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sábado, 8 de marzo de 2014

Un historiador sostiene que la piedra que se halla en Cristo Rey fue la rueda de molino de San Vicente.



El amigo e historiador valenciano Francisco José Soriano sostiene que una piedra que se conserva en la Parroquia Cristo Rey de Valencia, primitiva basílica sepulcral del santo, podría ser parte de la rueda de molino o "muela" a la que fue atado San Vicente Mártir cuando fue tirado al mar tras ser torturado y muerto en el año 304, por orden del prefecto romano Daciano, para hacer desaparecer su cuerpo.
Esta es una piedra caliza de forma rectangular, labrada por una de sus caras con relieves e inscripciones alusivas a San Vicente Mártir, con una hendidura en su parte superior y diversas irregularidades. Además, la parte frontal presenta un área rectangular con una representación de un aspa en el centro y una rueda de molino situada a la derecha en altorrelieve. Igualmente, la muela tiene grabada en letras capitales "año 1642" y "en esta piedra estigve ligat sen Vicent Martir". Sostiene que en ese año de 1642 se decidió dividir la reliquia de la "muela" para ser empotrada en algún lugar de la iglesia, dejando memoria de su origen. Si se tratase de un fragmento de la rueda de molino por la inscripción que contiene, quien la mandó tallar tenía el convencimiento de que procedía de la usada para lastrar el cuerpo de San Vicente Mártir. Tras la desamortización y la destrucción de la cabecera del templo en 1837 la piedra apareció años después en la fachada de una vivienda situada en el barrio de Russafa, a donde sería llevada por algún vecino de la iglesia. También se cree que una novicia del Convento de las oblatas del Santísimo Redentor de la localidad valenciana de Alaquàs extrajo la muela de la fachada y la llevó al convento en el año 1892. La superiora del convento la colocó en el huerto como pedestal de la imagen del Corazón de Jesús y un siglo más tarde fue donada a la parroquia de Cristo Rey que la colocó en un armazón de hierro en la entrada del templo y actualmente situada en el presbiterio de la parroquia.

lunes, 20 de octubre de 2008

La leyenda de la traslación del cuerpo de San Vicente a la ciudad de Castres.


