viernes, 1 de octubre de 2021

San Vicente Mártir y la Virgen contra la peste.


Una epidemia que había sido importada desde Argel en 1647 cogió desprevenida a la población de Valencia, dado que desde el siglo XV estas epidemias apenas se habían vuelto a producir. Aquella epidemia tuvo un gran impacto en Valencia y en parte de su Reino. La mortandad en la ciudad llegó a la quinta parte de su población, hasta el punto de que llegó a ser necesario construir un nuevo cementerio para enterrar a sus muertos.

Graciá Babana fue un compositor musical muy fecundo y apreciado en su época. Fue maestro de capilla de la Catedral de Valencia desde el 1649 hasta el 1676, año en que murió. Graciá sobrevivió a aquella epidemia, por lo que, y en señal de agradecimiento, encargó la realización de un óleo de la Virgen contra la peste , en el que aparecía su retrato. El cuadro, pintado por algún autor de la escuela pictórica de Ribalta, muestra las imágenes de la Virgen y de San Vicente Mártir, que se encuentran implorando a Jesucristo que desde el cielo está castigando el mundo con lenguas de fuego que representan a la peste, como castigo a sus pecados. Bajo de la capa que sostienen la Virgen y el santo, aparecen arrodillados el mismo Gracia, los niños cantores de la capilla y varios familiares del maestro. Este cuadro, que en su día se encontraba en una de las capillas de la Catedral, hoy lo está en el Museo Catedralicio.