durante la época gótica. En 1356 el abad Baudoche presentó una reliquia de santa Lucía al emperador Carlos IV del Sacro Imperio Romano, que había llegado a Metz para publicar los términos de la elección al trono imperial. El obispo de Metz consagró la basílica veinte años después. El destino del edificio gótico cambió en 1752, cuando la gran torre central se quemó y se derrumbó con las campanas sobre los dos primeras tramos de la nave gótica. Fue una oportunidad para que los religiosos rehiciesen la fachada en un estilo clásico cercano al de Saint Gervais de París. Allí vemos dos esculturas de San Vicente y Santa Lucía con dos bajorrelieves con martirios de ambos. El edificio fue desafectado del culto católico desde la década de los años 1980.

sábado, 29 de junio de 2019

El San Vicente de Francesco Pincellotti en el Vaticano.


Desde que Bernini terminó en 1667 el encargo del papa Alejandro VII de construir un lugar que uniera a católicos y no católicos, la plaza de San Pedro del Vaticano se ha convertido en el punto de referencia para los cinco continentes. La plaza de San Pedro está llena de mártires, papas, teólogos y doctores de la Iglesia los 365 días del año representados por las 140 estatuas que se encuentran sobre las 284 columnas que rodean la plaza. Pero además de estos 140 santos situados sobre las columnas, en la basílica continúa el desfile de estatuas. Y es que la decoración de la gran obra de Bernini no terminó hace cuatro siglos dado que todavía hoy se siguen colocando estatuas de santos, ahora en la parte exterior de la basílica. Entre San Pablo y San Anastasio y ocupando el lugar 61, la escultura de San Vicente mártir se instaló en el 1702 siendo su autor Francesco Pincellotti en su primer trabajo conocido. Su altura es de tres metros y está realizada en mármol Travertino. Como curiosidad diremos que se pagaron 80 escudos al autor por su obra.

jueves, 29 de noviembre de 2018

La iglesia de San Vincenzo en Vicenza.




Las primeras noticias de la Iglesia de San Vincenzo en Vicenza se remontan al siglo XIII, cuando se construyó una capilla de San Vincenzo en el Palatium Vetus de la Municipalidad. En la segunda mitad del siglo XIV, durante el reinado de los Scaligeri, el culto a San Vincenzo adquirió un nuevo vigor. En 1385 comenzó la construcción de una pequeña iglesia apoyada contra la pared del Peronio, en la gran audiencia de la ciudad, construcción que se completó en 1387, el año en que los Visconti dominaron la ciudad. La iglesia, situada frente a la basílica palladiana, se construyó en el lugar donde se encontraba la Cámara Tributaria Scaliger y desde 1486 se incorporó al Monte di Pietà y fue modificada por Francesco Muttoni, que anuló su orientación. El mismo arquitecto también fue responsable de la transformación del pequeño interior (1499), restaurado en 1927. 
La fachada, construida entre 1614 y 1617 y restaurada en 2000-02, consta de dos logias que se superponen a tres arcos y se completa con un relieve con la Piedad, de Giovan Battista Albanese (1617), y con cinco estatuas de santos mártires, en el centro de la cual se encuentra San Vicente (los otros son Carpoforo, Leonzio, Felice y Fortunato). En el interior, el altar principal es la pintura de Antonio Balestra “Virgen y Niño con los santos Vicente y Lucas” de 1711, pero la obra maestra de la iglesia es, sin duda, el grupo de mármol que representa la Deposición de Orazio Marinali.



miércoles, 31 de octubre de 2018

La pintura del altar mayor de San Vincenzo de Vicenza de Antonio Balestra.


Antonio Balestra es el autor de la pintura del altar principal de la iglesia de San Vincenzo en Vicenza.
Virgen y Niño con los santos Vicente y Lucas” de 1711. Este fue el más significativo de los pintores del Véneto de ámbito clasicista y creador de una escuela de la que salieron artistas de indudable mérito y personalidad. Nacido en Verona en 1666, Balestra marchó a Venecia en 1687 para estudiar con Antonio Bellucci y entre 1690 y 1695 residió en Roma, donde entró en el taller de Carlo Maratti, cuya manera ampulosa y clasicista sería la influencia decisiva en la formación de su estilo atemperado, sin embargo, por la veta veneciana de atención por el colorido y riqueza compositiva. Ganó en sus años romanos uno de los premios de la Academia de San Lucas y viajó entonces a Nápoles y Bolonia, visitando Lombardía a su regreso a Venecia, donde se estableció hasta 1718, año de su regreso definitivo a Verona. Realizó, fundamentalmente, pintura de temática religiosa, decorando altares de las iglesias de Venecia, de las ciudades de los alrededores y de su propia ciudad natal. En pintura, Balestra era serio y reaccionario, como muestra su disgusto mostrado en 1733 por la tendencia de los pintores modernos de entonces a desviarse de los estándares consagrados de la pintura académica: “Todo el mal presente deriva del hábito pernicioso, generalmente aceptado, de trabajar desde la imaginación sin haber aprendido primero a buscar buenos modelos y a componer de acuerdo con buenas máximas. Ya no se ven artistas jóvenes que estudian la antigüedad; por el contrario, hemos llegado a un punto en el que se ridiculiza ese estudio como inútil y desagradable”.

sábado, 22 de septiembre de 2018

Un óleo anónimo de la escuela valenciana.


