lunes, 23 de enero de 2023

La puerta de la iglesia de San Vicente de Frias.




Cien piedras, muchas de ellas con relieves desdibujados, pequeñas esculturas mutiladas y vestigios irreconocibles es lo que queda, menos de la mitad, de la antigua portada románica de la iglesia de San Vicente de Frias, imponente sobre un cortado rocoso del pueblo.

Le faltan algunas escenas importantes, como la Natividad o la Crucifixión, pero las que sobreviven insisten en la vida pública del Mesías y lo presentan rodeado de testigos. En la portada también había monstruos, animales, ornamentos vegetales, retratos satíricos de los aristócratas y los ricos sacando la lengua y gesticulando con obscenidad, escenas de pecado y fornicación y hasta un ángel. Algunos expertos quieren ver las mismas manos que esculpieron las imágenes de la Puerta de la Coronería de la catedral de Burgos o acaso la misma escuela, levantada a mediados del siglo XIII.

Estaba en una iglesia fortificada que no tenía ni espadaña ni campanario, sino un torreón equipado con campanas y con sus almenas y saeteras. Además de la torre defensiva y la portada, de estilo románico tardío, el templo acabó adquiriendo un rosetón gótico en la fachada principal y más tarde se le adosaron un gran pórtico plateresco y varias capillas y sepulcros. Aquellas últimas modificaciones pudieron tener que ver con el desastre que acabó sufriendo la iglesia de San Vicente. Y es que la torre ya precisó una reparación de cierta importancia en el año 1605, tal y como recuerda una inscripción conmemorativa que ha llegado a nuestros días, pero desde entonces los libros de fábrica de la parroquia recogen un historial de agrietamientos y pequeños desastres que solo fueron a más con el paso de los siglos. El pórtico sufrió un derrumbe parcial en 1836, el baptisterio se hundió en 1879 y un incendio ocurrido en 1897 dejó el edificio sin una de sus naves. Finalmente, el 14 de noviembre de 1906, la enorme torre medieval se vino abajo completamente y arrastró con ella la portada románica y el rosetón gótico de la iglesia.

Parece que las cien piedras instaladas actualmente en el Met Cloisters de Nueva York se rescataron durante las tareas de desescombro y se apilaron a la intemperie contra la pared trasera de la iglesia, una de las que quedaba en pie. Todo parece indicar que la ingente cantidad de elementos arquitectónicos que faltan, incluida la tracería del rosetón, estaban tan destrozadas que no se consideró la posibilidad de conservarlas. Las cien piedras siguieron allí mucho tiempo, quizá una década o dos, y que solo se puso interés en protegerlas en una ocasión, cuando un tal Luciano Huidobro donó cierta cantidad de dinero para que fueran cubiertas con unas tejas. Parece que todavía estaban en Frías a principios de la década de 1920, pero desaparecieron justo después de aquello. El párroco de Frías, Vicente Montoya, admitió que se habían vendido «unas piedras abandonadas de escaso valor arqueológico apreciable» por 15 000 pesetas y que el dinero se había destinado a costear la reconstrucción de la fachada de la iglesia.

No sabemos quién las compró, pero sí sabemos que en el año 1923 las cien piedras de Frías ya obraban en poder de Joseph Brummer, un galerista húngaro que acababa de abrir su primer local en Manhattan. Y que Brummer se las vendió unos meses después a Henry Walters, uno de los mayores «coleccionistas» de arte de las primeras décadas del siglo XX. Walters se las revendió inmediatamente al Met de Nueva York por 50 000 dólares. Las cien piedras de la portada románica de la iglesia de San Vicente Mártir de Frías llegaron a exponerse en el Met por aquellas fechas, pero poco después se trasladaron a The Cloisters, una filial de la institución neoyorquina especializada en arte medieval europeo que abrió sus puertas en 1931. En realidad, The Cloisters, construido por el magnate John D. Rockefeller Jr. en el parque Fort Tryon de Manhattan, es un edificio sui géneris en el que se amalgaman varios claustros medievales comprados en Francia y trasladados piedra a piedra hasta aquel lugar. Hoy la portada de Frías, reconstruida al menos en dos ocasiones por los técnicos del Met, desempeña un papel más bien residual en el museo.

