lunes 28 de noviembre de 2011

La iglesia de San Vicente de Labuerda en Huesca.


La iglesia de San Vicente de Labuerda es un edificio románico que por sus características puede fecharse en el siglo XII. Se trata de un conjunto eclesiástico ubicado al oeste de la localidad compuesto por iglesia, abadía, cementerio y esconjuradero. La configuración de su aspecto actual acaba de definirse en el siglo XVI cuando se construyen las capillas laterales, la torre y la sacristía. Es también en este siglo cuando se completa el conjunto parroquial de San Vicente. La abadía, según fecha que consta inscrita en su dintel, se realiza en 1568. De fechas similares puede datar el esconjuradero que da paso al conjunto, así como las mencionadas reformas de la iglesia. El mencionado esconjuradero era una edificación en la cual se realizaban plegarias para pedir que se ahuyentase a las tormentas que destruían las cosechas. En el siglo XVIII la iglesia sufre algunas reformas de menor entidad, como la construcción de la capilla sur y el pórtico, así como la decoración interior mediante pinturas de carácter popular de jarrones, rocallas y arquitecturas. Estas últimas están fechadas en 1774. En el siglo XXI tienen lugar varias campañas de restauración que afectan al conjunto parroquial. En 2003 se restaura el retablo mayor.

Muestra una clara diferenciación de volúmenes en sus diferentes fases constructivas. La construcción románica original consta de una sola nave, presbiterio y ábside semicircular. En el siglo XVI se le añaden dos capillas laterales en su lado norte, así como la sacristía y la torre. La otra capilla que posee y el pórtico de la entrada en el lado sur datan del siglo XVII. Posee planta rectangular y cubre la nave con bóveda apuntada, mientras que capillas y sacristía cubren con bóveda de cañón. La decoración del interior del templo está realizada con pinturas datadas en 1774 de tipo popular, con elementos arquitectónicos, jarrones y motivos vegetales. El ingreso al templo está cubierto por un pórtico cubierto con bóveda de cañón con lunetos mediante una portada en arco de medio punto. Posee tres arquivoltas apoyadas sobre columnas talladas en una sola pieza. Son particulares los capiteles los cuales están labrados con representación de motivos geométricos y esquemáticos y el relicario y la imagen del santo. El ábside presenta al exterior una sucesión de pilastrillas sobre las que apoyan una serie de ménsulas talladas bajo la techumbre. La torre, construida igualmente en sillarejo, presenta un alto cuerpo cuadrangular cubierto con un chapitel octogonal.

viernes 18 de noviembre de 2011

La Iglesia de San Vicente en Almazán de Soria.

Se desconoce en qué año fue erigida la parroquia de San Vicente de Almazán pero sin duda debe datar de los tiempos de su repoblación en el segundo cuarto del siglo XII. Esta sería la iglesia del barrio o collación de San Vicente , una de las diez parroquias y barrios que Almazán tuvo. Esta iglesia recibía donaciones de clases acomodadas que consistían casi siempre en ornamentos para el culto o para sus imágenes. En todo caso, la pertenencia a una u otra parroquia se daba por tradición familiar y no por demarcación territorial. De la época románica se conserva la cabecera y el arranque de las naves, teniendo tres ábsides de los cuales el central va precedido de un tramo recto y en este hay columnas pareadas con capiteles hoy destrozados. Los paramentos interiores debían estar decorados con pinturas tal y como aparecen en el muro norte, con tres escenas superpuestas que narran la vida de un Obispo. La estética alargada de las figuras nos remite al gótico de finales del siglo XIII. Hay que decir que todo el pavimento de la iglesia se encuentra repleto de sepulturas pues los fieles con mayor capacidad económica solían edificar capillas particulares adosadas a esta.
Desde finales del siglo XVII está documentada la celebración de la fiesta del Santo con una misa y procesión a las que precedían el día anterior una hoguera o luminaria en la plazuela que recordaba el martirio del Santo y siendo esta un costumbre muy extendida por toda Castilla. La pila bautismal que tenía se conserva en la actualidad en el atrio de la iglesia de San Miguel y existen elementos góticos, barrocos y neoclásicos como consecuencia de las sucesivas renovaciones. Muchas alhajas de la iglesia debieron ser saqueadas y desaparecieron también en la guerra de la Independencia. Pero todo este pasado esplendor declinó en el año 1902 cuando un Obispo suprimió todas las parroquias de Almazán excepto la de San Pedro y Santa María y dejó a San Vicente como un templo filial del primero. Hasta la Guerra Civil siguió abierta al culto pero cuando el Servicio Nacional del Trigo precisó el edificio como granero se utilizó de una forma tan burda que no se protegieron las obras artísticas que allí existían por lo que se deterioraron y desaparecieron. Así, respecto del arte mueble y ajuar de la iglesia no se conserva casi nada aunque los libros nos remiten a un pasado brillante y nos dan información de numerosas obras de arte que adquirió el templo. Finalmente en la década de los sesenta se abandonó definitivamente el edificio y la ruina se adueñó de este. Hoy se ha recuperado afortunadamente para la historia de Almazán como sede de un aula de cultura, al igual que la antigua Iglesia de San Vicente de Toledo, que fue inaugurada el 27 de julio de 1990 descubriéndose la placa de honor de dicha obra en presencia de gran parte del vecindario de la villa.

martes 8 de noviembre de 2011

La Iglesia de San Vicente de Potes en Cantabria.


