martes 31 de enero de 2012

La Iglesia de San Vicente Mártir de Vió en las tierras aragonesas de Huesca.

Del exterior de la pequeña pero preciosa Iglesia de San Vicente de Vió destaca su ábside. Consta de un atrio cubierto por una bóveda de cañón bajo el que se resguarda la puerta, y en ella un cartel indica que es propiedad privada. De estilo románico lombardo, conserva el característico friso de arquillos ciegos y sobre él una galería decorada con los llamados "dientes de sierra". La iglesia, de nave única, está cubierta, a la manera románica, con bóveda de medio cañón. Tanto la torre como el pórtico han sido añadidos en épocas posteriores.
Sin embargo, el mayor tesoro de esta iglesia son las pinturas murales del S.XIII que cubrían su ábside. Estas representan a Cristo en Majestad con los Tetramorfos (cuatro evangelistas), la Epifanía y una escena del Martirio de San Vicente. Permanecieron ocultas hasta el S.XIX y en el año 1976 fueron arrancadas y trasladadas al Museo Diocesano de Barbastro. En su interior se puede contempla una réplica de las mismas. La pequeña construcción data del S.XII y presenta una sola nave de medio cañón ligeramente apuntado . En el S.XVI se le añadirán finalmente varios espacios.

jueves 19 de enero de 2012

La Iglesia de San Vicente Mártir de O Grove en las tierras gallegas de Pontevedra.

Los orígenes de la parroquia de san Vicente de O Grove son situables en el siglo IV. Está acompañada de una necrópolis, la “ciudad de los muertos” que, orientada a Poniente y asociada a un ara a los dioses viales y a la deidad local Deverius (S.III-IV). El enclave arqueológico fue ocupado por un complejo conjunto cristiano. Una pequeña iglesia basilical, de una nave y cabecera rectangular, de los siglos V al VII, galaico-germánica, tal vez suévica. La iglesia está acompañada de un intenso cementerio con diez niveles. Los inferiores son de fosas abiertas en la arena, con paredillas de lajas y tégulas y cubiertas de lajas graníticas, en forma de “bañera”, sin ajuar de viático y armas, y orientadas Oeste-Este, indicativos de su condición de cementerio cristiano. La iglesia con el cementerio estaban protegidos por un muro, como dique de protección del mar y una torre defensiva. Con un largo uso de unos 1400 años, perduró hasta el traslado al actual emplazamiento del templo parroquial.
El nuevo templo fue construido en un altozano seguro, por los maestros Serrapio, comenzado en 1770. Situada en la misma playa de Carreiro, se trasladó más tarde, concretamente en 1771 en un altozano seguro. Puede extrañar el traslado de la iglesia a un lugar tan alejado de los núcleos de población pero lo cierto es que se acercó a las casas de los parroquianos, quienes a partir de ese momento podían ver el edificio desde allí y se acercó a la casa rectoral, construida unos años antes a escasos metros de la actual iglesia. Su planta es rectangular y la capilla mayor de crucería de simple diagonal. Las únicas notas decorativas están dadas por el jambaje barroco de la portada y la suntuosa balconada del coro, con arquillos laterales. La torre se yergue en el centro de la fachada y esta es una buena muestra del “Barroco compostelano de placas”, llamando la atención su bóveda de plementería nervada.

lunes 9 de enero de 2012

La Iglesia de San Vicente de Pelayos del Arroyo en las tierras castellanas de Segovia.

La iglesia parroquial de Pelayos del Arroyo es un buen ejemplo de románico rural segoviano y se construyó entre los siglos XII y XIII. Aparece externamente como una construcción muy modesta sin demasiado interés aparente, mientras que su interior aporta elementos destacables. Construida con modesto calicanto, fue reformada repetidas veces incluyéndose una extraña espadaña en el ábside original. Aparte de los canecillos, cuenta con un retablo barroco y destacados capiteles, así como una notable portada formada por tres arquivoltas decoradas a base de motivos vegetales simplificados. En los capiteles aparecen leones y arpías.

