viernes, 15 de octubre de 2021

El retablo de los santos y mártires del Museo de Dijon.




San Agustín con el corazón del amor divino, Santa Marta y la tarasca, San Vicente con las uvas, son las tres primeras figuras del ala derecha del Retablo de los Santos y Mártires, (1390-99), obra en roble policromado dorado, tallado por Jacques de Baerze y pintado y dorado por Melchior Broederlam, (1350-1409). Originalmente estuvo en la Chartreuse de Champmol, y hoy en el Musée des Beaux-Arts de Dijon. Inaugurado en 1787 en el Palacio de los Duques de Borgoña en Dijon, se instaló en 1399 en la Sala Capitular de Champmol.


viernes, 1 de octubre de 2021

San Vicente Mártir y la Virgen contra la peste.


Una epidemia que había sido importada desde Argel en 1647 cogió desprevenida a la población de Valencia, dado que desde el siglo XV estas epidemias apenas se habían vuelto a producir. Aquella epidemia tuvo un gran impacto en Valencia y en parte de su Reino. La mortandad en la ciudad llegó a la quinta parte de su población, hasta el punto de que llegó a ser necesario construir un nuevo cementerio para enterrar a sus muertos.

Graciá Babana fue un compositor musical muy fecundo y apreciado en su época. Fue maestro de capilla de la Catedral de Valencia desde el 1649 hasta el 1676, año en que murió. Graciá sobrevivió a aquella epidemia, por lo que, y en señal de agradecimiento, encargó la realización de un óleo de la Virgen contra la Peste , en el que aparecía su retrato. El cuadro, pintado por algún autor de la escuela pictórica de Ribalta, muestra las imágenes de la Virgen y de San Vicente Mártir, que se encuentran implorando a Jesucristo que desde el cielo está castigando el mundo con lenguas de fuego que representan a la peste, como castigo a sus pecados. Bajo de la capa que sostienen la Virgen y el santo, aparecen arrodillados el mismo Gracia, los niños cantores de la capilla y varios familiares del maestro. Este cuadro, que en su día se encontraba en una de las capillas de la Catedral, hoy lo está en el Museo Catedralicio.

lunes, 20 de septiembre de 2021

La escultura moderna de San Vicente junto al cabo de San Vicente de Sagres (Portugal).

 



Junto al faro del Cabo de San Vicente en Sagres, hay una moderna escultura de San Vicente en el entorno del lugar donde presuntamente encalló el barco que llevaba su cuerpo, obra de Richard 'Riki' Grahne, escultor finlandés-portugués de Lagos. Fue inaugurada el 22 de enero de 2017 por el Alcalde de Vila do Bispo, Adelino Augusto da Rocha Soares y bendecida por D. Manuel Neto Quintas, Obispo del Algarve. 

La estatua, de dos metros y medio de altura en acero marino, representa a San Vicente en una integración de muchos de sus símbolos. Es curioso que su cabeza esté representada como un clavo, lo que simboliza que "Vicente permaneció firme en su fe y amor por Dios", aunque estuvo sujeto a muchos tormentos.


sábado, 11 de septiembre de 2021

Santa Paciencia acompañada de San Vicente y San Esteban en la colección BBVA.

 


Esta tabla de Pedro Díaz de Oviedo, de finales del XV o principios del XVI, procede de la iglesia de San Lorenzo de Huesca, y se encontraba empotrada en la antesacristía de la iglesia hasta su venta, anterior a 1910. Perteneció a la colección de la duquesa de Parcent, Trinidad von Scholtz-Hermensdorff, gran impulsora del arte y la artesanía españolas, que las expuso, con toda su colección, en la Real Academia de San Fernando en mayo de 1911. Permaneció en poder de la familia hasta 1979, año en el que fueron subastadas en Sotheby’s por los herederos de la duquesa, los príncipes de Hohenlohe, junto con el contenido de la finca familiar El Quexigal. Son adquiridas el 25 de mayo por el Banco de Huesca (integrado posteriormente en el Banco de Bilbao) e ingresan por esta vía en la Colección BBVA.
Santa Paciencia, madre de San Lorenzo, sentada en un alto sitial gótico con respaldo de brocado, sujeta con sus manos un libro de oraciones. Viste túnica roja, toca blanca y un gran manto azul oscuro con rica bordura de pedrería y perlas. El sitial se ve enriquecido en sus costados por la representación de catorce putti, cuatro de ellos venciendo a animales fantásticos, seguramente encarnación del mal. A los lados del sitial, en segundo término y a menor escala, aparecen San Vicente Mártir, a la izquierda, y San Esteban, a la derecha, con sus respectivos atributos (la piedra del molino para el primero y las piedras de su lapidación para el segundo) y ambos con las palmas de sus martirios. 


lunes, 30 de agosto de 2021

San Vicente en San Pedro de Auxerre.