Sin duda alguna la antigua iglesia de San Vicente de Potes es el mejor legado de arquitectura religiosa que hay en la villa lebaniega. Se encuentra en las inmediaciones de la iglesia parroquial actual que sustituyó a aquella. Tenemos noticia de la existencia de aquella iglesia desde época muy antigua, ya que se cita en el año 952, cuando Cesabo dona al monasterio de San Martín de Turieno cuanto posee en Liébana y Asturias, citando en Potes a la iglesia de San Vicente. Existen varias donaciones durante los siglos XI y XII y en el siglo XIII hay un documento muy importante, ya que el 27 de abril de 1240 el abad de Oña da de por vida a Rodrigo Pérez el monasterio de San Vicente de Potes por la renta anual de 25 modios de trigo. Como el prior de Santo Toribio nombraba el capellán para la iglesia, en el año 1272 dicho prior da en renta al clérigo Fernando Domínguez la iglesia con todas sus pertenencias. A partir del siglo XV comienzan los problemas entre Santo Toribio y la iglesia de San Vicente, existiendo varios pleitos que llevan a que en el año 1333 se produce una sentencia diciendo que el concejo de Potes deje la iglesia de San Vicente y las ermitas de San Pedro y Santa María de Valmayor, entregando todas las pertenencias al prior de Santo Toribio. Existía desde tiempo inmemorial la costumbre de trasladar el "Lignum Crucis" del Monasterio de Santo Toribio a la iglesia de San Vicente, donde se celebraba una misa y sabemos que los monjes no dejaron bajar la Reliquia hasta el año 1596 en que cesaron por el mal estado de los caminos y por la nieve. Por dicho documento conocemos que de la parroquia de Potes se sacaba una imagen de Nuestra Señora, de mucha devoción, para recibir a la Cruz y se decía una misa de campaña frente a la iglesia si el tiempo lo permitía. El abad de Oña mandó que en dicho año de 1596 se volviese a bajar la Reliquia. A partir del siglo XVII se bajaba el domingo del Espíritu Santo y con el paso del tiempo se trasladó al martes de Pascua, hasta el año 1964, que comenzó a bajar el domingo de Pascua de Pentecostés, como se hace en la actualidad.

La iglesia perteneció al obispado de León hasta el año 1956 en que se entrega al ayuntamiento de Potes y éste, para sufragar los gastos de la construcción de la nueva iglesia, la vende en pública subasta, pasando sucesivamente a usarse como almacén de vinos y posteriormente de materiales de construcción. El obispado es propietario de la vivienda anexa y la capilla de San Vicente es propiedad de la Asociación del Año Jubilar, que la destina a exposiciones, conciertos y conferencias. El ayuntamiento de Potes tiene en dicha capilla la Oficina Municipal de Turismo.

Constructivamente, se trata de un edificio compuesto por espacios que se corresponden con diversos momentos constructivos, desde el siglo XIV al siglo XVIII y unos estilos arquitectónicos que evolucionan desde formas góticas a formas renacentistas y barrocas. Inicialmente la iglesia constaba de una sola nave de cuatro tramos marcados por machones en el interior y contrafuertes en el exterior. La puerta y los vanos son de forma apuntada y poseen moldura sobre la rosca. Toda esta parte, junto con la capilla con bóveda de cañón del lado del Evangelio, podría corresponder a los siglos XIV y XV. La capilla mayor es cuadrada y de igual anchura que la nave, y separada de ésta por un arco triunfal. Este espacio se cubre con una bóveda de crucería simple octopartita. Su cronología se extiende desde la segunda mitad del siglo XV hasta principios del siglo XVI. A este conjunto se le añade ya en pleno siglo XVI una sacristía que se ubica al sur de la capilla mayor y el primer tramo de la nave, y una torre campanario adosada al hastial occidental de proporciones anchas y superficies poco articuladas, que aunque de estructura aún gótica posee troneras de medio punto en clave clásica. Por último, ya en el siglo XVIII, se duplica la iglesia por el lado del Evangelio con una edificación de una nave dividida en cinco tramos, cubiertos con bóvedas de crucería estrellada de terceletes y combados, salvo los tramos occidental y oriental que cubren con bóvedas de crucería simple octopartita y cuatripartita, respectivamente.

miércoles 2 de noviembre de 2011

La ermita de San Vicente de Lloreda en Cantabria.

La ermita de San Vicente, levantada en el siglo XVI en Lloreda, es el único testigo del que fuera Monasterio de San Vicente de Fístoles del siglo IX, que fue uno de los focos más primitivos de actividad religiosa y colonizadora durante los comienzos del medievo en el valle del Pisueña. Este monasterio, de cuyo nombre se deriva el topónimo de Esles, fue fundado en el año 811 y seis años después recibió de manos del rey un extenso territorio, ámbito que se vio incrementado en el 821 hasta alcanzar una amplia franja desde la costa central de Cantabria hasta las cabeceras carredanas.La ermita actual consta de una sola nave y presenta un ábside rectangular. En su exterior destaca una bella espadaña. En conjunto, presenta rasgos arquitectónicos populares como lo demuestra su sencilla fábrica y la escasa decoración. En el interior destaca un preciado retablo barroco de estilo clasicista del siglo XVII, que está compuesto por una predela de entablamento liso, un cuerpo de tres calles divididas entre sí por columnas de fuste estriado y capitel dórico y un ático presidido por la imagen de Cristo crucificado.

Todos los años el día 22 de Enero el pueblo de Lloreda se acercaba a la ermita de San Vicente a celebrar una fiesta en honor al Santo con misa en la ermita y, después de la misma, al son del pito y el tambor se bailaba la jota montañesa y se celebraban concursos de salto pasiego y se comía en la pradera o en sus aledaños. Además, destaca la celebración del concurso de carros engalanados.