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domingo, 9 de julio de 2023

Los restos del retablo de Sant Vicenç de Castellbisbal.

 

La tabla de San Vicente predicando formaba parte del antiguo retablo de Sant Vicenç de Castellbisbal, creado por Jaume Rubió en el primer cuarto del siglo XVII y encargado por la parroquia en 1609. Esta imagen fue desmontada durante el conflicto de la Guerra Civil española (1936-1939) y guardada. Después del conflicto, fue trasladada al Museo de Terrassa, desde donde pasó al Museo-Castillo Cartuja de Vallparadís. Actualmente, forma parte de la exposición permanente del museo desde 1994.


viernes, 15 de octubre de 2021

El retablo de los santos y mártires del Museo de Dijon.




San Agustín con el corazón del amor divino, Santa Marta y la tarasca, San Vicente con las uvas, son las tres primeras figuras del ala derecha del Retablo de los Santos y Mártires, (1390-99), obra en roble policromado dorado, tallado por Jacques de Baerze y pintado y dorado por Melchior Broederlam, (1350-1409). Originalmente estuvo en la Chartreuse de Champmol, y hoy en el Musée des Beaux-Arts de Dijon. Inaugurado en 1787 en el Palacio de los Duques de Borgoña en Dijon, se instaló en 1399 en la Sala Capitular de Champmol.


miércoles, 19 de mayo de 2021

San Vicente Mártir en la catedral de Huesca, obra de Forment.

 

Encontramos a San Vicente Mártir, patrón de Huesca, en el retablo mayor de alabastro de su catedral. Obra de Damià Forment entre 1520-1532, su figura se muestra sentada, concentrado en la lectura, con vestidura de diacono y su habitual rueda de molino atada a sus pies. La potente figura, equilibrada y cargada de serena majestad, se cubre con un esplendido doselete gótico calado en la piedra y pone de manifiesto la destreza del maestro escultor Forment y su taller.

viernes, 10 de julio de 2015

El altar mayor de la Basilica de la Roqueta de Valencia es presidido de nuevo por un retablo.

Por fin un nuevo retablo viste desde Enero del 2015 el altar mayor de la antigua Basílica sepulcral de la Roqueta de Valencia después de que el anterior fuera destruido en un incendio en 1936 durante la Guerra Civil. Este integra tres obras del siglo XVII,, entre ellas la imagen sedente de san Vicente conocida como “El Pobret” que estaba ubicada en la entrada principal al templo desde el antiguo monasterio. El nuevo retablo de la iglesia, de estilo clásico, ha sido construido en escayola sobre una estructura de metal y hormigón, mide 13 metros de alto y 6 de ancho y ha sido sufragado por los feligreses de la parroquia. 
Una imagen moderna de Cristo Rey, patrón de la parroquia, que ya existía en el templo, y una copia de la tabla gótica de “La Virgen de la Cerca” se han integrado en el nuevo retablo junto con seis paneles con bajorrelieves, tres de ellos del martirio de San Vicente, a la izquierda, y otros tres, a la derecha, que representan la muerte y los milagros relacionados con este hecho. De los seis paneles hay cinco en resina sobre modelo en arcilla de nueva ejecución y uno, realizado en mármol, es otra de las obras del siglo XVII del nuevo retablo, siendo la tercera pieza del XVII el escudo en piedra de monseñor Isidoro Aliaga, arzobispo de Valencia entre 1612 y 1648.

martes, 10 de septiembre de 2013

El curioso destino del basamento del antiguo retablo de la iglesia de San Vicente de Montalt.

El magnífico retablo renacentista-barroco de Sant Vicenç de Montalt de Agustí Pujol (1616-18), hecho en colaboración con Gabriel Montón y Sebastià Carbonell, por un lado, y los retablos de Roser, obra de Domènec Rovira (1648) y Josep Tremulles, de San Isidro, obra de Pau Costa (1704), de la otra, ambos magníficas muestras del barroco, fueron quemados junto con otros objetos artísticos en los sucesos del 1936. Sólo se salvó el basamento del retablo en dos tramos que ahora se puede contemplar curiosamente empotrado en el exterior de una fachada lateral de la iglesia. El 29 de Junio de 1614 se firmó el contrato de su creación y el tiempo de realización previsto fue de cinco años y el precio acordado 800 libras barcelonesas. Se fabricó el retablo siguiendo el modelo que los maestros de obra presentaron y firmaron. Entre sus rasgos se encontraba un claro concepto en los volúmenes de las figuras, la elegancia en los pliegues de las ropas y una acertada expresión en las imágenes. No será hasta el año 1627, una vez terminado el retablo en madera y concluidas todas las esculturas del mismo, cuando se empiece a pintar y dorar el retablo por el maestro pintor Francesc López Cuenca quién, ante la magnitud de la obra, decidió compartir la tarea con el pintor de Mataró Nicolau Urgelles, estando finalmente acabada en 1633. Posteriormente se hizo restaurar y volver a colocar a las paredes laterales del presbiterio las cuatro pinturas del Retablo Mayor desaparecidas durante el año 1.936 cuando este fue destruido y que habían sido encontradas poco tiempo antes. Son cuatro tablas pintadas al aceite, dos representativas del “Martiri de Sant Vicenç” y dos más que representan “la Anunciación del ángel San Gabriel a María” y “El Nacimiento de Jesús”.

viernes, 10 de mayo de 2013

Las piezas supervivientes del Retablo de San Vicente y San Lorenzo de Morella.