 


La iglesia de Saint-Pierre-en Vallée de Auxerre fue construida en el casco antiguo por los viticultores que la financiaron en un antiguo conjunto monástico del que queda la sala capitular allí. La originalidad de Saint-Pierre proviene de su arquitectura gótica asociada a su torre del siglo XVI y su fachada de estilo clásico del siglo XVII donde aún se siente el Renacimiento. Se pueden ver las estatuas de San Vicente y San Cartaud, patronos de las dos principales corporaciones del distrito: los viticultores y los carniceros. El tímpano de una de sus puertas tiene a nuestro San Vicente sobre un curioso fondo rojizo. La puerta de entrada a la antigua abadía, que da a la rue Joubert, probablemente se construyó en 1530-1540. Está fuertemente inspirado en el portal Castelnuovo en Nápoles.


domingo, 15 de agosto de 2021

San Vicente en Montreuil.




La cofradía de San Vicente de Montreuil (Ile de France) se remonta a la Edad Media y cada año, el 22 de enero, organizaba una misa solemne en honor al patrón de los viticultores, San Vicente de Zaragoza, fallecido mártir. Durante esta misa, la hermandad ofrecía pan bendecido a cada uno de sus miembros, esperando obtener una hermosa y buena cosecha el próximo otoño. Con motivo de San Vicente, se organizaba una fiesta en las calles con un desfile y cenas que reunían a familiares y amigos.
Este festival duró hasta la década de 1920, cuando las viñas desaparecieron en Montreuil. Se llevaron a cabo celebraciones similares en las ciudades vecinas, especialmente en Bagnolet. Los grabados que se presentan arriba, que datan del siglo XIX, eran publicados cada año con motivo de la festividad de San Vicente, mártir y patrón de los viticultores, y nos dan una visión general de cuál era el trabajo diario de los viticultores de Montreuil. La población de Montreuil también estaba formada por agricultores de cereales, cuya cosecha se destinaba a su subsistencia. Las áreas de cultivo se encuentran particularmente en el bastión de Montreau, donde se encuentra el molino de viento.


viernes, 30 de julio de 2021

San Vicente en la iglesia de San Medardo de París.

 



La iglesia de San Medardo de París fue edificada entre los siglos XV y XVIII. Se tiene constancia de que en el mismo lugar que ocupa la iglesia han existido otros edificios religiosos desde el siglo XI. Entre las muchas obras de arte que alberga la iglesia, es digno de destacar un lienzo de Zurbarán titulado El paseo de San José y el Niño Jesús. Este cuadro fue ejecutado en el año 1636 con destino a la iglesia del convento de la Merced de Sevilla. Se representa la escena en que San José, acompañado por el Niño Jesús, van de la mano caminando en dirección a Jerusalén para celebrar la pascua. La obra permaneció en Sevilla hasta el año 1835, en 1843 era propiedad de un banquero que posteriormente la vendió a la parroquia de San Medardo. Uno de los sotobancos de un retablo contiene un descendimiento junto a una tabla de San Vicente.

jueves, 15 de julio de 2021

San Vincenzo Martire de Filippo Galletti.

Filippo Maria Galletti (1636-1714) fue un pintor florentino del período barroco, activo principalmente en Toscana, Parma y Liguria. Se ordenó como sacerdote teatino y pintó obras religiosas en Lecce (iglesia de Santa Irene), Livorno (Santuario de Montenero) y Parma (iglesia de Santa Lucía). Su martirio de San Vicente es un óleo sobre tela de 390 x 240 expuesto en el Palacio Ducal de Sassuolo y destaca en él la gran teatralidad de la escena.

miércoles, 30 de junio de 2021

El retablo de San Vicente de Calatayud.

                                             

             

En la plaza de Ballesteros de Calatayud se encontraba la iglesia de San Torcuato, santo al que se tenía mucha devoción porque fue uno de los siete Varones Apostólicos que estaban junto a Santiago cuando se le apareció la Virgen con el Pilar. Además, y según la tradición, este santo obispo habría nacido en Calatayud. La parroquia sería una de las fundaciones más antiguas de la ciudad y en 1253 tenía setenta y seis familias a su cargo. La rehízo, por quedar ruinosa tras la Guerra de los Dos Pedros, el Obispo Francisco Clemente, que fue secretario del Papa Luna.