(Extracto del artículo de Rubén Díaz en Jot Down de 9 de 2022)


viernes, 30 de diciembre de 2022

La escultura de San Vicente en el promontorio de Rablay.

 



En el pasado, la comunidad vitivinícola recurría a un santo patrón, y ya hemos mencionado que en Francia San Vicente Mártir fue el preferido. Se esperaba de él una protección real porque una cosecha prometedora puede ser aniquilada muy rápidamente por una helada primaveral, una granizada o lluvias incesantes de otoño. Venerado en Rablay Sur Layon durante mucho tiempo, su fiesta se celebra el 22 de enero. Ese día se oficia una misa, portándose el estandarte de San Vicente por las calles hasta mediados del siglo XX. En 1951, los viticultores de Rablay instalaron la estatua de San Vicente en un promontorio de piedra, creado a tal efecto. El lugar fue bendecido al año siguiente por el obispo de Angers. A partir de esta fecha, la procesión se dirigirá hacia este lugar dedicado a ella. En Rablay, este festival se extinguió hace unos años, pero conservamos este lugar que fue renovado en 2001.


miércoles, 14 de diciembre de 2022

El histórico monasterio de San Vicente de Oviedo.

 


El monasterio de San Vicente de Oviedo fue fundado el 25 de noviembre del año 781, con la llegada y asentamiento de Máximo y Fromestano veinte años antes, en el 761, en un lugar llamado Oueto para fundar la basílica de San Vicente. Poco después, estos dos personajes y sus seguidores levantarían el Monasterio de San Vicente, formación eclesiástica que poco después se acogería a la regla de San Benito y que tuvo en sus inicios veintiséis moradores y fue el núcleo primigenio del futuro Oviedo. Gracias al apoyo de la realeza y nobleza asturiana el monasterio fue reconstruido en numerosas otras ocasiones, de forma que los elementos pertenecientes a las obras medievales y el claustro románico fueron diseminándose y perdiéndose. El complejo se expandió hacia la huerta de la monjes, en dirección a la muralla de la calle Paraíso durante el siglo XVII. Esta expansión en forma de L se conecta a través del Arco de San Vicente —sobre la calle homónima— a la casona principal y hoy está ocupada por la Facultad de Psicología de la Universidad de Oviedo. Hasta su disolución en 1836 era considerado el cenobio más rico e influyente de Asturias, gracias al favor de los reyes y de la nobleza local. Fue declarado Monumento Histórico Artístico en marzo de 1962, aunque su claustro ya gozaba de tal reconocimiento desde 1934. Hoy en día la iglesia de San Vicente, única parte del Monasterio que continúa en manos de la iglesia, es propiedad de la Parroquia de Santa María la Real de la Corte.


martes, 29 de noviembre de 2022

Los tapices vicentinos del Museo de Historia de Berna.

 


EBernischen Historichen Museum posee una sala dedicada a mostrar la vida, pasión y muerte de San Vicente Mártir en unos preciosos tapices. Estas son cuatro telas que presentan 18 escenas, divididas en dos de cinco y dos más con cuatro, realizadas por el humanista Heinrich Wölfli en 1515 en Bruselas. La actual catedral protestante de Berna está dedicada a San Vicente Mártir, título que se le dio cuando antes de la Reforma era católica y este hecho no cambió. Hasta allí llegó muy pronto la fama del martirio y muerte del joven diácono Vicente,  arraigando su devoción y culto fuertemente. El Consejo de la Ciudad de Berna le tomó por santo patrón y la catedral, del siglo XV, fue bautizada como «des heiligen Vinzenz». Las paredes de su coro gótico fueron revestidas por estos cuatro enormes tapices, en los que se representa la vida del santo desde su nacimiento en tierras aragonesas hasta su muerte en Valencia. Con los cruentos sucesos de las guerras de religión los de Berna no destruyeron los tapices de san Vicente, sino que, dado su valor artístico, decidieron ingresarlos en el Bernischen Historichen Museum. Las medidas de los tapices son de 159 por 500 centímetros y sus hilaturas son de lana y seda.

sábado, 12 de noviembre de 2022

El martirio de San Vicente de Pietro Sorri en Arezzo.