Existe una tradición que considera que los restos de San Vicente descansan en Castres y se basan en una leyenda que vamos a relatar. En el siglo IX el Monasterio Benedictino de Saint Germain des Pres ya era una de las Abadías más deslumbrantes e importantes de Francia y fue edificada por orden del Rey Childeberto en una inmensa llanura a orillas del Sena para guardar la reliquia de la túnica de San Vicente. Esta túnica había sido obtenida en el año 541 en Zaragoza a cambio de levantar el asedio a la que había sometido a la ciudad en una de sus incursiones. Esta abadía fue consagrada por el Obispo Germán en el año 561 y la llamó “Saint Vincent des Pres”. En lugar ostensible de esta abadía colocó una placa , según nos cuenta el historiador Aimoino, en la que decía: “Yo, el Rey Childeberto, edifiqué el templo de San Vicente Mártir cuyas reliquias traje de España”. Al morir el Obispo Germán su cuerpo fue colocado en el altar mayor y por ello el pueblo generalizó la denominación “Saint Germain des Pres”. Y es que Aimoino era un monje benedictino que fue famoso por sus obras históricas, siendo una de ellas “Invención y traslado del cuerpo de San Vicente Mártir” (Traslatio Sancti Vincentii Martyris in Gallia ) , cuyo manuscrito se halla en la Biblioteca Nacional de Paris y que tiene el siguiente orígen :
En el año 855 el abad y monjes de San Benito de Castres querían que constase para la posteridad el relato de lo que sucedió con el cuerpo de San Vicente y que Aimoino escribió basándose en las palabras que le contó un monje llamado Audaldo. Sucedió que el monje Hildeberto del Monasterio Conkitas de Aquitania tuvo una visión celestial en la que Dios le ordenaba ir a Valencia a recuperar el cuerpo sepultado de San Vicente para que fuera trasladado a un lugar de culto seguro lejos de los sarracenos. Hildeberto confió esta misión a su confidente Audaldo , que fue el que relató la historia a Aimoino, y ambos comunicaron al Abad Blandino la visión tenida por lo que dispusieron el viaje para cumplir su misión. A los pocos días, Hildeberto enfermó y regresó al monasterio con lo que Audaldo llegó a Valencia solo acompañado por su auxiliar, que era mudo, y se hospedó en casa del moro llamado Zacarías. Tras pagarle los 45 sueldos que este exigía, descubrieron la lápida de la sepultura del santo con una inscripción que decía: “Vicente Mártir hijo de Eutiquio y Enola ”. Abrieron furtivamente esa misma noche la sepultura y recogieron las reliquias de Vicente que depositaron en un saco. Con estas emprendieron rápido el regreso a Francia pasando por Zaragoza, y en esta ciudad se presentaron como peregrinos en el sector cristiano mozárabe, aposentándose en casa de una mujer que vivía junto a las murallas . Como quiera que aquella mujer espió el contenido del saco, se dispuso a denunciar ante los sacerdotes de la catedral y al venerable Obispo Senior lo que había observado. El prelado mandó traerlos a su presencia y, a pesar de que el monje Audaldo juró y perjuró que se trataba de los restos de un familiar, aquel no le creyó y, sabiendo que eran del mártir, mandó guardarlos en la Iglesia de Santa María, mater ecclesiam del lugar. Así, Audaldo y su auxiliar regresaron con las manos vacías al Monasterio de Conkitas y, tras contar la peripecia sufrida, fueron expulsados de allí porque les tacharon de farsantes. En su destierro posterior , Audaldo llegó al Monasterio de San Benito de Castres, que fue y es punto importante del Camino de Santiago y la Vía Tolosana por la tradición vicentina, y sus monjes escucharon con atención su historia y siendo admitido por el Abad Gislaberto. Aquella Abadía pasó a ser Catedral siglos desués y hoy es la Iglesia más importante de la ciudad.
Y se dice que consiguieron tener suerte pocos años después , ya en el año 864 , pues se cree que los restos llegaron desde Zaragoza para la nueva Abadía construida en honor a San Benito y auspiciada por Salomon , Conde de Cerdeña. Este había engañado al Emir de Córdoba con la invención de que el Obispo Senior retenía el cuerpo de su padre pues le fue arrebatado por aquel sin motivo. Por ello el Emir accedió a escribir a Abdila , régulo de Zaragoza , que obligó al obispo a devolverle dicha reliquia a Audaldo ,que se había desplazado allí para tal ocasión, y que trasladó finalmente a Castres.Asimismo existe una carta fechada en el año 1394 del Consell de la Ciutat de Valencia dirigida al Papa Clemente VII en la que se le pedía una reliquia para la ciudad y que viniese de Castres donde ellos creían que debía descansar su cuerpo. También Santo Domingo Guzmán , fundador de los Dominicos , cuando podía solía retirarse a Castres para mostrar su devoción al santo. Años después, en el 1416, es el propio San Vicente Ferrer quien predicando en Toulouse se acercó hasta Castres porque quería venerar los restos del Mártir en su Convento de los Padres Dominicos al que tanta devoción tenía. Siendo esta otra de las historias relacionadas con los restos de San Vicente aquí la relatamos...


viernes, 29 de agosto de 2008

San Valero como coprotagonista del largo viaje martirial de San Vicente Mártir.