Era una iglesia pequeña, de tres naves, con ocho altares laterales; uno de ellos era el del Cristo de las Batallas, otro el de San Valero (con fiesta y novena), y otro dedicado a San Vicente, Santa María Magdalena y San Juan Bautista, que se encuentra en el Museo de Santa María. Se suprimió como parroquia en 1867, se cerró al año siguiente y se demolió en 1870. Algunos de sus altares pasaron a la colegiata de Santa María.

sábado, 12 de junio de 2021

El dibujo de Carducho en la Biblioteca Nacional.

 


Bartolomé Carducho (Florencia, 1560- El Pardo, 1608) se inició en el campo de la arquitectura, la escultura y la pintura, aunque solo obtuvo el reconocimiento profesional en esta última disciplina. Gran dominador de la pintura religiosa, se convirtió en un hábil y exitoso marchante de pinturas y grabados italianos en España en la compra de pintura y escultura para coleccionistas españoles tan prestigiosos como el duque de Lerma. En lo que a nosotros respecta, la Biblioteca Nacional conserva un dibujo de este autor con una escena relativa a la muerte de San Vicente Mártir de 1585.


miércoles, 2 de junio de 2021

San Vicente en la puerta barroca de la Catedral de Valencia.


El segundo cuerpo de la Puerta de los Hierros, puerta barroca de la catedral de Valencia, más reducido, tiene cuatro columnas del mismo orden. En el intercolumnio del centro, un rosetón oval, y en los laterales, las estatuas de San Lorenzo de Francisco Stolz y de San Vicente Mártir, obra de Konrad Rudolf, y medallones con los bustos de los papas valencianos, Calixto III y Alejandro VI, con figuras alegóricas: a los pies del primero la caridad y la justicia, y a los del segundo la esperanza y la fortaleza; ambas son obras de Francisco Vergara.

miércoles, 19 de mayo de 2021

San Vicente Mártir en la catedral de Huesca, obra de Forment.

 

Encontramos a San Vicente Mártir, patrón de Huesca, en el retablo mayor de alabastro de su catedral. Obra de Damià Forment entre 1520-1532, su figura se muestra sentada, concentrado en la lectura, con vestidura de diacono y su habitual rueda de molino atada a sus pies. La potente figura, equilibrada y cargada de serena majestad, se cubre con un esplendido doselete gótico calado en la piedra y pone de manifiesto la destreza del maestro escultor Forment y su taller.

domingo, 9 de mayo de 2021

San Vicente en Santa María del Popolo.



La basílica de Santa María del Popolo es una basílica menor de Roma, situada en la Piazza del Popolo, junto a una de las antiguas puertas de la ciudad. Pertenece desde 1250 a los agustinos y el templo formaba parte de un convento de esta orden. La arquitectura de todo el conjunto se acomodaba al espíritu de sobriedad de los agustinos, como se evidencia en la fachada. La escultura de San Vicente que mostramos forma parte de un relieve mayor que comparte con San Antonio de Padua y Santa Catalina de Alejandría, identificados por una cartela y obra de Gian Cristoforo Romano. Este artista fue un escultor, medallista, músico, poeta y cortesano italiano del Renacimiento. Aunque el tiempo ha olvidado el nombre de este gran escultor, del que se conservan pocas obras, fue en realidad tratado junto a su contemporáneo Miguel Ángel como los mejores escultores de la Roma del papa Julio II.

viernes, 30 de abril de 2021

La predela del retablo de San Lorenzo de Sigismondo de Stefani.

 

Sigismondo de Stefani fue un pintor activo en Verona en la segunda mitad del siglo XVI. Presunto imitador de Veronese, es tenido como autor de dos retablos del mismo tema, el Martirio de san Lorenzo, en las iglesias de la ciudad de S. Giorgio in Braida y S. Nazaro. En la primera, de 1564, representa, con intenciones abiertamente escenográficas y una gran profusión de arquitecturas y extras manieristas, en la parte inferior el santo empujado la parrilla, al aire un ángel y, arriba entre la costilla, Jesucristo en gloria, los símbolos de los evangelistas y santos Esteban y Vicente.

El retablo se completa en la parte inferior con un escalón de madera pintado a modo de predela en el que se representan tres escenas que, en su mayoría descuidadas o consideradas por otro autor, son sin embargo de la misma mano que el retablo: La lapidación de San EstebanS. Cristóbal con el niño sobre sus hombros a través del río, y San Vicente azotado.


jueves, 15 de abril de 2021

El milagro de San Vicente en Gabbio.