 

Pietro Sorri fue un pintor italiano adscrito al manierismo. Fue un artista itinerante que trabajó en diversos lugares de Italia, sirviendo de ejemplo para artistas sieneses más jóvenes, pues su pintura conjuga, sobre todo en su primera época, su formación sienesa con la influencia de la pintura emiliana de Correggio o los Carracci. En España se hallan presentes algunas obras de Sorri, fruto de la donación que Cosme II de Toscana realizó al Monasterio de las Descalzas Reales de Valladolid de una amplia colección de pintura toscana para decorar el nuevo claustro del convento en 1610. También estuvo en Venecia, donde tuvo como alumna a Marietta Robusti, la Tintoretta. En el presente “suplicio de San Vicente”, que se encuentra en la iglesia de San Fidel en Arezzo, destacan las raederas y el martirio de las piedras incandescentes.


viernes, 28 de octubre de 2022

San Vicente en la Catedral de Chartres.

 


La fachada sur de la catedral de Chartres fue financiada gracias al regalo del conde Pierre Mauclerc y tiene el titulo de la Nueva Alianza. Se encuentra dividida en tres portales: en el portal central, los apóstoles se agrupan en el centro acompañando a Cristo; el portal izquierdo está dedicado a los mártires de la Iglesia, por lo que en la parte central del tímpano se cuenta el martirio que sufrió San Esteban. En las cuatro arquivoltas aparecen bajo dosel las figuras de un santo obispo, San Jorge, San Teodoro y San Vicente, que aparece vestido con una dalmática y lleva el manípulo. El pedestal bajo sus pies representa la escena del cuervo defendiendo su cadáver de un lobo. Al portal derecho se le da el titulo “Portal de los Confesores”, personajes que dan testimonio de su vida y su obra ante Dios. Los dos portales de los extremos veneran a Dios, que celebra el Juicio Final según se narra en el portal central.


sábado, 22 de octubre de 2022

La escultura de San Vicente de la catedral de Córdoba.


En la capilla de Nuestra Señora de las Nieves de la mezquita y catedral de Córdoba encontramos una imagen de San Vicente, obra del escultor e imaginero cordobés Miguel Arjona, ya fallecido, que exhibe una curiosa escena martirial en su dalmática. El emplazamiento de la citada imagen en este lugar responde al deseo de honrar al santo titular de la primitiva basílica visigótica, del siglo VI, que se alzaba precisamente en este espacio, antes de que los musulmanes la derribasen y construyesen la primera mezquita. La basílica de San Vicente -más bien complejo episcopal-, fue excavada en parte, y, desde el año 2003, justo delante de esta capilla, se abre en el pavimento un espacio en el que se puede apreciar el pavimento en mosaico, con motivos decorativos paleocristianos, de un habitáculo perteneciente a ella.



sábado, 8 de octubre de 2022

La artística lápida de la calle de San Vicente Mártir de Valencia

 



En el día de la festividad de San Vicente Mártir del 22 de enero de 1959, se descubrió una lápida en la misma esquina de su calle en el inicio en la plaza de la Reina, de la mano del alcalde Sr. Rincón de Arellano. Sobre un estrado, al que concurrieron las autoridades, se mostró la placa esculpida por las manos del escultor valenciano José Estellés Achotegui -quien destacó por su obra en el campo de la imaginería religiosa- y que en la actualidad permanece en el mismo lugar, solo que con uno de sus símbolos laterales desprendidos, en concreto la rueda.


martes, 27 de septiembre de 2022

La adquisición de una tabla de Espinosa con los dos Vicentes.

                               

El Ayuntamiento de Valencia publicitó a finales del año 2021 la compra en Madrid de una pintura del gran artista Espinosa que representa a San Vicente Ferrer y San Vicente Mártir, y ha conjeturado que esta pintura sería propiedad del antiguo Consell de Valencia, habiendo sido encargado por los Jurados. La imagen es espectacular ya que la maestría de este creador se proyecta en un San Vicente Ferrer sentado, cuando lo habitual es que esté de pie, pronunciando sus sermones con su tradicional gesto del dedo en el aire y un mártir con gesto sorprendido. En muchas ocasiones ambos se representan como protectores de la ciudad.

jueves, 20 de enero de 2022

Un San Blas entronizado acompañado de San Vicente en el MUDIZ.