Este óleo sobre lienzo de 144 x 106 procede de una colección particular de gran interés iconográfico, donde aparece, con dalmática diaconal y con los instrumentos de su martirio, el santo patrón de Valencia. Destaca el genial trabajo del rostro y las manos, así como los adornos del traje del santo. Los instrumentos de su pasión, la rueda de molino y la cruz en aspa, así como sus otros atributos (libro y palma de mártir) aparecen perfectamente patentes. Se trata de un anónimo de escuela barroca valenciana fuertemente influida por la Italia española (Ribera) y los focos pictóricos locales (Ribalta).

viernes, 31 de agosto de 2018

El culto a San Vicente en Vicenza.


El culto a San Vicente en la ciudad de Vicenza se remonta a los primeros siglos del primer milenio,
como el de los contemporáneos  Felice y Fortunato, porque la fama y el culto de este mártir cristiano se extendieron rápidamente por toda Europa.
En los documentos sobre la ciudad, que son muy escasos hasta 1000, no hay rastro: la primera mención se refiere a una capilla de San Vicente ubicada en el Palatium Vetus de la Ciudad en el siglo XIII (y demolida en 1445) y esta ubicación subraya su importancia. En los estatutos municipales de 1311, Vicente aparece entre los santos patronos de la ciudad, mientras que no fue mencionado en los de 1264. La elección como patrón, decidida por la autoridad civil en el momento del nacimiento del ayuntamiento, podría haber sido facilitada por la similitud del nombre del santo con la de la ciudad, Vicetia o Vincentia y del significado del nombre, el de la palabra vencer.
En la segunda mitad del siglo XIV, durante el señorío Scaligeri, el culto y el mecenazgo de San Vincenzo adquirió un nuevo vigor, hasta el punto de que en 1385 comenzó la construcción de una pequeña iglesia en el muro de Peronio , dentro de la ciudad, un edificio que se completó en 1387, año en que los Visconti tomaron el control del dominio de la ciudad. Al año siguiente, el Concilio del siglo XVI decidió que la procesión del Corpus Domini se llevara a cabo desde la Catedral hasta la iglesia de San Vincenzo, en este momento patrón oficial de la ciudad.
En 1978, la Congregación de Ritos del Vaticano eligió en lugar de San Vicente a María, con el título de Madonna di Monte Berico como patrona, moviendo la fiesta patronal del 22 de enero al 8 de septiembre.

martes, 31 de julio de 2018

San Vincenzo in Gloria de Nicolo Malinconico.


Nicola Malinconico  fue un pintor nacido en Nápoles en 1663, siendo adscrito al tardobarroco. Hijo
del también pintor Andrea Malinconico, inició su formación en el taller paterno y en compañía de su hermano mayor, Oronzo. Con dedicación ya a la pintura de historia entró en contacto con Luca Giordano, de quien llegaría a ser estrecho seguidor. En 1693, tras marchar Giordano a España, se le encomendó completar el gran lienzo del Martirio de san Alejandro para su altar de la catedral de Bérgamo que aquel había dejado inacabado y diez lienzos para la iglesia de Santa María la Mayor de la misma Bérgamo. Hacia 1700 intervino en la decoración de la catedral de Gallipoli. Hombre vanidoso y dado a la ostentación, obtuvo en 1703 el título de caballero y en 1706 el de conde, «co' quali titoli a gran caratteri sottoscriveva il suo nome nelle opere ch'ei dipingeva» (título con el que firmaba con grandes caracteres las obras que pintaba).

martes, 19 de junio de 2018

La huella de San Vincenzo Martire en Bérgamo (Italia).


El culto a San Vicente en Bérgamo se remonta a la época de las invasiones bárbaras, antes del año mil, aunque su verdadera devoción es por el mártir Alessandro. Es por eso que a este se dedicó la Catedral y luego se le rindió el lugar de honor en la zona absidal, mientras que Vicente fue relegado en 1689 a la capilla compartida con la estatua y recuerdos del Papa Juan XXIII. Esta es presidida por la pintura de “San Vincenzo en la gloria que protege la ciudad" de Carlo Ceresa, que data de mediados del siglo XVII. La pintura es muy sugerente, ya que nos trae el Bérgamo de aquellos años. Se pueden vislumbrar los monumentos más antiguos de la ciudad, algunos de los cuales ya no existen o están modificados como la nave y el campanario de Santa Maria Maggiore, Colle San Virgilio, el campanario de San Vincenzo y la Torre del Gombito.