 


Gabbioun pequeño caserío montañoso de Ferentillo, fue dado por muerto. La cresta rocosa del pueblo amenazaba con derrumbarse. Se necesitaba apuntalarla. Y justo cuando lo estaban haciendo, un trozo de la montaña se derrumbó y atravesó la vieja iglesia románica. Dijeron que esta hermosa iglesia ya no estaba allí, y que los santos pintados en la cal en las paredes o en el ábside habían desaparecido. Pero no, hoy la maravilla de los colores mezclados por algún alumno de España han restaurado a los santos Sebastiano, Paolo, Pietro, Antonio con su cerdo, y el buen Dios que corona a la Virgen bajo un sol que brilla gracias a las cabezas de los clavos que el artista ha clavado en él para obtener un efecto especial, casi divino. Y San Vincenzo, que hizo el milagro. La gente todavía viene a pesar de que la ciudad se había convertido en una ciudad fantasma. Y el cura nunca ha dejado de venir aquí a decir misa por San Vincenzo, incluso cuando la iglesia ya no estaba. Son los hijos de los antiguos habitantes de Gabbio quienes para la ocasión reabren algunas casas, encienden el fuego y cuecen los frijoles con chicharrones en una olla.

miércoles, 31 de marzo de 2021

El busto relicario de la catedral de Hildesheim de Alemania.

 


El tesoro de la catedral de Hildesheim (Baja Sajonia-Alemania) es una colección de vasos litúrgicos, relicarios, vestimentas y trabajos de escultura recogidos durante siglos, de un excepcional valor y de importancia internacional. El tesoro es parte de los bienes declarados como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Entre ellos podemos encontrar una cabeza relicario de San Vicente Mártir que se data en 1515 y que se une a los ya recogidos en este trabajo.

martes, 9 de marzo de 2021

San Vicente Mártir en la iglesia de la Natividad de Belén.

 



Una gran iglesia en Belén, levantada en primera instancia por la emperatriz Elena en el año 330, madre de Constantino, contiene el lugar donde reposó recién nacido el fundador del cristianismo. Consta de cinco naves y la mayor o central cuenta con 44 columnas de mármol bizantinas, monolíticas, dispuestas en cuatro filas. Alrededor hay tres claustros ocupados por los latinos (franciscanos), griegos (ortodoxos) y armenios, confesiones cristianas que guardan el lugar por reparto y turno. Los griegos controlan la mejor parte, el coro, el centro del crucero, bajo el cual está la gruta del nacimiento de Jesús.

En el siglo XII, época de Cruzadas, la Basílica de la Natividad fue bellamente decorada con pinturas y mosaicos. Encima de las columnas hay pinturas de los antepasados de Jesús y, sobre ellas, bajo los capiteles, hay santos famosos de los tiempos del cristianismo primitivo. Una tradición oral que se conserva es entre 1127 y finales del siglo XII, ricos peregrinos pagaron a artistas para que representaran a los santos de su familia o de su región en la iglesia. Solo faltan los rostros, borrados por los musulmanes tras la conquista islámica siguiendo la prohibición de su religión de representar la forma humana. En una de ellas se representa a nuestro mártir Vicente. (Gentileza de Baltasar Bueno).

domingo, 28 de febrero de 2021

Un panel de retablo del renacentista Antonio Vázquez.


Antonio Vázquez (alrededor de 1485 – 1563 o después) fue un pintor renacentista, activo principalmente en Valladolid. Pintor prolífico y con una vasta producción, fue sin duda el más solicitado y el que contó con más amplia clientela de los pintores vallisoletanos del segundo cuarto del siglo XVI. Junto a la pintura de retablos, trabajó en 1543 para el ayuntamiento de Valladolid. En este panel de retablo de 88 × 78,5 cm se representa la flagelación de San Vicente Mártir y procede de una casa de subastas.


sábado, 20 de febrero de 2021

Un San Vicente con santos y beatos de Palma el Viejo.

 


Palma el Viejo (Jacopo Negretti o Jacopo Palma o Jacopo Nigretti) (Serina, 1480 - Venecia, 1528) llegó a Venecia al principio del siglo XVI, fue compañero y rival de Lorenzo Lotto, y alumno de Tiziano. Su estilo, marcado por los estudios de Giorgione y Tiziano, lo sitúan con claridad en la cúspide de los pintores venecianos considerados de segunda fila detrás de los grandes maestros. Los trabajos de Palma demuestran una superior riqueza de colores, aunque no sobresalió por su inventiva y le faltó un dibujo y unas pinceladas vigorosas. Sus pinturas, a menudo, según su parecer, tenían las facciones de su hija Violante, de quien Tiziano dijo haberse enamorado. Pintó altares de iglesias de Venecia, pero sobre todo trabajó para clientes privados realizando retratos en los que muestra la influencia de Tiziano. Ejerció gran influencia en los pintores de la siguiente generación veneciana, especialmente en Bonifazio Veronese. El óleo sobre tela de San Vicente con santos y beatos que presentamos data de 1523, sus dimensiones son de 230 x 170 y forma parte de los fondos de la Diócesis de Venecia. 

sábado, 30 de enero de 2021

La escena de San Vicente y San Valero ante Daciano de Antonio Bisquert.