La figura de San Valero es una figura bastante desconocida en el fenómeno martirial de San Vicente y por ello vamos a intentar aproximarnos a él. Los documentos no nos cuentan mucho pero parece que San Valero formaba parte de una de las familias más nobles , los Valeros , de la ciudad preferida por Augusto , Zaragoza , donde nació. Fue Obispo de Roda antes de serlo de Zaragoza en el año 290 y estuvo en el primer Concilio español de que hay noticia: el de Illiberis - Elbira (Granada), hacia el año 300 , firmando en undécimo lugar en las actas de este Concilio.
El hecho es que San Vicente era su Diácono y le acompañó en su cautiverio hasta la ciudad de Valencia en el año 304 por la persecución de Diocleciano, y en la que salvó la vida probablemente por pertenecer a una familia consular y por su avanzada edad. La tradición nos dice que San Valero era de difícil palabra por un problema de tartamudez y en el tribunal valenciano se dirigió la atención principal al fogoso Vicente, que quiso hablar por ambos y pagó con la vida su atrevido discurso.
Por ello se guarda recuerdo en Valencia en la llamada Capilla de San Valero, muy cercana a la cárcel de la Almoina donde San Vicente sufrió su primer martirio , y en la que pudo haber estado preso el santo hasta su destierro pues en su interior aparece una inscripción en que se lee lo siguiente traducido del latín: "Aquí estuvo San Valero hacia el año del Señor 304"; Asimismo esta Capilla tiene un busto del santo en su fachada realmente bello. Por otro lado Daciano prohibió en su destierro que San Valero pernoctara en ningún lugar que tuviera más de 20 casas y la actual Iglesia de San Valero de Valencia se erigió en tiempos de Jaime I en el lugar donde se cree que permaneció el santo antes de salir de las tierras de Valencia. En el destierro del Santo quedan lugares que dan testimonio de su paso que, ciertos o no, pasamos a comentar . Primeramente se cree que en Castelnou (Teruel) sufrió burla por sus aldeanos . Sin embargo , fue bien acogido en Daymús, donde descansaría unos días. En Albalate de Cinca también existe una partida de tierra denominada los "Sanvaleros" y es posible que pasase por este lugar. Se supone que entonces el Obispo habría sufrido exilio en las tierras poco hospitalarias de Enate , según unos, y Anet (Eure le Loire) , cerca de París , según otros , dedicándose a la oración y construyendo una Iglesia en memoria de San Vicente . También hay quien piensa que este Aneto era el de las tierras ribagorzanas. Desde aquí acude a Estada y Estadilla a predicar la doctrina cristiana siendo a su muerte en el año 315 sepultados sus restos en la Iglesia del Castillo de Estada en la zona de Barbastro y se le dedicó una ermita muy cerca de allí. Por ello en la plaza de este castillo existe una silla labrada, donde según la tradición predicaba el Santo Obispo.
Después de la invasión musulmana, cuando acababa de nacer el Reino de Aragón, el Obispo de Roda , Arnulfo , tuvo una revelación y descubrió sus restos en aquél lugar del Pirineo en una tradición similar a la del cuerpo del Apostol Santiago . Así ,en el año 1050, lo que se creyó era su cuerpo venerable fue llevado a la sede episcopal de Roda de Isábena, entonces cabeza eclesial de Aragón. Se guarda en esta cripta la arqueta que contiene sus restos y que está decorada con esmaltes de Limoges que también fueron robados por "Erik el Belga". Actualmente han sido repuestos los que se pudieron recuperar . También podemos ver allí su casulla , mitra y túnica.
Con posterioridad y cuando las tropas de Alfonso I y de Gastón de Bearne entraron en Zaragoza en 1170 , la restauración de la mitra cristiana hacía esencial la presencia física de las reliquias del obispo. Zurita dice: “Y como era muy cristiano y católico Príncipe, pidió a Don Guillén Pérez, Obispo de Lérida y Roda y al capítulo y canónigos la cabeza de San Valero, que en tiempo del Emperador Diocleciano fue Obispo de Zaragoza, porque la reliquia de tan gran pastor y prelado y de tan santísimo varón fuese adorada en la misma ciudad donde había nacido y en el templo a donde presidió con tanta santidad y doctrina, que fue tan venerado en su vida por la universal iglesia, como después de su muerte fue su memoria canonizada, y el obispo y capítulo condescendieron a la devoción del rey, y él les hizo merced del lugar de Montarruego, junto a Berbegal”. El capítulo de Roda fue generoso y envió, en sucesivos momentos, primero un brazo y, más tarde, el cráneo del obispo confesor que fue recibido con grandes festejos en la ciudad.
Un retrato de San Valero que, probablemente, reproduce los rasgos de Benedicto XIII se guarda en el Museo Capitular de Zaragoza y también un busto en el Museo Diocesano de Lérida . Cuando Don Pedro de Luna fue elegido Papa, regaló a la Seo, en 1397, un relicario soberbio para guardar el cráneo del Obispo patrono de Zaragoza. Hecho por orfebres y esmaltadores del taller de Aviñón, en plata sobredorada y con pedrerías, es una de las mejores piezas góticas que guarda Aragón. Su leyenda latina, traducida, reza así: «El Señor Benedicto XIII, llamado anteriormente Pedro de Luna, Cardenal de Santa María en Cosmedin, donó este relicario del bienaventurado Valerio a esta Iglesia de Zaragoza, el año 1397, tercero de su Pontificado» . Tenemos también un documento adjunto relacionado con este hecho. Asimismo también regaló un precioso busto de San Vicente Mártir para la Seo y existe una preciosa ermita dedicada a él en la localidad de Velilla de Cinca.