La estructura del altar se atribuye al diseño del arquitecto canónico Marco Alessandri y fue ejecutada en 1703 por Bartolomeo Manni il Vecchio. También incluye un lienzo que trata el episodio del "Martirio" del santo, que data de 1705 por un pintor local anónimo sobre un modelo de Roma. Desde 2000, la Capilla también está dedicada a San Juan XXIII. 
Sin embargo, en la ciudad es posible establecer un itinerario vicentino ya que, al menos durante algunos siglos, se ha vivido bajo su protección. Echando un vistazo, hay alrededor de setenta imágenes de San Vicente en esa diócesis: trece solo en la ciudad - entre la Catedral, la casa de los canónigos, la basílica de S. Maria Maggiore y la basílica de S. Alessandro en Colonna  incluidos los de la iglesia parroquial de Cerete Basso, el único dedicado a San Vicente, y en las tres iglesias parroquiales que lo tienen como patrón (Gromo con S. Giacomo, Ponteranica con S. Alessandro, Pradalunga con S. Cristoforo). En la ciudad, las imágenes en las que se encuentra su efigie se encuentran tanto en las vestimentas litúrgicas de la Catedral como en su Tesoro, guardadas en el museo (estolas, planetas, cofres) y en el mobiliario, incluidos cálices y ostensorios; en las pinturas de Carlo Ceresa y una anónima en la Catedral que representa a uno de los mártires atroces sufridos, una miríada de santos de Antonio Boselli en la Basílica y en el anónimo de finales del siglo XVI en S. Alessandro en Colonna (Pietà entre los santos Alessandro y Vincenzo), en la vuelta sobre el pórtico norte de la Basílica y en la piedra angular del arco de acceso a la antigua rectoría de la Vía Mario Lupo, establecida por el obispo de Bérgamo en el año 897.

domingo, 10 de septiembre de 2017

La conversión de la iglesia de San Vicente de Piacenza en auditorio.



La iglesia de los teatinos de Piacenza fue consagrada por el obispo Claudio Rangoni en 1612 justo en el lugar donde estaba la iglesia del siglo XIII de San Vicente, aún en actividad, y al lado del segundo claustro de San Antonino. Al final de dos años de trabajo ininterrumpido, en 2009 se acabó la restauración del edificio y todos sus frescos y reabre la antigua iglesia de San Vincenzo ahora llamada "Sala de los Teatinos" y transformado la antigua iglesia en un moderno auditorio. El interior consta de tres naves, un ciclo de frescos (1706-1712) con las obras de Robert De Longe de Bruselas (1646- 1709) y Giovan Evangelista Draghi (Génova 1654-1712), Andrea y Giambattista Galluzzi, mientras que la bóveda de cañón de la nave (1760-1) está pintada al fresco por Lombard Felice Biella (cuadratura) y Federico Ferrario (figura). En el presbiterio aparecen las tres escenas del martirio de San Vicente pintados por el mencionado Robert de Longe. 

jueves, 10 de agosto de 2017

El retablo de las ánimas de Juan Sariñena.


Juan Sariñena (1545-1619) fue un pintor de origen aragonés y que estuvo activo en Valencia durante los últimos años del S.XVI y primeros del XVII, donde sentó las bases para la aceptación del nuevo lenguaje naturalista, en detrimento de las fórmulas manieristas e idealizantes de Juan de Juanes. La obra más ambiciosa del momento final de su carrera es el altar de la Ánimas de la parroquia de Santa Cruz, pintado en 1609 por encargo de Margarita Joanes para presidir el panteón de los Macip, en el que, junto a un amplio uso de estampas ajenas y algunos modelos tomados de Juan de Juanes, sin duda obligado por el destino del retablo, dominan los colores cálidos recién adquiridos. En él tiene gran notoriedad un San Vicente Mártir que muestra su dalmática dorada  mientras en el fondo se adivina la ermita gótica de San Vicente que hoy ocupa la parroquia de San Vicente Mártir de la plaza de España de Valencia.

lunes, 10 de julio de 2017

La impactante capilla de leñadores de San Vicente de Hernstein.


Sorprendente es el esqueleto de madera con pared inclinada donde aparece la imagen de San Vicente, patrón de los leñadores públicos y de la madera, en forma de cristal de colores, diseñado por el artista Hans Woertl, en la localidad austriaca de Hernstein. El acceso es estrecho y simboliza la antigua tumba del santo. La forma triangular de la capilla simboliza  la paz. En el entorno de una plaza pavimentada es impactante esa pared de vidrio en ángulo con el eje de la pared de troncos retorcidos alistonados en pendiente La carpa se pensó para la protección de los asistentes en oración o búsqueda. Hernstein fue durante décadas el centro de extracción de resina de la zona. El establecimiento de una capilla a San Vicente como patrón de los bosques y los trabajadores forestales es un monumento de la profesión. 

domingo, 11 de junio de 2017

El monasterio de San Vincenzo de Bassano Romano.