 


Uno de los artistas con una presencia importante en el Museo Diocesano de Zaragoza es Martín Bernat. No se sabe nada de su nacimiento ni de su muerte, pero sí que está documentada su presencia en Aragón entre 1450 y 1505. Como otros pintores del Reino, que pertenecieron al estilo hispano-flamenco, sus primeras obras están vinculadas a Bartolomé Bermejo, ya que, aunque era de Córdoba, trabajó en este territorio y su figura trascendió tanto que se convirtió en el maestro para todos los artistas que vivieron a finales del siglo XV. Casi toda su vida trabajó en colaboración, primero con el citado Bermejo, y después con Miguel Ximenez.

Dentro de sus obras, destaca su retablo mayor de Santo Domingo de Silos de Daroca, lamentablemente desaparecido en el siglo XVIII, pero de él se conservan dos tablas en el Museo del Prado, pudiendo apreciarse en una de ellas a Santo Domingo de Silos entronizado como obispo, y en otra al propio Santo Domingo siendo recibido por el rey de Aragón, Fernando I. De él tenemos también un San Blas entronizado, rodeado por San Vicente y San Lorenzo, y que en algunas ocasiones se identifica como San Valero, que estuvo en la iglesia de Lécera.

viernes, 31 de diciembre de 2021

San Vicente en el Breviario de Carlos V de Jean Le Noir.

 


Presentamos aquí “La muerte de San Vicente de Zaragoza en el año 304”, miniatura extraída del "Breviarium Parisiense" (Breviaire de París) conocido como Breviaire de Charles V, ilustrado por Jean Le Noir (man. lat. 1052, fol. 326). Jean Le Noir fue un iluminador de manuscritos francés activo en París entre 1335 y 1380. Su obra principal es el Salterio de Bonne de Luxembourg (c. 1348-1349, Nueva York, The Cloisters, Inv. 69.86). Su hija Bourgot le ayudó en gran parte de su trabajo.

En 1331 estuvo al servicio de Yolanda de Flandes, condesa y duquesa de Bar, y más tarde del rey. Como recompensa por sus servicios, Jean y Bourgot recibieron una casa en París en 1358 por el hijo del rey, el futuro Carlos V, para quien también trabajaron después de que él ascendiera al trono en 1364. A principios de la década de 1370, Jean y Bourgot trabajaron para el duque de Berry, quien también los tenía en alta estima.

viernes, 15 de octubre de 2021

El retablo de los santos y mártires del Museo de Dijon.




San Agustín con el corazón del amor divino, Santa Marta y la tarasca, San Vicente con las uvas, son las tres primeras figuras del ala derecha del Retablo de los Santos y Mártires, (1390-99), obra en roble policromado dorado, tallado por Jacques de Baerze y pintado y dorado por Melchior Broederlam, (1350-1409). Originalmente estuvo en la Chartreuse de Champmol, y hoy en el Musée des Beaux-Arts de Dijon. Inaugurado en 1787 en el Palacio de los Duques de Borgoña en Dijon, se instaló en 1399 en la Sala Capitular de Champmol.


viernes, 1 de octubre de 2021

San Vicente Mártir y la Virgen contra la peste.


Una epidemia que había sido importada desde Argel en 1647 cogió desprevenida a la población de Valencia, dado que desde el siglo XV estas epidemias apenas se habían vuelto a producir. Aquella epidemia tuvo un gran impacto en Valencia y en parte de su Reino. La mortandad en la ciudad llegó a la quinta parte de su población, hasta el punto de que llegó a ser necesario construir un nuevo cementerio para enterrar a sus muertos.

Graciá Babana fue un compositor musical muy fecundo y apreciado en su época. Fue maestro de capilla de la Catedral de Valencia desde el 1649 hasta el 1676, año en que murió. Graciá sobrevivió a aquella epidemia, por lo que, y en señal de agradecimiento, encargó la realización de un óleo de la Virgen contra la Peste , en el que aparecía su retrato. El cuadro, pintado por algún autor de la escuela pictórica de Ribalta, muestra las imágenes de la Virgen y de San Vicente Mártir, que se encuentran implorando a Jesucristo que desde el cielo está castigando el mundo con lenguas de fuego que representan a la peste, como castigo a sus pecados. Bajo de la capa que sostienen la Virgen y el santo, aparecen arrodillados el mismo Gracia, los niños cantores de la capilla y varios familiares del maestro. Este cuadro, que en su día se encontraba en una de las capillas de la Catedral, hoy lo está en el Museo Catedralicio.

lunes, 20 de septiembre de 2021

La escultura moderna de San Vicente junto al cabo de San Vicente de Sagres (Portugal).