Video del Obispo San Valero y la Catedral de Roda de Isábena.

jueves, 29 de mayo de 2008

El Arco romano de Cabanes como paso emblemático de la histórica calzada de la Via Augusta .

El Arco de Cabanes está situado a dos kilómetros de su población en la zona llamada del “Plà del Arc” , siendo el arco romano más importante de la Comunidad Valenciana. Asimismo, se encuentra en la Vía Augusta, gran camino que recorre de Norte a Sur el Mediterráneo desde Roma a Gades y que aquí se llama “Camí dels Romans”. En esta vía encontramos villas y mansiones de las que conocemos sus nombres pero se ha perdido su existencia. En cambio el Arco de Cabanes si subsiste en parte y podemos describirlo como un arco simple de medio punto de 5,80 metros de altura y 4 metros de luz compuesto de catorce dovelas y que descansa sobre dos pilastras áticas con molduras que se levantan sobre basamentos cuadrangulares. Tiene una estructura de arco triunfal y en su origen midió más de 7 metros. Es un arco de triunfo al que le faltan el entablamento y las enjutas y está hecho con sillares de granito sin argamasa y por aquí pasó San Vicente Mártir en su viaje a Valencia . Dicho entablamento y las enjutas fueron saqueados en los siglos XVI y XVII y parte de dichas piedras pueden verse en las casas de la población e incluso algunos sillares fueron utilizados como abrevadero para los animales . Grande ha sido la controversia sobre el momento en que se construyó y la finalidad que tuvo nuestro arco, sobre todo por la inexistencia de inscripciones, y esto generó una intensa corriente de opiniones contrapuestas entre estudiosos de todas las épocas.
Inicialmente se pensó que era un monumento honorífico por la victoria del capitán Lucio Marcio en el año 210 sobre los cartagineses en la Segunda Guerra Púnica y de la que se salvó a duras penas Asdrúbal. Alguna leyenda refiere que el arco se construyó en una sola noche con la luz de la luna llena y que sus bloques de piedra fueron labrados sobre el mismo terreno . Así lo recoge , basándose en textos de Tito Livio , el historiador Pedro Antonio Beuter en su obra “Crónica general de España” , quien además la visitó en el año 1533. En cambio, la crítica posterior considera que debería datarse en la segunda mitad del siglo II en época imperial por su gran parecido con otros arcos norteafricanos del tiempo de Adriano o Trajano y con el arc de Lliria, por lo que pudieron haber sido obra del mismo taller y no constituirían un unicum sino que serían un modelo de arco común . También lo refuerza el hecho de que sea un arco con una solución arquitectónica poco complicada en comparación con otros de mayor categoría como el de Bará o el de Cáparra. Con posterioridad , se ha concluido que su finalidad fue de honor funerario y que pudo haber sido realizado por los familiares del propietario de la villa o también que señalaba el límite entre las poblaciones de Vall D’Alba y Cabanes. Pero no deja de ser cierto que en el “Plà del Arc” se han encontrado abundantes puntas de flecha, lanzas, monedas, cerámicas y huesos como si en efecto se hubiese librado aquella gran batalla que se dice que causó más de treinta y siete mil muertos. La noticia más antigua que se tiene sobre el Arco data del año 1243 en que es citado por la Carta Puebla en su función de deslinde. Posteriormente en una de sus pilastras fue grabado el escudo del Reino de Valencia en fecha que se ignora, obra obviamente de un delincuente moderno. También el botánico Cabanilles, en sus “Observaciones sobre la Historia natural del Reyno de Valencia” nos dejó en el año 1795 un espléndido dibujo que T.López Enguídanos convirtió en grabado del arco. Este fue declarado monumento histórico artístico en el año 1931 y en la población se puede ver una reproducción completa del Arco a menor escala. Asimismo existen paneles informativos en este punto de la Vía Augusta para explicarle al viajero este entorno , el significado del arco y cómo se construyó y que es parte de lo que aquí os relatamos.

domingo, 4 de mayo de 2008

La rápida expansión del culto a San Vicente en Hispania desde los visigodos.