En el interior es interesante el capitel que se encuentra en el arco de triunfo en el que aparecen diversos personajes que conforman una escena caballeresca: un guerrero, dos mujeres a caballo y otras figuras de difícil identificación. Su primitiva cabecera con arco triunfal ojival y arquería sobre columnas tiene capiteles que representan en composiciones sinuosas figuras de leones, sirenas y la escena de "la despedida del caballero". Un sencillo ábside semicircular con un solo ventanal y espléndidos canecillos en la cornisa reproducen bustos humanos y de animales. Conserva además la bóveda de medio cañón apuntado del tramo de la cabecera, una pila bautismal y pinturas murales que representan escenas de la vida de San Vicente, todo ello de época románica.

martes 27 de diciembre de 2011

La Iglesia de San Vicente do Burgo en las tierras gallegas de Lugo.


La Iglesia barroca de San Vicente do Burgo responde a una tipología extendida de iglesias gallegas del siglo XVIII de planta rectangular, aparejo de sillería granítica, cubierta pizarrosa a dos y cuatro aguas con nave y capilla mayor y sacristía adosada a la cabecera. La fachada principal remata en una airosa torre barroca con cúpula, ubicándose sobre la puerta un reloj y el patrón de San Vicente. En su interior encontramos una bóveda de cañón en la capilla mayor, mostrando un retablo mayor barroco, retablo lateral neogótico de los siglos XIX-XX y otros dos retablos laterales de estilo neoclásico y popular. Además hay un típico cruceiro en el atrio parroquial que se rodea de las tumbas del camposanto. Esta es parada obligada de una de las etapas del Camino Primitivo de Santiago ya que hubo un hospital de peregrinos.

miércoles 21 de diciembre de 2011

La ermita de San Vicente de Fuentesoto en tierras castellanas de Segovia.


La ermita de San Vicente Mártir de Fuentesoto, antigua población de San Vicente de Pospozuelo, se encuentra apenas a un kilómetro del pueblo y es un edificio románico del siglo XII. Las sucesivas reformas, además del paso inexorable del tiempo, han provocado que muchos de los capiteles con los que fue decorada esta iglesia se encuentren hoy perdidos. No obstante, contamos con un buen número de ellos que nos hablan de la presencia de distintos talleres reflejados en las diferentes calidades con las que fueron tallados. Los del exterior de la cabecera son, esencialmente, de carácter fitomórfico muy sencillo, mientras los canecillos que sustentan el ábside son lisos. En el interior encontraremos capiteles con aves enfrentadas, grifos, cuadrúpedos, un personaje entre grandes hojas que parece ser un obispo, además del mismo repertorio vegetal ya visto en el exterior. En definitiva, no se trata de un apartado especialmente reseñable en esta ermita, que sí merece ser destacada por su valor arquitectónico así como por la perfecta adecuación al medio natural que la rodea.

Especial es el hecho de que diez mil velas y antorchas iluminan el recorrido de la «Procesión de los Faroles» de Fuentesoto, donde se ha consolidado esta tradición religiosa en honor a San Vicente. La iniciativa, que organiza la asociación cultural que lleva el nombra del santo, consiste en la celebración de una ceremonia religiosa iluminada exclusivamente por las pequeñas llamas que se colocan en calles, balcones y ventanas de este municipio de 170 habitantes, enclavado en el fondo de un valle de la comarca de la Pedriza. La Procesión de los Faroles transcurre entre la ermita de San Vicente y la iglesia parroquial de San Pedro. Las raíces de este singular desfile se remontan a principios de la década de los 90, cuando la Junta restauró la ermita románica de San Vicente. Los vecinos decidieron entonces comprar una imagen del santo que ahora se sitúa en el altar. Cada año, a mediados de Agosto, la imagen era subida al pueblo, para que estuviera presente durante las fiestas que se celebraban en honor al mártir. Fue entonces cuando a varios vecinos se les ocurrió organizar una procesión nocturna con faroles, concluyendo la comitiva en la iglesia de San Pedro.

viernes 9 de diciembre de 2011

La antigua iglesia de San Vicente de Colmenar del Arroyo en Madrid.