Uno de los autores barrocos más destacados del panorama aragonés en el siglo XVII es Antonio Bisquert, un pintor del que todavía se desconocen algunos datos elementales de su biografía. Hay que esperar a 1616 para dar con la primera constancia documental del artista,  al ingresar este en el Colegio de Valencia como maestro independiente.

En su pintura se aprecia el influjo de diferentes estilos, como las corrientes naturalistas de la pintura valenciana -siendo Francisco Ribalta (1565- 1628) uno de sus máximos exponentes-, el realismo de Juan de Sariñena (1545-1619) y el realismo rafaelesco de Juan de Juanes (fallecido en 1579). En 1620, llega a Teruel, recibiendo su primer encargo para la iglesia parroquial de Manzanera (Teruel). 

Aunque su obra se centra en Teruel, podemos encontrar importantes obras en otras ciudades aragonesas. En la década de 1630 podemos hablar de su esplendor artístico y personal. Por un lado, en 1631 se casa y tiene cuatro hijos a lo largo de toda la década. De forma paralela, recibe importantes encargos también en Huesca y en Zaragoza. Se trata del Ciclo de la Vida de San Lorenzo, de la sacristía de la basílica del santo oscense, tradicionalmente atribuida a Jusepe Martínez (1680-1682), pero actualmente reatribuida a Bisquert. 

Por esas mismas fechas, recibió el segundo de sus grandes encargos: el Ciclo de la vida y martirio de San Vicente, compuesto por ocho grandes cuadros, seis de ellos conservados en la parroquia de San Gil Abad de Zaragoza, y dos de ellos en Alma Mater Museum. Estos dos últimos representan las  Predicciones de San Vicente y  San Vicente y San Valero ante el tribunal romano, datado sobre 1632Ambos pueden verse en la sala IV del museo.


martes, 5 de enero de 2021

Un retrato inédito de Alfonso de Borja estaba flanqueado por San Vicente y Santa Catalina.


La tabla principal de un retablo (1440-1451) que representa a la Virgen de pie con el Niño y al cardenal Alfonso de Borja, aún no papa Calixto III, arrodillado a sus pies, de Gonçal Peris Sarrià, posiblemente destinado a la colegiata de santa María de Xàtiva, sostiene con su mano derecha una azucena. Está conservada en el Fine Arts Museum de Boston (Estados Unidos). Cuatro ángeles músicos situados en las entrecalles flanquean la tabla central que, coronada por un óculo con el profeta David, está igualmente acompañada en los extremos superiores por los profetas Oseas y Ezequiel. La pieza debió de ser la tabla central de un retablo cuyo panel fue comprado por el Museo de Bellas Artes de Boston en 1929 al anticuario de Madrid Arthur Byne, que indicaba procedía de la catedral de Valencia, aunque en origen se ubicaba en la Colegiata de santa María de Xàtiva. Sus entrecalles se vestían con tablas de santa Catalina de Alejandría y san Vicente Mártir, en temple y oro sobre madera, que pueden verse desmembradas en la Villa I Tatti de Florencia. 

lunes, 15 de julio de 2019

San Vicente en la antigua basílica de Metz en Francia.


La antigua basílica de San Vicente de Metz es la iglesia abacial medieval de la abadía de San Vicente, que fue construida en la ciudad durante la época gótica. En 1356 el abad Baudoche presentó una reliquia de santa Lucía al emperador Carlos IV del Sacro Imperio Romano, que había llegado a Metz para publicar los términos de la elección al trono imperial. El obispo de Metz consagró la basílica veinte años después. El destino del edificio gótico cambió en 1752, cuando la gran torre central se quemó y se derrumbó con las campanas sobre los dos primeras tramos de la nave gótica. Fue una oportunidad para que los religiosos rehiciesen la fachada en un estilo clásico cercano al de Saint Gervais de París. Allí vemos dos esculturas de San Vicente y Santa Lucía con dos bajorrelieves con martirios de ambos. El edificio fue desafectado del culto católico desde la década de los años 1980.

sábado, 29 de junio de 2019

El San Vicente de Francesco Pincellotti en el Vaticano.