El eco del martirio sufrido por Vicentius en Valentia como consecuencia de las persecuciones decretadas por Diocleciano y Maximiano se expandió rápidamente por Hispania haciendo de la Iglesia de San Vicente de la Roqueta , lugar donde descansaron sus restos , lugar de peregrinación alentado por las primeras comunidades cristianas. A ello contribuyó sin duda el Himno V del Peristephanon o Libro de las Coronas del poeta Aurelio Prudencio y la Passio Sancti Vicentii , como actas desaparecidas de su martirio , entre otros. También hace referencia Lactancio , en su obra de Mortibus Persecutorum, y consta dedicada una Misa en su honor en el Liber Sacramentorum Mozarabicus . Por otro lado , quedan vestigios de varios sermones de San Justo , Obispo de Urgel , glosando su memoria y el Calendario de Córdoba en el que el dignatario eclesiástico mozárabe Recemundo daba mucha importancia a su fecha .Ya con el Edicto de Milán del año 313 y su Pax Constantiniana , que trajeron la libertad de culto, empezaron a florecer grandes templos en nuestro territorio que tenían como fin la advocación de la memoria del santo . Así la Catedral Visigoda de Córdoba en los siglos VI al VIII , de la que habló con profundidad San Isidoro de Sevilla , fue un templo importantísimo en la Bética de su tiempo . Esta se construyó sobre un templo romano anterior dedicado al sol y fue el antecedente de la posterior Mezquita de Córdoba. Abderramán I , en su Califato Omeya , permitió tras la conquista de Córdoba la pervivencia de ambos cultos en aquel templo pero con posterioridad compró su parte a la mozarabía cristiana y consolidó su culto musulmán , construyendo la primera de las aljamas cordobesas para la creciente población musulmana de Al Andalus . Entre los años 1931 y 1936 el arquitecto conservador de la Mezquita-Catedral, Félix Hernández, realizó una excavación en la zona más antigua de la sala de oración que es la que se realizó bajo los auspicios de Abderramán I en la última parte del siglo VIII. Allí aparecieron importantes restos que debieron pertenecer a la Basílica hispanovisigoda de San Vicente, así como un conjunto de objetos vinculados a ella, algunos de gran belleza y decorados con iconografía cristiana (parte de un sarcófago tardoantiguo, piezas litúrgicas exornadas con crismones, etc...) . Ya en la actualidad se han proseguido los exhaustivos trabajos arqueológicos sacando a la luz los mosaicos y pavimentos de los siglos VI y VII con distintos motivos, entre los que destaca una crátera o vasija de gran capacidad destinada a contener una mezcla de agua y vino , exhibiéndose en el bello Museo de San Vicente que se ha instalado en el interior de la propia mezquita en la zona de la ampliación de al-Hakam II.
También fue importante la Basílica Visigoda de Sevilla , de la que habló el historiador árabe Al Makkari . Así en el año 426 , los vándalos conducidos por Gunderico tomaron Hispalis y se dice que este murió fulminado al profanar la Basílica Mayor donde se veneraban las reliquias del santo. También destacamos las desaparecidas Basílicas de Illiberis (Granada) que fue consagrada a nuestro santo y fue sede del primer concilio celebrado en Hispania , manteniéndose su prestigio durante el poder visigodo . También las de Guadix por el Obispo Lilliolo en el año 594 , la de Begastri (Cehegín) que fue una importante ciudad visigoda y sede episcopal durante cuatro siglos , Toledo , Carmona y Zaragoza. En el Templo de la Seo de esta última ciudad , la Caesaraugusta romana , estuvo el templo dedicado a San Vicente que sustituyó en época visigótica al Templo romano anterior y en el que se cree que predicaron Valero y Vicente (Vicentius Hispanus) .