En el año 1941 la iglesia de San Vincenzo del monasterio de Bassano Romano ya sufría muchísimos años de abandono junto con una pequeña caseta anexa en su fachada derecha donada por el príncipe Inocenzo Odescalchi al Abad Luigi Merluci que era el procurador general y representante legal de la congregación Silvestrina. Esta iglesia fue hecha construir en torno al año 1631 por Vincenzo Justiniani y fue dedicada al mártir español San Vicente. La intención del mecenas era convertirla en el centro de culto y mausoleo de su ilustre familia. El proyecto de esta iglesia es seguramente obra de Delmaderno, arquitecto que ya había trabajado en San Pedro. Así llegaron los primeros monjes para rehabilitar toda la iglesia y la cámara anexa con la reparación de la nueva estructura de la edificación. En el interior del santuario se puede ver una réplica de tamaño natural de la Sábana Santa conservada en Turín. La iglesia es destino de peregrinaciones por ser lugar donde se invoca en particular la misericordia divina y el don de la paz.

miércoles, 10 de mayo de 2017

La magnífica basílica de San Vincenzo in Galliano.


La basílica de San Vincenzo In Galliano está situada en una colina de Cantú y es el más importante edificio altomedieval de la Lombardía junto con el anejo baptisterio de San Juan. Se halla en una zona que ya fue habitada por pueblos célticos y con la evangelización de la zona en el siglo IV se convirtió en un núcleo importante de población que se amplió en los siglos VI y VII. Un hito importante en la historia del conjunto se produjo con la llegada de Ariberto Da Intimiano cuando fue nombrado custodio de la basílica y se encargó de realizar en el año 1007 la renovación total del edificio, la realización de sus frescos  y su consagración a San Vicente. Pero en el siglo XII asistimos a la decadencia del conjunto debido a las convulsiones políticas de la época llegando a ser la basílica utilizada como almacén y siendo adquirida por ciudadanos privados en el año 1801. La propiedad de la basílica pasó en el siglo XIX por manos de muchas familias nobles decidiendo el Comune di Cantú a principios del siglo XX su adquisición para iniciar una fase de restauración completa. Es por ello que el año 1986 se abrió definitivamente al culto.


En cuanto a sus tesoros artísticos decir que los frescos de la basílica constituyen el ciclo más importante de la época otoniana de la Italia septentrional habiendo sido un autor desconocido el encargado por Ariberto para ejecutarla con trazos bizantinos.  En la parte superior de los frescos nos encontramos a Cristo envuelto en la mandorla o almendra mística y rodeado de ángeles y profetas para pasar al hemiciclo inferior ya con los frescos relacionados con el martirio de San Vicente. Así se suceden tres escenas con su fustigamiento, con su colocación en las brasas y con el lanzamiento del cuerpo y su sepultura, siendo estas las imágenes más antiguas en que se le representa. A la derecha de San Vicente encontramos la custodia de la Eucaristía y a su izquierda un personaje con un brazo que se dirige al redentor y que alguien identificó con San Adeodato. Más a la derecha encontramos a Ariberto en la escena simbólica de entregar la basílica y todo ello rodeado por una abundancia de animales acuáticos, pájaros, frutos y hojas de acanto.  Ya en la pared derecha nos encontramos con escenas de la historia de Sansón y de la vida de San Cristóbal. En la pared izquierda tenemos en primer lugar una representación de la narración bíblica de Adán y Eva con las escenas de la creación, la toma del fruto prohibido y su caída al mundo terrenal. En segundo lugar aparece una escena bíblica y en tercer lugar escenas de la vida de San Margarita de Antioquia con la conquista por su belleza al prefecto Olibrio, sus encuentros con el demonio con forma de dragón, las tentativas de hacerla caer en el pecado y su decapitación. Sobre la entrada de la cripta encontramos una escena de la Virgen con el niño y los santos Miguel, Pedro, Pablo, San Vicente con hábito, San Ambrosio y San Adeodato. Por último encontramos en la parte izquierda de la contrafachada una escena en que aparece un arzobispo acompañado de diácono y subdiácono, y en la parte derecha Maria Magdalena, Verónica, Santa Úrsula y San Primo. Respecto al Baptisterio de San Juan se cree que Ariberto lo construyó como ampliación de San Vincenzo, aunque algunos creen que su datación es anterior. 

lunes, 10 de abril de 2017

El monasterio de San Vincenzo al Volturno y la leyenda de la traslación del cuerpo de San Vicente.