 



Junto al faro del Cabo de San Vicente en Sagres, hay una moderna escultura de San Vicente en el entorno del lugar donde presuntamente encalló el barco que llevaba su cuerpo, obra de Richard 'Riki' Grahne, escultor finlandés-portugués de Lagos. Fue inaugurada el 22 de enero de 2017 por el Alcalde de Vila do Bispo, Adelino Augusto da Rocha Soares y bendecida por D. Manuel Neto Quintas, Obispo del Algarve. 

La estatua, de dos metros y medio de altura en acero marino, representa a San Vicente en una integración de muchos de sus símbolos. Es curioso que su cabeza esté representada como un clavo, lo que simboliza que "Vicente permaneció firme en su fe y amor por Dios", aunque estuvo sujeto a muchos tormentos.


sábado, 11 de septiembre de 2021

Santa Paciencia acompañada de San Vicente y San Esteban en la colección BBVA.

 


Esta tabla de Pedro Díaz de Oviedo, de finales del XV o principios del XVI, procede de la iglesia de San Lorenzo de Huesca, y se encontraba empotrada en la antesacristía de la iglesia hasta su venta, anterior a 1910. Perteneció a la colección de la duquesa de Parcent, Trinidad von Scholtz-Hermensdorff, gran impulsora del arte y la artesanía españolas, que las expuso, con toda su colección, en la Real Academia de San Fernando en mayo de 1911. Permaneció en poder de la familia hasta 1979, año en el que fueron subastadas en Sotheby’s por los herederos de la duquesa, los príncipes de Hohenlohe, junto con el contenido de la finca familiar El Quexigal. Son adquiridas el 25 de mayo por el Banco de Huesca (integrado posteriormente en el Banco de Bilbao) e ingresan por esta vía en la Colección BBVA.
Santa Paciencia, madre de San Lorenzo, sentada en un alto sitial gótico con respaldo de brocado, sujeta con sus manos un libro de oraciones. Viste túnica roja, toca blanca y un gran manto azul oscuro con rica bordura de pedrería y perlas. El sitial se ve enriquecido en sus costados por la representación de catorce putti, cuatro de ellos venciendo a animales fantásticos, seguramente encarnación del mal. A los lados del sitial, en segundo término y a menor escala, aparecen San Vicente Mártir, a la izquierda, y San Esteban, a la derecha, con sus respectivos atributos (la piedra del molino para el primero y las piedras de su lapidación para el segundo) y ambos con las palmas de sus martirios. 


lunes, 30 de agosto de 2021

San Vicente en San Pedro de Auxerre.

 


La iglesia de Saint-Pierre-en Vallée de Auxerre fue construida en el casco antiguo por los viticultores que la financiaron en un antiguo conjunto monástico del que queda la sala capitular allí. La originalidad de Saint-Pierre proviene de su arquitectura gótica asociada a su torre del siglo XVI y su fachada de estilo clásico del siglo XVII donde aún se siente el Renacimiento. Se pueden ver las estatuas de San Vicente y San Cartaud, patronos de las dos principales corporaciones del distrito: los viticultores y los carniceros. El tímpano de una de sus puertas tiene a nuestro San Vicente sobre un curioso fondo rojizo. La puerta de entrada a la antigua abadía, que da a la rue Joubert, probablemente se construyó en 1530-1540. Está fuertemente inspirado en el portal Castelnuovo en Nápoles.

domingo, 15 de agosto de 2021

San Vicente en Montreuil.