Desde que Bernini terminó en 1667 el encargo del papa Alejandro VII de construir un lugar que uniera a católicos y no católicos, la plaza de San Pedro del Vaticano se ha convertido en el punto de referencia para los cinco continentes. La plaza de San Pedro está llena de mártires, papas, teólogos y doctores de la Iglesia los 365 días del año representados por las 140 estatuas que se encuentran sobre las 284 columnas que rodean la plaza. Pero además de estos 140 santos situados sobre las columnas, en la basílica continúa el desfile de estatuas. Y es que la decoración de la gran obra de Bernini no terminó hace cuatro siglos dado que todavía hoy se siguen colocando estatuas de santos, ahora en la parte exterior de la basílica. Entre San Pablo y San Anastasio y ocupando el lugar 61, la escultura de San Vicente mártir se instaló en el 1702 siendo su autor Francesco Pincellotti en su primer trabajo conocido. Su altura es de tres metros y está realizada en mármol Travertino. Como curiosidad diremos que se pagaron 80 escudos al autor por su obra.

jueves, 29 de noviembre de 2018

La iglesia de San Vincenzo en Vicenza.




Las primeras noticias de la Iglesia de San Vincenzo en Vicenza se remontan al siglo XIII, cuando se construyó una capilla de San Vincenzo en el Palatium Vetus de la Municipalidad. En la segunda mitad del siglo XIV, durante el reinado de los Scaligeri, el culto a San Vincenzo adquirió un nuevo vigor. En 1385 comenzó la construcción de una pequeña iglesia apoyada contra la pared del Peronio, en la gran audiencia de la ciudad, construcción que se completó en 1387, el año en que los Visconti dominaron la ciudad. La iglesia, situada frente a la basílica palladiana, se construyó en el lugar donde se encontraba la Cámara Tributaria Scaliger y desde 1486 se incorporó al Monte di Pietà y fue modificada por Francesco Muttoni, que anuló su orientación. El mismo arquitecto también fue responsable de la transformación del pequeño interior (1499), restaurado en 1927. 
La fachada, construida entre 1614 y 1617 y restaurada en 2000-02, consta de dos logias que se superponen a tres arcos y se completa con un relieve con la Piedad, de Giovan Battista Albanese (1617), y con cinco estatuas de santos mártires, en el centro de la cual se encuentra San Vicente (los otros son Carpoforo, Leonzio, Felice y Fortunato). En el interior, el altar principal es la pintura de Antonio Balestra “Virgen y Niño con los santos Vicente y Lucas” de 1711, pero la obra maestra de la iglesia es, sin duda, el grupo de mármol que representa la Deposición de Orazio Marinali.



miércoles, 31 de octubre de 2018

La pintura del altar mayor de San Vincenzo de Vicenza de Antonio Balestra.


Antonio Balestra es el autor de la pintura del altar principal de la iglesia de San Vincenzo en Vicenza.
Virgen y Niño con los santos Vicente y Lucas” de 1711. Este fue el más significativo de los pintores del Véneto de ámbito clasicista y creador de una escuela de la que salieron artistas de indudable mérito y personalidad. Nacido en Verona en 1666, Balestra marchó a Venecia en 1687 para estudiar con Antonio Bellucci y entre 1690 y 1695 residió en Roma, donde entró en el taller de Carlo Maratti, cuya manera ampulosa y clasicista sería la influencia decisiva en la formación de su estilo atemperado, sin embargo, por la veta veneciana de atención por el colorido y riqueza compositiva. Ganó en sus años romanos uno de los premios de la Academia de San Lucas y viajó entonces a Nápoles y Bolonia, visitando Lombardía a su regreso a Venecia, donde se estableció hasta 1718, año de su regreso definitivo a Verona. Realizó, fundamentalmente, pintura de temática religiosa, decorando altares de las iglesias de Venecia, de las ciudades de los alrededores y de su propia ciudad natal. En pintura, Balestra era serio y reaccionario, como muestra su disgusto mostrado en 1733 por la tendencia de los pintores modernos de entonces a desviarse de los estándares consagrados de la pintura académica: “Todo el mal presente deriva del hábito pernicioso, generalmente aceptado, de trabajar desde la imaginación sin haber aprendido primero a buscar buenos modelos y a componer de acuerdo con buenas máximas. Ya no se ven artistas jóvenes que estudian la antigüedad; por el contrario, hemos llegado a un punto en el que se ridiculiza ese estudio como inútil y desagradable”.

sábado, 22 de septiembre de 2018

Un óleo anónimo de la escuela valenciana.