De entre las varias teorías que tratan de la traslación del cuerpo de San Vicente, existe una minoritaria que habla de su traslado al Sur de Italia pero que alcanzó una sorprendente repercusión posterior. El monasterio de San Vincenzo al Volturno se fundó en el año 703 por tres monjes de la zona del Benevento de nombres Paldo, Taso y Tato. Ellos construyeron el monasterio sobre las ruinas de un oratorio romano del siglo V que estaba dedicado a San Vicente. En solo un siglo el monasterio llegó a ser uno de los más grandes en Europa y un gran centro de cultura espiritual. La artesanía que se hacía incluía la producción de vidrio, de cerámicas, trabajos con metal y esmalte, esculturas, caligrafía, iluminación de manuscritos y el arte del fresco. Algunos de los frescos aún se pueden ver en la cripta del Abad Epifanio de la Basilica de San Vincenzo Maggiore, la cual fue construida por el Abad Josué con la ayuda de la dinastía carolina. Los frescos de esos tiempos forman parte actualmente del Tesoro Nacional de Italia. Este monasterio benedictino de Sant Vincenzo Al Volturno debía tener alguna reliquia del santo que con posterioridad se creyó y difundió que era todo su cuerpo. Este hecho se magnificó en el siglo IX por la gran prosperidad alcanzada por el monasterio y originó que se convirtiese en un centro de difusión del culto a San Vicente en el Sur de Italia.  
Esta vida monástica intensamente creativa que hemos descrito fue interrumpida violentamente por un ataque y saqueo de los Sarracenos el día 10 de octubre del año 881. El monasterio fue completamente destruido y entre 500 y 900 monjes encontraron la muerte y, los que sobrevivieron, huyeron a Capua. Para proteger del ataque este preciado tesoro la reliquia fue trasladada a Cortona, en la toscana Diócesis de Arezzo, para ser donada por su obispo en el año 969 al emperador germano Otón “El Grande” que se la llevó a la ciudad francesa de Metz. Allí, su Obispo Teodorico, que era su pariente y devoto de San Vicente, le había dedicado un monasterio y así se malograban los deseos de muchos obispos italianos como Ambrosio de Bérgamo que habían querido poseer estas reliquias y cuya sede catedralicia ya había erigida en honor al santo. En el año 914 la comunidad regresó y restauró los edificios antiguos y reedificó los destruidos reanudándose la vida monástica tal y como había sido en sus principios cuando se fundó el monasterio. En el siglo XII el monasterio fue trasladado al otro lado del río Volturno piedra a piedra. Los fundamentos de los edificios antiguos se quedaron y fueron rellenados con tierra y así sirvieron para las plantaciones. El Abad Giovanni empezó en ese tiempo a escribir la Cronica Volturnese que está guardada en la Biblioteca del Vaticano en Roma y es un verdadero tesoro miniado. Este es un códice redactado en escritura del Benevento y que relata la historia bíblica desde los primeros tiempos y la del monasterio resaltando su fama. Existe un museo únicamente dedicado a su estudio y una Asociación dedicada a proteger todo este patrimonio cultural. Se sabe por una bula papal de Pascual II que el Monasterio llegó a tener hasta trece capillas en la región dependientes de él y daba noticia de la reliquia del santo. 

viernes, 10 de marzo de 2017

El magnífico techo artesonado de San Vicente de Sousa en Portugal.

 
Edificado según la corriente románica y barroca, São Vicente de Sousa, en Felgueiras, Portugal, es una Iglesia de planta longitudinal remodelada planimétricamente en el siglo XVIII y decorada interiormente en estilo barroco. La iglesia está formada por una única nave y capilla mayor rectangular, poseyendo aún una torre campanario, erguida como un muro, adosada a la fachada sur de la capilla mayor. En la fachada principal, dirigida hacia occidente, se abre la portada, insertada en una estructura pétrea pentagonal, y saliente, para que el pórtico pueda ser más profundo. Dos inscripciones en las paredes de la Iglesia muestran su antigüedad, siendo ambas del período románico y de valiosa importancia para conocer la historia de este edificio. La primera es conmemorativa de la dedicación de la Iglesia y se encuentra grabada en la cara externa de la pared de la nave, a la derecha de la portada lateral norte del templo, indicando el año de 1214. La segunda, aún más antigua, es una inscripción funeraria o conmemorativa de la construcción de un arcosolio, datada de 1162.

El techo de este espacio se presenta totalmente cubierto por una estructura de cajetones que representan en la pintura varios episodios de la vida del santo patrón de esta iglesia, el mártir San Vicente. A pesar de que el trabajo de las pinturas del techo fueron encomendadas en el año 1693 al maestro pintor Pedro Machado Gomes, de la ciudad de Guimarães, el trabajo sería traspasado por el artista a otro pintor de la misma ciudad, Manuel de Freitas. Veinte de los treinta paneles fueron pintados por Manuel de Freitas en 1693, mientras los otros diez, correspondientes a las últimas dos filas cercanas al arco de triunfo, son de otra mano y fueron ejecutados a principios del siglo XVIII a raíz de la ampliación de la capilla. Así, el ciclo iconográfico del techo consta de treinta pequeñas pinturas sobre madera que pueden ser divididas en dos grupos: las representaciones de la vida y martirio de San Vicente, un total de veinte paneles debidamente numerados, que incluyen escenas tales como la Ordenación de San Vicente, el tormento de San Vicente, flagelación de San Vicente, San Vicente desgarrado por ganchos de hierro, la tortura en la cama de hierro caliente, la muerte de San Vicente, San Vicente arrojado al mar, etc, ... y representaciones de diez milagros del santo, que se añadieron durante la ampliación de la capilla mayor de 1703.

viernes, 10 de febrero de 2017

¿San Vicente en el mausoleo de Gala Placidia?

