miércoles, 30 de octubre de 2013

La escultura de San Vicente en la plaza del mismo nombre del barrio de Sarriá de Barcelona.

Llegando a la Calle Mayor de Sarriá y al final de la Calle Cornet y Más, encontramos la Plaza de Sant Vicenç, antigua Plaza de la Unión, que es otro espacio tranquilo y peatonal al que da nombre el patrón del barrio y que respeta el espíritu de la antigua población o vila que pasó a formar parte de Barcelona en el año 1921. La plaza, que adoptó el nombre de "San Vicente Español" durante la dictadura, es parte de un casco antiguo encantador donde todavía se puede respirar cierto espíritu de pueblo. Hay que recordar que también la monumental iglesia del barrio se dedica a nuestro santo y que alojó, como dijimos, el famoso retablo del S.XV de Jaume Huguet. Pues bien, llegados a esta plaza, donde alguna hornacina devocional queda, vamos a toparnos con una sorpresa en forma de escultura con fuente que representa al santo mártir. Dicha estatua tiene una historia bastante movida puesto que ha sido trasladada históricamente de plaza en plaza e incluso fue decapitada en 1939 durante la guerra civil, tras lo cual fue finalmente restaurada. Como elementos distintivos observamos su dalmática de diácono y la rueda de molino a sus pies, con una expresión serena en su rostro.

domingo, 20 de octubre de 2013

La magnífica escultura de San Vicente de Carlo Monaldi en el Palacio Real Nacional de Mafra.

El porche de la iglesia de la Basílica de la Virgen y San Antonio del Palacio Real Nacional de Mafra, Portugal, mide 28 x 7 m. y sirve como un hall de entrada por donde se accede a la mysticum corpus. Esto es similar a la descripción del de Galilea por lo que el pórtico del templo es llamado la Puerta del Cielo. Algunos autores han manifestado que el portal mafrense les recordaba al de San Pedro en Roma. Este se halla pavimentado con piedras preciosas blancas y de colores negro penitencial que se incorporan en la bóveda de cañón. Tres puertas dan acceso a la Basílica. La del centro está flanqueada por dos columnas acanaladas de mármol blanco con capitales coríntios, coronadas por un frontón triangular donde se observa una obra de Carlo Monaldi, en representación de San Antonio en el culto de la Virgen y el Niño. Los laterales están cubiertos con guirnaldas, ramos de azucenas y serafines.

Existen además grandes estatuas de los fundadores de las grandes órdenes del catolicismo romano. Aparte de ellas existen multitud de estatuas de santos entre las que destacan por ser más grandes que las otras las de San Vicente y San Sebastián que flanquean el pórtico. Estas magníficas esculturas están realizadas en mármol, miden 3,58 m. de altura y su autor es Carlo Monaldi. Nacido en Roma en el 1683, murió en el año 1760 a la edad de 77 años.

jueves, 10 de octubre de 2013

La escultura de San Vicente Mártir de la fachada de la Basílica del Pilar de Zaragoza.

La fachada principal de la Basílica del Pilar de Zaragoza está adornada por cuatro conjuntos escultóricos: Primero, un tímpano románico en piedra con el relieve labrado con un crismón rodeado de flores simplificadas como margaritas, con un significado eucarístico. Su estilo es románico de finales del siglo XII. Procede de la puerta del primitivo templo medieval del Pilar. Segundo, sobre cada una de las dos puertas en arco de medio punto de sus extremos hay dos ángeles músicos recostados en las enjutas de cada arco. Tercero, en el centro de la fachada hay un altorrelieve de la Venida de la Virgen del Pilar con treinta y cuatro figuras, medias figuras y cabezas talladas. Fue realizado en piedra caliza blanca por Pablo Serrano en 1969 junto con dos placas conmemorativas junto a la puerta oriental con la efigie del rostro del Papa Pío XII y del Papa Juan Pablo II.

Cuarto, sobre la balaustrada que remata la fachada del templo hay ocho estatuas de santos relacionados con Aragón: San Vicente de Paúl, San José de Calasanz, Santa Isabel de Portugal, San Braulio, San Valero y Santa Engracia, San Vicente Mártir y Santiago. Todas fueron realizadas en piedra de la cantera navarra de Pitillas siendo la de San Vicente de Paúl hecha por Félix Burriel y por el aragonés Antonio Torres las siete estatuas restantes entre 1949 y 1954. Cada estatua fue pagada por distintas instituciones o asociaciones, siendo la de San Vicente Mártir costeada por los Caballeros del Pilar. En ella el santo aparece elegantemente vestido de diácono y con la apariencia de un hombre joven de ondulantes cabellos. Su mano izquierda se apoya sobre una rueda de molino mientras con la otra sostiene la palma del martirio sobre su pecho. Cada una de las estatuas, de tres metros y medio de altura, pesa, aproximadamente, unas veinte toneladas. El coste de la obra completa, desde el modelo en escayola hasta ser levantada sobre el pedestal, se calculó en unas 250.000 pesetas de la época. Para el laborioso trabajo de la piedra Torres contó con la ayuda de Jacinto Suárez y tres maestros canteros, José Muñoz, Manuel Maciá y Basilio Sorolla quienes, partiendo de los bocetos en yeso del escultor, trasladaban a la piedra los ampulosos plegados de los mantos, los detalles de los rostros de los santos y sus cabellos o tocados eclesiásticos.