Este óleo sobre lienzo de 144 x 106 procede de una colección particular de gran interés iconográfico, donde aparece, con dalmática diaconal y con los instrumentos de su martirio, el santo patrón de Valencia. Destaca el genial trabajo del rostro y las manos, así como los adornos del traje del santo. Los instrumentos de su pasión, la rueda de molino y la cruz en aspa, así como sus otros atributos (libro y palma de mártir) aparecen perfectamente patentes. Se trata de un anónimo de escuela barroca valenciana fuertemente influida por la Italia española (Ribera) y los focos pictóricos locales (Ribalta).

viernes, 31 de agosto de 2018

El culto a San Vicente en Vicenza.


El culto a San Vicente en la ciudad de Vicenza se remonta a los primeros siglos del primer milenio,
como el de los contemporáneos  Felice y Fortunato, porque la fama y el culto de este mártir cristiano se extendieron rápidamente por toda Europa.
En los documentos sobre la ciudad, que son muy escasos hasta 1000, no hay rastro: la primera mención se refiere a una capilla de San Vicente ubicada en el Palatium Vetus de la Ciudad en el siglo XIII (y demolida en 1445) y esta ubicación subraya su importancia. En los estatutos municipales de 1311, Vicente aparece entre los santos patronos de la ciudad, mientras que no fue mencionado en los de 1264. La elección como patrón, decidida por la autoridad civil en el momento del nacimiento del ayuntamiento, podría haber sido facilitada por la similitud del nombre del santo con la de la ciudad, Vicetia o Vincentia y del significado del nombre, el de la palabra vencer.
En la segunda mitad del siglo XIV, durante el señorío Scaligeri, el culto y el mecenazgo de San Vincenzo adquirió un nuevo vigor, hasta el punto de que en 1385 comenzó la construcción de una pequeña iglesia en el muro de Peronio , dentro de la ciudad, un edificio que se completó en 1387, año en que los Visconti tomaron el control del dominio de la ciudad. Al año siguiente, el Concilio del siglo XVI decidió que la procesión del Corpus Domini se llevara a cabo desde la Catedral hasta la iglesia de San Vincenzo, en este momento patrón oficial de la ciudad.
En 1978, la Congregación de Ritos del Vaticano eligió en lugar de San Vicente a María, con el título de Madonna di Monte Berico como patrona, moviendo la fiesta patronal del 22 de enero al 8 de septiembre.

martes, 31 de julio de 2018

San Vincenzo in Gloria de Nicolo Malinconico.


Nicola Malinconico  fue un pintor nacido en Nápoles en 1663, siendo adscrito al tardobarroco. Hijo
del también pintor Andrea Malinconico, inició su formación en el taller paterno y en compañía de su hermano mayor, Oronzo. Con dedicación ya a la pintura de historia entró en contacto con Luca Giordano, de quien llegaría a ser estrecho seguidor. En 1693, tras marchar Giordano a España, se le encomendó completar el gran lienzo del Martirio de san Alejandro para su altar de la catedral de Bérgamo que aquel había dejado inacabado y diez lienzos para la iglesia de Santa María la Mayor de la misma Bérgamo. Hacia 1700 intervino en la decoración de la catedral de Gallipoli. Hombre vanidoso y dado a la ostentación, obtuvo en 1703 el título de caballero y en 1706 el de conde, «co' quali titoli a gran caratteri sottoscriveva il suo nome nelle opere ch'ei dipingeva» (título con el que firmaba con grandes caracteres las obras que pintaba).

martes, 19 de junio de 2018

La huella de San Vincenzo Martire en Bérgamo (Italia).


El culto a San Vicente en Bérgamo se remonta a la época de las invasiones bárbaras, antes del año mil, aunque su verdadera devoción es por el mártir Alessandro. Es por eso que a este se dedicó la Catedral y luego se le rindió el lugar de honor en la zona absidal, mientras que Vicente fue relegado en 1689 a la capilla compartida con la estatua y recuerdos del Papa Juan XXIII. Esta es presidida por la pintura de “San Vincenzo en la gloria que protege la ciudad" de Carlo Ceresa, que data de mediados del siglo XVII. La pintura es muy sugerente, ya que nos trae el Bérgamo de aquellos años. Se pueden vislumbrar los monumentos más antiguos de la ciudad, algunos de los cuales ya no existen o están modificados como la nave y el campanario de Santa Maria Maggiore, Colle San Virgilio, el campanario de San Vincenzo y la Torre del Gombito.