De la antigua Iglesia de San Vicente de Colmenar del Arroyo del S.XII sólo queda la espadaña de una sola pared donde se pueden ver los huecos de las campanas que llamaban a Misa a los lugareños. Los restos de esta antigua edificación se hallan integrados dentro de los muros del cementerio. En tiempos fue importante el lugar pues su jurisdicción llegaba hasta El Escorial. Al desplazarse el pueblo al lugar que hoy ocupa, la Iglesia de San Vicente quedaba lejos y era ya muy vieja, hacía aguas y había que tenerla apuntalada, teniendo dificultades la población en asistir a misa y a los actos del culto. Hasta el día de la inauguración de la nueva iglesia, el 8 de Diciembre de 1.615, los colmenareños fueron fieles a sus citas con el antiguo templo.

Actualmente, la festividad de San Vicente se vive en Colmenar del Arroyo asociada a la redención que el Santo y el humo de los tomillos ejercieron sobre una peste que afectó gravemente a esta población. Aunque no se ha constatado cronológicamente el hipotético año en que esta epidemia tuvo lugar, la creencia es que, durante un tiempo al atardecer, los vecinos quemaban tomillos y retamas para aliviar el hedor que se había adueñado de las calles. El 22 de enero se celebra una Misa y procesión donde los colmenareños llevan a hombros a San Vicente hasta el punto más alto de la localidad, llamado Alto del Cerrillo. El párroco hace una solemne bendición al pueblo desde ese punto en el que estuvo emplazado el antiguo pueblo que fue sustituido por el actual. Los fastos comienzan la víspera con la quema de tomillos a las puertas de los hogares que previamente habrán sido recogidos en las dehesas del municipio durante la tarde. Durante horas el pueblo se cubre por una agradable neblina con el aroma que desprenden los tomillos al quemarse. Los colmenareños aprovechan así las ascuas que deja la quema de los tomillos para reunirse a su alrededor y acompañarse de familiares y amigos.

lunes 28 de noviembre de 2011

La iglesia de San Vicente de Labuerda en Huesca.


La iglesia de San Vicente de Labuerda es un edificio románico que por sus características puede fecharse en el siglo XII. Se trata de un conjunto eclesiástico ubicado al oeste de la localidad compuesto por iglesia, abadía, cementerio y esconjuradero. La configuración de su aspecto actual acaba de definirse en el siglo XVI cuando se construyen las capillas laterales, la torre y la sacristía. Es también en este siglo cuando se completa el conjunto parroquial de San Vicente. La abadía, según fecha que consta inscrita en su dintel, se realiza en 1568. De fechas similares puede datar el esconjuradero que da paso al conjunto, así como las mencionadas reformas de la iglesia. El mencionado esconjuradero era una edificación en la cual se realizaban plegarias para pedir que se ahuyentase a las tormentas que destruían las cosechas. En el siglo XVIII la iglesia sufre algunas reformas de menor entidad, como la construcción de la capilla sur y el pórtico, así como la decoración interior mediante pinturas de carácter popular de jarrones, rocallas y arquitecturas. Estas últimas están fechadas en 1774. En el siglo XXI tienen lugar varias campañas de restauración que afectan al conjunto parroquial. En 2003 se restaura el retablo mayor.

Muestra una clara diferenciación de volúmenes en sus diferentes fases constructivas. La construcción románica original consta de una sola nave, presbiterio y ábside semicircular. En el siglo XVI se le añaden dos capillas laterales en su lado norte, así como la sacristía y la torre. La otra capilla que posee y el pórtico de la entrada en el lado sur datan del siglo XVII. Posee planta rectangular y cubre la nave con bóveda apuntada, mientras que capillas y sacristía cubren con bóveda de cañón. La decoración del interior del templo está realizada con pinturas datadas en 1774 de tipo popular, con elementos arquitectónicos, jarrones y motivos vegetales. El ingreso al templo está cubierto por un pórtico cubierto con bóveda de cañón con lunetos mediante una portada en arco de medio punto. Posee tres arquivoltas apoyadas sobre columnas talladas en una sola pieza. Son particulares los capiteles los cuales están labrados con representación de motivos geométricos y esquemáticos y el relicario y la imagen del santo. El ábside presenta al exterior una sucesión de pilastrillas sobre las que apoyan una serie de ménsulas talladas bajo la techumbre. La torre, construida igualmente en sillarejo, presenta un alto cuerpo cuadrangular cubierto con un chapitel octogonal.