El Retablo de San Lorenzo y San Vicente es una obra atribuida al entorno artístico de Jordi de Déu, que debió realizarse en torno a 1375 – 1385 y que se conserva en el Museo de la Arciprestal de Santa María de Morella. Los fragmentos conservados que forman parte de este antiguo retablo de piedra caliza se hallaban dispersos entre el museo de la iglesia arciprestal de Morella, la Puerta de los Apóstoles del mismo templo y el que procede de la Iglesia parroquial de san Juan Bautista de Morella. Todos estos fragmentos tienen una homogeneidad cronológica, estilística e iconográfica común. El retablo presenta a los dos santos titulares bajo un doselete que debió terminar en una aguja o pináculo según los cánones habituales. En ambos lados y en dos flancos, sendos pasajes narrativos con escenas de sus vidas coronados por una galería de arcos y gabletes en el que aparecía la Anunciación en escenas separadas y las figuras de dos profetas. En la predela e inscritos en medallones tetralobulados se aprecia a Cristo Varón de Dolores, la Virgen y a San Juan, que no se conserva, y otros santos, posiblemente apóstoles.
Se desconoce la fecha en que se realizó el retablo para la capilla del mismo nombre en la arciprestal de Morella. Su tipología remite a otros retablos de piedra realizados a finales del siglo XIV y vinculados a talleres reales o a la llamada Escuela de Lleida. No obstante, por el tipo de arquitectura empleado recuerda las obras del discípulo de Jaime Cascalls, Jordi de Déu, ciudadano de Valencia, realizadas en la década de 1380, si bien la estructura del retablo morellano es más simple y arcaizante, por lo que hay que pensar en una cronología anterior coincidiendo con la etapa desconocida aún del taller del maestro Jordi en tierras valencianas antes de ser reclamado por el rey para trabajar en Poblet. Otro dato a tener en cuenta para su datación lo hallamos en Segura Barreda, quien nos dice que el primer beneficio en honor de San Vicente Mártir en la iglesia arciprestal de Morella lo instituyó Jaume Roselló en 1375, lo que corroboraría la cronología planteada. Desgraciadamente la decadencia del culto a estos santos a mediados del siglo XVII y su deteriorado estado de conservación supuso el declive de esta singular obra.

sábado, 18 de agosto de 2012

El Retablo de la iglesia de San Vicente Mártir de Sada en Navarra.


El retablo mayor de la iglesia de Sada de Sangüesa tiene una traza y estructura romanista debidas al ensamblador Juan de Huici y al escultor Juan de Berroeta. Su fecha de realización data alrededor de 1630 pero su proceso de pintura y dorado se prolongó durante muchos años y ademán intervinieron en él muchos maestros. Como curiosidad hay que decir que Berroeta falleció sin haber cobrado su trabajo y su viuda tuvo que pedir dinero para atender los gastos de su funeral y no llegó a cobrar hasta trece años después tras discutir repetidamente con la parroquia.

Para adaptarse a la cabecera, el retablo adopta una plana trapezoidal que se traduce en banco, dos cuerpos de cinco calles y ático de tres. En las tres calles centrales del retablo aparecen distintas esculturas, pero en las laterales se han utilizado los relieves. Los relieves del banco narran escenas de San Francisco de Asís ya que se cree que este santo anduvo por estas tierras. En la primera escena Cristo le ordena que construya un templo, sigue el prendimiento de Cristo y la imagen de San Bartolomé. Los otros dos relieves que representaban la cruz a cuestas y las tentaciones de San Francisco fueron robados en el año 1980. El primer cuerpo lo inicia la escena del martirio de San Vicente, le siguen las tallas de San Francisco de Asís, San Roque y el prendimiento de San Vicente. En el segundo cuerpo aparece el martirio de San Lorenzo, la escultura de este santo, la de un curioso San Vicente sentado, la de San Esteban y finalmente el cuerpo de este santo después de ser martirizado. Ya en el ático aparecen Santa Ana, el Calvario y Santa Quiteria. El retablo conserva la policromía original y el sagrario de la época. Como signo plenamente tardomanierista unos niños se recuestan sobre los tres frontones triangulares del remate.

viernes, 10 de agosto de 2012

El Retablo de la iglesia de San Vicente Mártir de Olombrada en Segovia.


El actual retablo de la Iglesia de San Vicente Mártir de Olombrada cohesionó y adecentó el conjunto del altar mayor, siendo la estructura bastante similar al anterior que allí hubo. En el año 1781 llegó a Olombrada el actual retablo de la iglesia, realizado en Peñafiel por Pedro Bahamonde. El 22 de Diciembre de 1787 se pagó en mano a Angel Aguilera, maestro dorador de Segovia, la cantidad de 12.320 reales, importe del dorado del retablo mayor. Está compuesto de tres calles y cuatro pisos por los que discurren escenas de la vida del santo y se remata en su ático con una imagen del Padre Eterno. La imagen del santo se halla vacía en su parte trasera y se distancia de la iconografía general por su barba, su aspecto de avanzada edad y su dalmática blanca. Entre las escenas martiriales en la parte superior izquierda vemos al santo colgado de una polea cabeza abajo. En la parte derecha podemos apreciar las burlas y vejaciones de que es objeto ante el juez. Más abajo se le ve en la cárcel con el carcelero, que se convirtió al cristianismo. A la derecha, a esa misma altura, aparece muerto en un lecho de flores. En los dos cuadros inferiores le vemos quemándose en las parrillas y al cuervo ahuyentando a las fieras para que no devoren su cadáver. Completa el magnífico retablo, dedicado al Patrón, en su parte central superior, un momento de la predicación del Santo y, en el centro, una gran talla de San Vicente, vestido con dalmática, con un libro en la mano y el cuervo en el tronco de un árbol.