Proseguimos nuestro viaje por grandes sedes de culto vicentino posteriores y nos encontramos con el conjunto de Oviedo . La fundación del Monasterio de San Vicente de Oviedo está fechada en el año 781 cuando Máximo se asentó con sus siervos en una loma alargada que recibía el nombre de Ovetao al abrigo del Monte Naranco. Los siervos de Máximo habrían tenido que desbrozar la maleza y preparar el terreno para poder edificar en él. Al poco tiempo se une a esta colonización el tío de Máximo, el monje Fromestano. Tío, sobrino y servidumbre, construyeron un templo pequeño consagrado a San Vicente al que más tarde convertirían en basílica y anexarían un monasterio, constituyendo el embrión del futuro Oviedo. Hoy es la sede del Museo Arqueológico.
Y llegamos a la Catedral de Roda de Isábena . La catedral de San Vicente tiene sus orígenes en el siglo XI, cuando Roda era una floreciente ciudad medieval con sede episcopal. Se la considera la catedral más antigua de Aragón y la más pequeña del territorio español. Protege los restos del Obispo Valero y es una verdadera joya arquitectónica.
Ya en tierras catalanas es impresionante el rosario de templos dedicados a la advocación de nuestro mártir pero merece especial mención el de San Vicente de Cardona. El Abad Oliba fue uno de los personajes más ilustres de su tiempo y fue nombrado Obispo de Vic. Ante la amenaza musulmana y la invasión de los francos, siempre defendió las propiedades de los feligreses .Así ,en el 1040, se consagra este como el templo más extraordinario de toda la arquitectura conservada del primer Románico en Cataluña .
Otros grandes templos vicentinos son los de Abando , Donosti , Vitoria , Sigüenza , Corrales de Buelna , San Vicente de Alcántara , el magnífico Monasterio de San Vicente do Pino ,Paracuellos del Jarama, San Vicente de la Maza , entre otros,...teniendo más de 400 Iglesias y Ermitas en España bajo su advocación que catalogaremos en artículos posteriores y siendo también el patrón en Valencia de su Universidad Católica y del tradicional Oficio de Sastres y Modistas que tuvo su sede en el Monasterio de la Roqueta desde el S.XV. Del siglo XV data también la preciosa narración métrica en lengua vernácula valenciana llamada "Cobles fetes en laor del gloriós Sent Vicent Mártir", siendo los Gozos o Goigs el medio de difusión de su culto que fue más popular en otras regiones y especialmente en Cataluña pues no debemos olvidar que en esa región existen más de 150 topónimos con nuestro santo y su gran importancia en el Monasterio de Poblet . Por otro lado , da nombre a la ciudad más antigua de Brasil desde el año 1532 y que fue durante 17 años su capital. Hasta Cristóbal Colón en su Conquista del Nuevo Mundo dedicó su nombre a la Isla de San Vicente y las Granadinas ...