La cofradía de San Vicente de Montreuil (Ile de France) se remonta a la Edad Media y cada año, el 22 de enero, organizaba una misa solemne en honor al patrón de los viticultores, San Vicente de Zaragoza, fallecido mártir. Durante esta misa, la hermandad ofrecía pan bendecido a cada uno de sus miembros, esperando obtener una hermosa y buena cosecha el próximo otoño. Con motivo de San Vicente, se organizaba una fiesta en las calles con un desfile y cenas que reunían a familiares y amigos.
Este festival duró hasta la década de 1920, cuando las viñas desaparecieron en Montreuil. Se llevaron a cabo celebraciones similares en las ciudades vecinas, especialmente en Bagnolet. Los grabados que se presentan arriba, que datan del siglo XIX, eran publicados cada año con motivo de la festividad de San Vicente, mártir y patrón de los viticultores, y nos dan una visión general de cuál era el trabajo diario de los viticultores de Montreuil. La población de Montreuil también estaba formada por agricultores de cereales, cuya cosecha se destinaba a su subsistencia. Las áreas de cultivo se encuentran particularmente en el bastión de Montreau, donde se encuentra el molino de viento.


viernes, 30 de julio de 2021

San Vicente en la iglesia de San Medardo de París.

 



La iglesia de San Medardo de París fue edificada entre los siglos XV y XVIII. Se tiene constancia de que en el mismo lugar que ocupa la iglesia han existido otros edificios religiosos desde el siglo XI. Entre las muchas obras de arte que alberga la iglesia, es digno de destacar un lienzo de Zurbarán titulado El paseo de San José y el Niño Jesús. Este cuadro fue ejecutado en el año 1636 con destino a la iglesia del convento de la Merced de Sevilla. Se representa la escena en que San José, acompañado por el Niño Jesús, van de la mano caminando en dirección a Jerusalén para celebrar la pascua. La obra permaneció en Sevilla hasta el año 1835, en 1843 era propiedad de un banquero que posteriormente la vendió a la parroquia de San Medardo. Uno de los sotobancos de un retablo contiene un descendimiento junto a una tabla de San Vicente.

jueves, 15 de julio de 2021

San Vincenzo Martire de Filippo Galletti.

Filippo Maria Galletti (1636-1714) fue un pintor florentino del período barroco, activo principalmente en Toscana, Parma y Liguria. Se ordenó como sacerdote teatino y pintó obras religiosas en Lecce (iglesia de Santa Irene), Livorno (Santuario de Montenero) y Parma (iglesia de Santa Lucía). Su martirio de San Vicente es un óleo sobre tela de 390 x 240 expuesto en el Palacio Ducal de Sassuolo y destaca en él la gran teatralidad de la escena.

miércoles, 30 de junio de 2021

El retablo de San Vicente de Calatayud.

                                             

             

En la plaza de Ballesteros de Calatayud se encontraba la iglesia de San Torcuato, santo al que se tenía mucha devoción porque fue uno de los siete Varones Apostólicos que estaban junto a Santiago cuando se le apareció la Virgen con el Pilar. Además, y según la tradición, este santo obispo habría nacido en Calatayud. La parroquia sería una de las fundaciones más antiguas de la ciudad y en 1253 tenía setenta y seis familias a su cargo. La rehízo, por quedar ruinosa tras la Guerra de los Dos Pedros, el Obispo Francisco Clemente, que fue secretario del Papa Luna.

Era una iglesia pequeña, de tres naves, con ocho altares laterales; uno de ellos era el del Cristo de las Batallas, otro el de San Valero (con fiesta y novena), y otro dedicado a San Vicente, Santa María Magdalena y San Juan Bautista, que se encuentra en el Museo de Santa María. Se suprimió como parroquia en 1867, se cerró al año siguiente y se demolió en 1870. Algunos de sus altares pasaron a la colegiata de Santa María.

sábado, 12 de junio de 2021

El dibujo de Carducho en la Biblioteca Nacional.

 


Bartolomé Carducho (Florencia, 1560- El Pardo, 1608) se inició en el campo de la arquitectura, la escultura y la pintura, aunque solo obtuvo el reconocimiento profesional en esta última disciplina. Gran dominador de la pintura religiosa, se convirtió en un hábil y exitoso marchante de pinturas y grabados italianos en España en la compra de pintura y escultura para coleccionistas españoles tan prestigiosos como el duque de Lerma. En lo que a nosotros respecta, la Biblioteca Nacional conserva un dibujo de este autor con una escena relativa a la muerte de San Vicente Mártir de 1585.


miércoles, 2 de junio de 2021

San Vicente en la puerta barroca de la Catedral de Valencia.