 
El Mausoleo de Gala Placidia es un edificio romano en Rávena, Italia, al que los expertos de la UNESCO describen como "el primero y mejor conservados de todos los monumentos de mosaico, y al mismo tiempo, uno de los más artísticamente perfecto". El mausoleo se presenta con una planta de cruz griega con cúpula central sobre pechinas y bóvedas de cañón largo de los cuatro brazos del crucero. El exterior de la cúpula está encerrada en una torre de planta cuadrada que se eleva por encima de las alas laterales a dos aguas. El edificio era antiguamente el oratorio de la Iglesia de la Santa Cruz y ahora contiene tres sarcófagos . El más grande se cree que contiene los restos de Gala Placidia, hija del emperador romano Teodosio I muerta en el año 450. Su cuerpo embalsamado se depositó en una posición sedente vestida con el manto imperial. En 1577, sin embargo, el contenido del sarcófago se quemó accidentalmente. El sarcófago de la derecha se le atribuye al hijo de Gala, el emperador Valentiniano III, o su hermano, el emperador Honorio. El de la izquierda se atribuye a su esposo, el emperador Constancio III.

El edificio no se utiliza actualmente como mausoleo y se desconoce el fin que tuvo cuando se construyó. La opinión más común es que la estructura fue construida por Gala Placidia, que era una conocida mecenas de las artes, para ser utilizada como un mausoleo para ella y su familia. El mausoleo fue conectado al nártex de la Santa Croce, la iglesia del palacio imperial, construido en el año 417 pero ahora en ruinas. El de la Santa Cruz fue uno de los primeros edificios encargados por Gala. El interior del mausoleo se cubre con ricos mosaicos bizantinos y la luz entra a través de paneles de las ventanas de alabastro. El interior contiene dos lunetos que son los famosos mosaicos y el resto del interior está lleno de mosaicos de símbolos cristianos apocalípticos. Las paredes superiores de la nave central están decoradas con cuatro pares de apóstoles, incluyendo a San Pedro y San Pablo aclamando a una cruz de oro gigante en el centro de la cúpula contra un cielo azul de las estrellas. Los símbolos de los cuatro evangelistas flotan entre las nubes. Los otros cuatro apóstoles aparecen en las bóvedas de cañón de los transeptos. La luneta en la entrada norte muestra un mosaico de Cristo como el Buen Pastor cuidando de sus rebaños. La luneta sobre el muro sur se cree que representa a San Lorenzo de pie junto a una parrilla ardiente. En el lado opuesto una estantería se muestra con cuatro libros, cada uno con la inscripción del nombre de un evangelista. Pero aquí aparece el historiador del arte Gillian Mackie que sostiene que este panel representa a San Vicente de Zaragoza en lugar de a San Lorenzo.  Mackie argumenta la conexión de Gala con España y, además, que el cuerpo de San Vicente fue lanzado al mar y Gala y sus hijos habían sido liberados de un naufragio. Esta escena la relaciona finalmente con una ilustración del poema de Aurelio Prudencio sobre San Vicente en el que el emperador Diocleciano ordena la localización de los libros sagrados para ser quemados. Esto explicaría la presencia  del armario que contiene los evangelios y que no tiene una explicación satisfactoria en la historia de San Lorenzo. 

lunes, 9 de enero de 2017

La "Saint Vincent Tournante" es la fiesta vicentina más vinícola.



La Saint Vincent Tournante (o rotatoria) es una parte esencial de la larga e ilustre tradición del vino y de la festividad de los viticultores de Borgoña. En esta celebración un gran espectáculo de pancartas y banderas da la oportunidad de participar en un evento que es de gran importancia simbólica para la comunidad de la viticultura de la región. Borgoña cuenta en la actualidad con ochenta hermandades vicentinas como fraternidades de ayuda mutua creada para ayudar a los viticultores a obtener la asistencia de sus vecinos en momentos de necesidad por estar enfermos o no poder cultivar sus viñedos. Originalmente fueron creadas en la Edad Media como un conjunto de sociedades fraternas bajo los auspicios de la Iglesia. Cada hermandad estaba bajo la protección de su propio santo patrón que le llevaba en procesión por la hermandad del portador. Cada pueblo del vino tiene un festival de San Vicente el 22 de enero. Algunas son pequeñas fiestas íntimas y otras son espléndidas celebraciones en las que todos los visitantes en el pueblo ese día serán invitados. Fiel a la naturaleza intrínseca de Borgoña, cada celebración a San Vicente tiene su propio carácter especial en cada pueblo. En este día la estatua de San Vicente se transfiere de la familia que preside la cooperativa de San Vicente el año anterior a la familia recientemente designada para el próximo año. Los miembros de las familias se reúnen luego para una gran fiesta en la que se sacrifica un cerdo de matanza para la ocasión.