martes, 22 de abril de 2008

La tradición vicentina en la Peninsula Itálica y en el resto del Mediterráneo.


La tradición vicentina se extiende rápidamente ya desde el S.V por las áreas de influencia más cercanas a la Hispania alcanzando una importancia de la que dan cuenta los hechos que vamos a comentar a continuación . Así el Calendario de Polemius Silvius nos habla de que era una de las seis fiestas de santos que se celebraban en la antigua Roma y también el de Filocaliano , mientras el Martirologio Hieronimiano nos recuerda la dedicación de Basílicas y tres Iglesias en Porto , Tivoli y Roma, una cerca de San Pedro , otra en el Trastevere y otra construida por Honorio I en el S.VII y renovada por León III en el año 796. Tenemos la más antigua representación del santo en un fresco en el Cementerio Ponciano de Roma que data del S.VI y se halla junto a la Via Portuense , apareciendo con amplia dalmática y con los brazos extendidos en actitud orante y la cabeza coronada con un gran nimbo. Es importante resaltar el hecho de que San Vicente y Santa Eulalia de Mérida sean los únicos santos hispanos que aparecen en los monumentales mosaicos de 26 mártires de la Basílica de San Apolinar Nuovo de Rávena . Así , se convirtió en el patrón de Vicenza y Milán y se le dedicaron las Catedrales de Bérgamo , Ugento , Berna y Vicenza. En Gaeta se veneraba alguna de sus reliquias. Vicenza tiene la magnífica Chiesa di San Vincenzo in Monte di Pietá en la Piazza Signori de la que también mostramos una imagen antigua. La Catedral de Cortona se edificó en la época de Carlomagno y en una de sus inscripciones puede leerse : TEMPORIBUS DN CARULO IMPERATORI EGO PRB.FIERE FECI PRO AMORE DI ET S CT VN. Milán, Cremona y Bari también se convirtieron en importantes centros de culto siendo titular de dos centenares de Iglesias. Incluso llegó a existir una teoría de que en el año 970 se llevaron los restos de San Vicente hasta Capua o que incluso se hallan en la actualidad en la Catedral de Salerno. El poeta italiano San Fortunato escribió que, "así como Roma fue consagrada con la sangre de los apóstoles Pedro y Pablo, África con la de San Cipriano y Scitia con la de San Quirino, España lo había sido con la del valeroso diácono san Vicente". También aparece su historia en la Leyenda Dorada de Santiago de la Vorágine de Génova , la más célebre recopilación de leyendas piadosas en torno a los santos y desde luego la más influyente en la iconografía pictórica y escultórica de los mismos.
Mención especial merece la historia del Monasterio de San Vincenzo al Volturno y por ello la trataremos en un artículo posterior relacionada con una nueva leyenda de la traslación del cuerpo del santo.
Ni tampoco podemos dejar de mencionar el grandioso Monasterio Benedictino de San Vincenzo Martire de Bassano Romano en Viterbo o la imponente Basílica de San Vincenzo in Galliano siendo este el más importante edificio altomedieval y que tuvo su orígen en un edificio paleocristiano . Este ya existía en el S.V y fue consagrado a nuestro santo por Ariberto da Intimiano (posterior Arzobispo de Milán) en el año 1.007, destacando sobremanera sus imponentes frescos en los que también hay cabida para el del martirio de S.Vicente.
En otro orden geográfico ,en el Norte de África está testimoniado su culto tanto por documentos literarios, principalmente en la producción homilética de San Agustín, como por epigráficos. Los primeros se refieren a la celebración del dies natalis y los segundos a la veneración de reliquias. En los seis sermones de San Agustin en la Basílica Leonciana dice que en todas las regiones y provincias se celebraba su fiesta "¿Qué región habrá hoy, o qué provincia, donde se extienda el Imperio Romano o el nombre cristiano, que no goce al celebrar el natalicio o fiesta de San Vicente?" y también es mencionado por San León el Magno en Roma, San Ambrosio en Milán ,San Paulino de Nolla , San Avito , San Leandro y San Gregorio de Tours . Asimismo aparece en los Calendarios de Cartago y en el de Constantinopla donde hasta el año 550 existió una Basilica en su honor donde se le veneraba como megalomártir..
En Spalato (actual Split), lugar donde construyó Diocleciano su mausoleo imperial, existe una inscripción lapidaria de los S.V y VI provenientes de una capilla dedicada a su memoria y se tiene noticia de que ya en el S.XII se celebraba su fiesta con solemnidad en la ciudad.
En la Basílica de Salona , en Dalmacia, existía una pilastra dedicada en su honor en el S.V. y también un templo en Regimont. También existió hasta el S.VI una Basílica dedicada en Constantinopla.
Incluso en Grecia , la Catedral de Monembasia creía tener reliquias de San Vicente , San Valero y Santa Eulalia según nos cuenta Paulo de Monenbasia . Ello es debido a una teoría muy minoritaria de que el cuerpo de San Vicente pudo haber llegado hasta allí cuando salió de Valencia...

martes, 15 de abril de 2008

La leyenda de San Vicente en las melancólicas tierras lusitanas de la vieja Portugal.


