Una de las historias más curiosas de nuestro santo entronca con las puertas que existían en la muralla cristiana de Valencia, sucesora de las murallas romana y musulmana, antes de ser derribada. Su protagonista es el monumento de San Vicente Mártir , que se trata de una estatua de tradición barroca hecha en mármol y realizada en 1835 por Carlos Cloostermans y Vox (Borgoña, Francia 1781-Valencia 1836) . Su colocación fue realizada el 17 de febrero de 1960, reponiéndose en el lugar de la Plaza de España donde actualmente se encuentra, ya en este lugar se encontraba el muladar donde fue arrojado el santo para ser devorado por las alimañas. Esta estatua barroca estaba incompleta y, como la de su homónimo San Vicente Ferrer, estuvo en los almacenes municipales primero y después estuvo , hasta su reconstrucción y reposición, en el deslunado del claustro renacentista-manierista del Carmen . Este lugar a la sazón fue depósito de la Comisión de Monumentos, ya que todo el edificio era la Escuela Superior de Bellas Artes de San Carlos. Ambas estatuas procedían de la Puerta de San Vicente , en la confluencia de las actuales Calle Játiva y la Calle de San Vicente y fue el primer gran portal de la muralla desde tiempos del Rey Pedro IV. Se hallaba sobre la vía dolorosa del martirio del Santo levita y en la vecindad de la Roqueta, primer lugar de descanso de sus restos en la basílica paleocristiana de su nombre. En dicha puerta , que era un torreón con puertas adinteladas , se colocaron a principios del siglo XVIII las estatuas de ambos Santos Vicentes, y es curioso que la del Santo Dominico estuviera de cara a extramuros, siendo el Patrón del Reino de Valencia , y la del levita , siendo patrón de Valencia , estuviera de cara hacia la Ciudad, permaneciendo allí hasta el año 1865 en que se derribaron las murallas y todas las puertas , salvo la de Quart y la de Serranos por ser prisiones. Este puede ser uno de los motivos por los cuales cuando se celebra la festividad del santo mártir siempre se relacione esta fiesta de “cruces para adentro” de la ciudad. Ambas fueron restauradas por el escultor Ernesto López y la de San Vicente Ferrer actualmente se halla en la Plaza de Tetuán . Al reponer la estatua sobre un corpulento pedestal hubo que completarla pues faltaba un segmento de la figura. La imagen como es habitual en la iconografía del santo, porta los elementos de su pasión, la rueda del molino y el potro del tormento.
En el gran pedestal sobre el que se levanta, una inscripción nos dice: VALENCIA AGRADECIDA / A SV PATRONO / SAN VICENTE MARTIR / EN LA PESTE DE / MDCLXXVII / RESTAURADA E INSTALADA / DE NVEVO EN / MCMLX
Creo que es útil mencionar aquí cuáles eran las doce puertas que tenía la muralla cristiana de Valencia antes de ser derribadas por motivos de insalubridad , para el ensanche de la ciudad y para dar trabajo al numeroso contingente de parados que había en aquél momento. A las mencionadas de Serranos , de Quart y de San Vicente, añadiremos la Puerta de la Trinidad a la que se llamó dels catalans pues estaba cerca del barrio de los repobladores venidos de Lérida y que , de tener dos torres de base cuadrada en el S.XVI , pasó a un simple arco en el S.XIX . La Puerta del Real conducía de frente a los casilicios al Palacio del Real que se hallaba extramuros de la ciudad y de la que hoy tenemos una reconstrucción moderna en la Plaza Porta de la Mar . La Porta de la Mar se hallaba en las inmediaciones de la ciudadela o depósito de armas y era la salida natural de la ciudad hacia el mar. El Portal de los Judíos se llamó así por su cercanía al cementerio judío y se conservan algunos restos de ella en el Metro de Colón . Junto a ellas , la Puerta de Ruzafa , elegante en el barrio del mismo nombre , el Portal de San José junto al puente de San José , el Portal de Torrent o dels inocents junto al Hospital General , el Portal del Cojo junto al Convento de la Encarnación y el Portal de la Corona o dels tints , junto al Convento de la Corona. Y es que hoy tenemos muchos datos gracias en parte al maravilloso trabajo cartográfico del Padre Tosca y a la labor recopilatoria e investigadora de Diez Arnal ...
En el gran pedestal sobre el que se levanta, una inscripción nos dice: VALENCIA AGRADECIDA / A SV PATRONO / SAN VICENTE MARTIR / EN LA PESTE DE / MDCLXXVII / RESTAURADA E INSTALADA / DE NVEVO EN / MCMLX
Creo que es útil mencionar aquí cuáles eran las doce puertas que tenía la muralla cristiana de Valencia antes de ser derribadas por motivos de insalubridad , para el ensanche de la ciudad y para dar trabajo al numeroso contingente de parados que había en aquél momento. A las mencionadas de Serranos , de Quart y de San Vicente, añadiremos la Puerta de la Trinidad a la que se llamó dels catalans pues estaba cerca del barrio de los repobladores venidos de Lérida y que , de tener dos torres de base cuadrada en el S.XVI , pasó a un simple arco en el S.XIX . La Puerta del Real conducía de frente a los casilicios al Palacio del Real que se hallaba extramuros de la ciudad y de la que hoy tenemos una reconstrucción moderna en la Plaza Porta de la Mar . La Porta de la Mar se hallaba en las inmediaciones de la ciudadela o depósito de armas y era la salida natural de la ciudad hacia el mar. El Portal de los Judíos se llamó así por su cercanía al cementerio judío y se conservan algunos restos de ella en el Metro de Colón . Junto a ellas , la Puerta de Ruzafa , elegante en el barrio del mismo nombre , el Portal de San José junto al puente de San José , el Portal de Torrent o dels inocents junto al Hospital General , el Portal del Cojo junto al Convento de la Encarnación y el Portal de la Corona o dels tints , junto al Convento de la Corona. Y es que hoy tenemos muchos datos gracias en parte al maravilloso trabajo cartográfico del Padre Tosca y a la labor recopilatoria e investigadora de Diez Arnal ...