Esta combinación, con una mezcla de finalidad social y pasión religiosa decayó con el paso del tiempo hasta la década de los años 30 del S.XX a pesar de que sus ceremonias estaban llenas de colorido por las túnicas de color rojo intenso. En ese momento pocos pueblos organizaban más que el asado de cerdo y la preparación de cubas de vino para beber. Consciente del valor de estas tradiciones para la cohesión social, así como para comercializar la imagen del vino de Borgoña, la CONFRERIE des Chevaliers du Tastevin revivió la fiesta de Saint Vincent que se consolidó con la celebración de la Misa, la Junta general de la hermandad y la procesión. Se organizó la primera Saint-Vincent Tournante completamente restaurada en Chambolle-Musigny en 1938. Esta fiesta fue un impulso a la organización de las distintas celebraciones de San Vicente en cada pueblo que raramente tenían una población de más de un millar de almas. El movimiento creció y, desde entonces, un pueblo vitícola distinto acoge la fiesta de San Vicente de bienvenida cada año y a la que acuden asociaciones de ayuda mutua de todo Borgoña. El motivo de que se llame “tournante” (rotatoria) es porque tiene lugar cada año en un pueblo distinto de las regiones de Borgoña, el Yonne, Saône-et-Loire o de la Côte d'Or. En esta fiesta, enólogos y personas se reúnen para celebrar el santo patrón de los viticultores. Fue en enero el momento propicio para que la celebración se llevara a cabo ya que es cuando la vid requiere menos trabajo. Grupos de voluntarios confeccionan miles de flores de papel y decoran la ciudad o pueblo para simbolizar el primer signo de la primavera. Fruto de ese impulso decir que en 1938 había seis cofradías en la procesión de San Vicente, fueron cincuenta y tres en 1965 y ya en 2003, más de setenta, recibiendo desde hace algunos años alrededor de 100.000 visitantes de toda Europa.

sábado, 10 de diciembre de 2016

Saint Germain des Pres acogió las reliquias de San Vicente.

La iglesia y el monasterio de Saint Germain des Pres (San Germán de los Prados) se remontan, como la iglesia-catedral de Notre Dame y la iglesia colegial de Saint Germain l’Auxerrois, a las épocas más ancianas de la monarquía merovingia, es decir a la de Childeberto I. Este, en una expedición contra los visigodos, trajo de España como trofeos de su victoria las reliquias de la túnica y hueso de San Vicente desde Zaragoza, una cruz de oro y pedrería conquistada en Toledo y unos vasos que pertenecieron a Salomón. Por consejo de Saint Germain, Obispo de París, se construyeron una iglesia y monasterio para guardar estas reliquias y, el mismo día de la muerte de Childeberto en el año 558, Saint Germain dedicaba la nueva iglesia bajo el título “de la Santa Cruz y de San Vicente”, siendo allí mismo inhumado cuando murió en el año 596.  A pesar de ello, los parisinos pronto llamaron a la iglesia “de Saint Germain des Pres” por la gran influencia del santo y llegó a ser panteón de reyes, princesas y reinas de la dinastía merovingia. Pero en los primeros años del siglo XI los ataques normandos violaron y dispersaron estos sepulcros confinándolos a las cuevas de la abadía de Sant Denís. Esta abadía estaba rodeada por altas murallas a modo de verdadera fortificación y fueron mantenidas en el año 1368 por orden de Carlos V para protegerse en su guerra contra los ingleses y la atravesaba un pequeño canal que comunicaba con el río Sena. En el siglo XVI el perímetro intramuros de esta abadía fue desmantelado y las tierras que poseía se llenaron de construcciones privadas. Pese a ello, dos de sus antiguas puertas, la de Santa Margarita y la de Saint Benoit, se mantuvieron hasta el siglo XIX. Respecto al edificio decir que la planta de este venerable santuario es de cruz latina aunque sus transeptos son extremadamente cortos en relación con la longitud de la nave: 21 metros por 65 y 19 metros de alto. El coro ha mantenido intacto el estilo del siglo XII con una galería con capiteles que representan la más extraña variedad de cabezas humanas, de leones, de harpías, de follajes y de pájaros. En su interior existe una capilla con la tumba de un rey polaco y de una princesa de Escocia. En el transcurso de su última restauración la iglesia entera fue pintada con distintos colores y no tiene ni una sola de las viejas vidrieras que poseía. Por ello, al contrario que en otras iglesias, sus ventanas son atravesadas por luces blancas e incoloras. En el exterior la vieja iglesia se presenta con la entrada de un porche construido en el siglo XVII y presidido por una gran torre que con sus arcos romanos domina majestuosa esta zona de París. Anteriormente hubo otras dos torres que fueron destruidas en el año 1822 bajo el reinado de Luís XVIII y que no fueron reconstruidas por problemas de economía. Detrás del coro de la iglesia aparecía el palacio de la Abadía que fue construido en el año 1586 por el cardenal  Bourbon y donde se puede admirar su impresionante fachada. Hoy se halla ocupado por empresas privadas. El ala occidental del claustro acogía la biblioteca de Saint Germain que era la más considerable de París en aquel tiempo y cerca de él se elevaba la prisión de la abadía como testigo de las masacres de septiembre de 1792 en la revolución francesa. El mercado de Saint Germain reemplazó al célebre foro del mismo nombre por un decreto imperial que se ejecutó en el año 1818. Este tenía forma de cuadrilátero con un espacio central que ocupaba una fuente y que sirvió para acoger espectáculos de comedia, ópera y de otras clases. Como hemos dicho, todo este conjunto fue insigne protagonista del París histórico …   

sábado, 5 de noviembre de 2016

La Basílica de San Vicente en Lieja (Bélgica).