Tras la Batalla de Guadalete, en la que pereció Don Rodrigo, y con la dominación goda, los árabes ocuparon toda la Península excepto las montañas de Asturias y del Sobrarbe. También Valencia fue dominada por los sarracenos, como el resto de España, y el Califa de Córdoba, Abderramán I , decretó que fueran convertidas en mezquitas árabes todas las iglesias de los cristianos y se hicieran desaparecer las reliquias de sus santos para evitar su cierta profanación y rapiña.
Los cristianos que en el 780 habían quedado en Valencia vivían todos reunidos en un barrio que rodeaba la Iglesia que conservaba el cuerpo de San Vicente Mártir. Alarmados ante el decreto del Califa, se reunieron en busca de los medios necesarios para burlar aquella orden y poder continuar sus practicas religiosas, poniendo a su vez a salvo el cuerpo del mártir . Así que decidieron emigrar y se embarcaron junto con algunos monjes y algunas familias con la santa reliquia para , bordeando las costas españolas , viajar hacia Asturias donde libremente podrían poner en práctica sus creencias. Así navegaron por el Mediterráneo y llegaron hasta el Atlántico en la bella zona del Algarve , cuando se acercaron a una gran montaña que entraba en el mar y que era conocida por los marineros con el nombre de Promontoriun Sacrum, el punto conocido más al Oeste de la tierra donde el nacimiento del sol hacía hervir el agua y de donde deriva el nombre de Sagres. Y los cristianos lo bautizaron con el nombre de Cabo de San Vicente por haber pasado el cuerpo del santo tan cerca de él . En aquel momento una gran sacudida les convenció de que habían embarrancado y llegaron a la costa. Exploraron la tierra por si también estaba dominada por los moros pero no encontraron pruebas de ello y erigieron allí un santuario donde venerar la reliquia del mártir y su imagen y formaron un poblado al que dieron el nombre de San Vicente. Este lugar , que las crónicas árabes citan como la Iglesia de los Cuervos (Igreja dos Corvos) , actual Vila do Bispo , fue objeto de peregrinaciones durante siglos para visitar los restos del santo y en concordia vivieron durante varias generaciones seguramente por algún tratado de paz con los moros vecinos que ocuparon el Algarve y toda la costa occidental lusitana . Así conservaron su fe y dieron culto al santo hasta 1112, en que , hostigados los musulmanes por el rey de Portugal Alfonso Henriquez , entraron en el poblado de los cristianos al mando de Habul Hacen, llevándose cautivos a todos los cristianos de San Vicente y arrasando el templo y sus viviendas.
Cincuenta años más tarde, tras varias victorias sobre los sarracenos, el rey de Portugal Alfonso Henriquez conquistó Lisboa, antigua Olisipo ,y algunos cristianos cautivos que se hallaban entre los prisioneros árabes revelaron al rey dónde habían sido enterrado los restos de San Vicente. El rey decidió rescatar la reliquia y llegó a las ruinas del templo, donde vio varios cuervos posados sobre el sepulcro que los cristianos habían construido en una bóveda subterránea. Allí tomó el santo cuerpo y lo trasladó a la nave, volviendo con él a Lisboa, acompañado siempre de los cuervos que custodiaban el sepulcro y que dieron origen a las armas de la ciudad lusitana que aparecen en su escudo. Desde entonces en Portugal a los cuervos se les llama "vicentes" .San Vicente así es patrón (padroeiro) de la capital portuguesa (civitatis ulissiponensis protector) junto a San Antonio y también de otras localidades , habiendo dejado allí su impronta sólida. Su cuerpo fue depositado en la Iglesia Mayor (Sé Catedral) en un sarcófago mientras se construía el templo de San Vicente de Fora en 1173 en el Largo de São Vicente del castizo barrio de Alfama. Esta Iglesia debe su nombre a que se levantó para celebrar el acontecimiento fuera de las murallas de la ciudad. Esta es la historia tal y como la cuentan en Portugal , testimoniada en ocasiones en los típicos azulejos portugueses y por ello aquí la reproducimos. Asimismo decir que existen alrededor de 150 Igrejas, Ermidas y Capelas dedicadas al santo que catalogaremos en artículos posteriores , que es el patrón de los marineros y los ladrilleros y que hemos encontrado una web portuguesa donde se profundiza en la figura del santo en aquellas tierras.