La estructura del altar se atribuye al diseño del arquitecto canónico Marco Alessandri y fue ejecutada en 1703 por Bartolomeo Manni il Vecchio. También incluye un lienzo que trata el episodio del "Martirio" del santo, que data de 1705 por un pintor local anónimo sobre un modelo de Roma. Desde 2000, la Capilla también está dedicada a San Juan XXIII. 
Sin embargo, en la ciudad es posible establecer un itinerario vicentino ya que, al menos durante algunos siglos, se ha vivido bajo su protección. Echando un vistazo, hay alrededor de setenta imágenes de San Vicente en esa diócesis: trece solo en la ciudad - entre la Catedral, la casa de los canónigos, la basílica de S. Maria Maggiore y la basílica de S. Alessandro en Colonna  incluidos los de la iglesia parroquial de Cerete Basso, el único dedicado a San Vicente, y en las tres iglesias parroquiales que lo tienen como patrón (Gromo con S. Giacomo, Ponteranica con S. Alessandro, Pradalunga con S. Cristoforo). En la ciudad, las imágenes en las que se encuentra su efigie se encuentran tanto en las vestimentas litúrgicas de la Catedral como en su Tesoro, guardadas en el museo (estolas, planetas, cofres) y en el mobiliario, incluidos cálices y ostensorios; en las pinturas de Carlo Ceresa y una anónima en la Catedral que representa a uno de los mártires atroces sufridos, una miríada de santos de Antonio Boselli en la Basílica y en el anónimo de finales del siglo XVI en S. Alessandro en Colonna (Pietà entre los santos Alessandro y Vincenzo), en la vuelta sobre el pórtico norte de la Basílica y en la piedra angular del arco de acceso a la antigua rectoría de la Vía Mario Lupo, establecida por el obispo de Bérgamo en el año 897.

domingo, 10 de septiembre de 2017

La conversión de la iglesia de San Vicente de Piacenza en auditorio.



La iglesia de los teatinos de Piacenza fue consagrada por el obispo Claudio Rangoni en 1612 justo en el lugar donde estaba la iglesia del siglo XIII de San Vicente, aún en actividad, y al lado del segundo claustro de San Antonino. Al final de dos años de trabajo ininterrumpido, en 2009 se acabó la restauración del edificio y todos sus frescos y reabre la antigua iglesia de San Vincenzo ahora llamada "Sala de los Teatinos" y transformado la antigua iglesia en un moderno auditorio. El interior consta de tres naves, un ciclo de frescos (1706-1712) con las obras de Robert De Longe de Bruselas (1646- 1709) y Giovan Evangelista Draghi (Génova 1654-1712), Andrea y Giambattista Galluzzi, mientras que la bóveda de cañón de la nave (1760-1) está pintada al fresco por Lombard Felice Biella (cuadratura) y Federico Ferrario (figura). En el presbiterio aparecen las tres escenas del martirio de San Vicente pintados por el mencionado Robert de Longe. 

jueves, 10 de agosto de 2017

El retablo de las ánimas de Juan Sariñena.


Juan Sariñena (1545-1619) fue un pintor de origen aragonés y que estuvo activo en Valencia durante los últimos años del S.XVI y primeros del XVII, donde sentó las bases para la aceptación del nuevo lenguaje naturalista, en detrimento de las fórmulas manieristas e idealizantes de Juan de Juanes. La obra más ambiciosa del momento final de su carrera es el altar de la Ánimas de la parroquia de Santa Cruz, pintado en 1609 por encargo de Margarita Joanes para presidir el panteón de los Macip, en el que, junto a un amplio uso de estampas ajenas y algunos modelos tomados de Juan de Juanes, sin duda obligado por el destino del retablo, dominan los colores cálidos recién adquiridos. En él tiene gran notoriedad un San Vicente Mártir que muestra su dalmática dorada  mientras en el fondo se adivina la ermita gótica de San Vicente que hoy ocupa la parroquia de San Vicente Mártir de la plaza de España de Valencia.

lunes, 10 de julio de 2017

La impactante capilla de leñadores de San Vicente de Hernstein.


Sorprendente es el esqueleto de madera con pared inclinada donde aparece la imagen de San Vicente, patrón de los leñadores públicos y de la madera, en forma de cristal de colores, diseñado por el artista Hans Woertl, en la localidad austriaca de Hernstein. El acceso es estrecho y simboliza la antigua tumba del santo. La forma triangular de la capilla simboliza  la paz. En el entorno de una plaza pavimentada es impactante esa pared de vidrio en ángulo con el eje de la pared de troncos retorcidos alistonados en pendiente La carpa se pensó para la protección de los asistentes en oración o búsqueda. Hernstein fue durante décadas el centro de extracción de resina de la zona. El establecimiento de una capilla a San Vicente como patrón de los bosques y los trabajadores forestales es un monumento de la profesión.