La ausencia de informaciones precisas nos impiden situar la fecha de fundación del primer santuario que dio lugar a la actual Basílica Parroquia de San Vicente en la ciudad belga de Lieja. Hay indicios que hacen remontar su creación a los principios del siglo XII bajo en mandato de Obispo Balderico II pero esta es una suposición que no descansa bajo ninguna base documental. Pero lo que se puede afirmar es que Fetinne, la zona donde se halla esta iglesia, se constituyó en parroquia separada de cualquier otra sobre el año 1300. También se puede decir que la iglesia y su cementerio particular junto con varios monumentos funerarios en forma de cruz que se apoyan contra el muro de la vieja iglesia datan del siglo XIV. Por otra parte, hay un grabado de un artista desconocido que representa el cementerio de Fetinne en el año 1785. Añadimos que la demarcación de la parroquia de San Vicente pertenecía a la circunscripción de la parroquia de Santa Verónica. La historia de esta iglesia, también llamada de Fetinne, es un rosario de infortunios pues sufrió muchísimos desastres por su situación geográfica al estar en un territorio más bajo del nivel del mar que convertía al edificio en particularmente vulnerable en caso de fuertes lluvias. Por otro lado los acontecimientos militares le causaron grandes daños. Hay que resaltar que una de las inundaciones más desastrosas fue la que se produjo en el año 1643 cuando la iglesia fue arrasada por las aguas de los rios Fourchu Fose con las de Lameuse y el santuario fue reconstruido un cuarto de siglo después de este siniestro sobre el año 1669. Los planos sobre los que se basó esta reconstrucción del arquitecto Robert Tousaint. Este es un enorme edificio, de aspecto excepcionalmente atractivo y realizado en hormigón armado, que se dota de una cúpula central que sujetan ocho pilares en filas dispuestas octogonalmente y sus cúpulas forman cuatro ábsides. En el año 1902, la zona de Laourte que se halla cerca del edificio se cerró para las necesidades de la exposición universal de ese año y el propio edificio se destruyó para ser reemplazado más tarde por la iglesia.  

viernes, 15 de julio de 2016

La mandorla de la iglesia de Saint Vincent de Breze (Francia).



La iglesia de San Vicente de Breze (Francia) fue consagrada en 1904. Construida a finales del siglo XIX en piedra caliza local, se sitúa en el lugar de una antigua capilla dedicada a la Virgen María. Fue construida gracias a la donación del Señor de Breze. Tiene una planta en cruz latina y muestra una magnífica torre campanario de planta octogonal que se encuentra en la intersección de la nave central y el transepto. La entrada principal está precedida por una galería abierta  con cinco grandes arcos y hermosas puertas de hierro forjado. El porche de la entrada principal está decorado con un altorrelieve con Cristo y los apóstoles. Dentro de la iglesia, de estilo neogótico, dominan muchas esculturas, incluyendo una magnífica Cruz, un altar, un antiguo púlpito, vidrieras y un hermoso baptisterio. La nave es abovedada en estilo gótico Angevino y aparecen muchas decoraciones relacionadas con el trabajo en la viña pues San Vicente es patrón de los vinateros franceses. Así muchos arcos que se adosan a las paredes de la nave muestran escenas de la vida de San Vicente y la magnífica mandorla interior del arco de entrada muestra solemne a nuestro santo. También  el coro, adornado con sillería de madera tallada, y las hermosas gárgolas de las fachadas exteriores son muy destacables. 

jueves, 30 de junio de 2016

También San Vicente Mártir en el Palazzo Marino de Milán.


El  Palazzo Marino, situado en la plaza de la Scala en Milán, es la sede civil de la administración municipal milanesa desde el 9 de septiembre de 1861. Encargado por el banquero y comerciante genovés Tommaso Marino, fue embargado por la administración pública en el año 1577 por las grandes deudas de la familia, pasando luego a la familia del banquero Emilio Omodei, financiero del gobierno español. Luego fue definitivamente adquirido por el estado en el año 1781. Una de sus estancias, la Sala della Trinità, parece una capilla gentilicia que inserta en sus muros frescos provenientes de la antigua iglesia tardomanierista de San Vito in Pasquirolo ya que esta sala era el oratorio del edificio en su origen. También en esta sala se encuentra un fresco del cinquecento  proveniente del monasterio benedictino femenino de San Vincenzino, atribuido a Giovanni da Lomazzo en el que se representa a San Vincenzo Martire con hábito de diácono y sus atributos.