El segundo cuerpo de la Puerta de los Hierros, puerta barroca de la catedral de Valencia, más reducido, tiene cuatro columnas del mismo orden. En el intercolumnio del centro, un rosetón oval, y en los laterales, las estatuas de San Lorenzo de Francisco Stolz y de San Vicente Mártir, obra de Konrad Rudolf, y medallones con los bustos de los papas valencianos, Calixto III y Alejandro VI, con figuras alegóricas: a los pies del primero la caridad y la justicia, y a los del segundo la esperanza y la fortaleza; ambas son obras de Francisco Vergara.

miércoles, 19 de mayo de 2021

San Vicente Mártir en la catedral de Huesca, obra de Forment.

 

Encontramos a San Vicente Mártir, patrón de Huesca, en el retablo mayor de alabastro de su catedral. Obra de Damià Forment entre 1520-1532, su figura se muestra sentada, concentrado en la lectura, con vestidura de diacono y su habitual rueda de molino atada a sus pies. La potente figura, equilibrada y cargada de serena majestad, se cubre con un esplendido doselete gótico calado en la piedra y pone de manifiesto la destreza del maestro escultor Forment y su taller.

domingo, 9 de mayo de 2021

San Vicente en Santa María del Popolo.



La basílica de Santa María del Popolo es una basílica menor de Roma, situada en la Piazza del Popolo, junto a una de las antiguas puertas de la ciudad. Pertenece desde 1250 a los agustinos y el templo formaba parte de un convento de esta orden. La arquitectura de todo el conjunto se acomodaba al espíritu de sobriedad de los agustinos, como se evidencia en la fachada. La escultura de San Vicente que mostramos forma parte de un relieve mayor que comparte con San Antonio de Padua y Santa Catalina de Alejandría, identificados por una cartela y obra de Gian Cristoforo Romano. Este artista fue un escultor, medallista, músico, poeta y cortesano italiano del Renacimiento. Aunque el tiempo ha olvidado el nombre de este gran escultor, del que se conservan pocas obras, fue en realidad tratado junto a su contemporáneo Miguel Ángel como los mejores escultores de la Roma del papa Julio II.

viernes, 30 de abril de 2021

La predela del retablo de San Lorenzo de Sigismondo de Stefani.

 

Sigismondo de Stefani fue un pintor activo en Verona en la segunda mitad del siglo XVI. Presunto imitador de Veronese, es tenido como autor de dos retablos del mismo tema, el Martirio de san Lorenzo, en las iglesias de la ciudad de S. Giorgio in Braida y S. Nazaro. En la primera, de 1564, representa, con intenciones abiertamente escenográficas y una gran profusión de arquitecturas y extras manieristas, en la parte inferior el santo empujado la parrilla, al aire un ángel y, arriba entre la costilla, Jesucristo en gloria, los símbolos de los evangelistas y santos Esteban y Vicente.

El retablo se completa en la parte inferior con un escalón de madera pintado a modo de predela en el que se representan tres escenas que, en su mayoría descuidadas o consideradas por otro autor, son sin embargo de la misma mano que el retablo: La lapidación de San EstebanS. Cristóbal con el niño sobre sus hombros a través del río, y San Vicente azotado.


jueves, 15 de abril de 2021

El milagro de San Vicente en Gabbio.

 


Gabbioun pequeño caserío montañoso de Ferentillo, fue dado por muerto. La cresta rocosa del pueblo amenazaba con derrumbarse. Se necesitaba apuntalarla. Y justo cuando lo estaban haciendo, un trozo de la montaña se derrumbó y atravesó la vieja iglesia románica. Dijeron que esta hermosa iglesia ya no estaba allí, y que los santos pintados en la cal en las paredes o en el ábside habían desaparecido. Pero no, hoy la maravilla de los colores mezclados por algún alumno de España han restaurado a los santos Sebastiano, Paolo, Pietro, Antonio con su cerdo, y el buen Dios que corona a la Virgen bajo un sol que brilla gracias a las cabezas de los clavos que el artista ha clavado en él para obtener un efecto especial, casi divino. Y San Vincenzo, que hizo el milagro. La gente todavía viene a pesar de que la ciudad se había convertido en una ciudad fantasma. Y el cura nunca ha dejado de venir aquí a decir misa por San Vincenzo, incluso cuando la iglesia ya no estaba. Son los hijos de los antiguos habitantes de Gabbio quienes para la ocasión reabren algunas casas, encienden el fuego y cuecen los frijoles con chicharrones en una olla.