jueves, 30 de julio de 2015

El mosaico hagiográfico de San Apolinar el Nuevo de Ravenna.


La Basílica de San Apolinar el Nuevo es un templo cristiano de la ciudad italiana de Rávena. Inicialmente se consagró para el culto arriano, al ser construido por orden del rey ostrogodo Teodorico el Grande en 505; tras la conquista bizantina  del año 540, fue habilitada para el culto católico y forma parte del conjunto monumental de ocho edificios de Rávena inscritas en la lista del Patrimonio de la Humanidad en 1996. Como todas las iglesias de Rávena del periodo imperial, ostrogodo  y bizantino, también San Apolinar el Nuevo cuenta con unos singulares mosaicos. En este caso debemos fijarnos en los que rodean su nave central para ver una procesión de santos de la que mostramos a S.Policarpo, S.Vicente, S.Pancracio y S.Crisógono que exhiben la corona de su martirio y cuyos nombres pueden ser distinguidos en latín sobre los halos dorados de sus cabezas. 

lunes, 20 de julio de 2015

El martirologio de Basilio II también se acuerda de San Vicente Mártir.


El Martirologio o Menologio de Basilio II, es considerado como la más perfecta obra de arte de los manuscritos griegos con miniaturas que ha llegado hasta nosotros, y constituye un punto de referencia obligado para el estudio de la miniatura bizantina durante los siglos X y XI. En la actualidad forma parte de la colección de manuscritos griegos de la Biblioteca Apostólica Vaticana. Confeccionado por orden del emperador Basilio II (976-1025), representa la cumbre de la experiencia y de la síntesis de las tendencias del arte aúlico de Constantinopla en torno al año 1000. Muestra una larga serie de imágenes sacras, retratos de santos, mártires, confesores, vírgenes, obispos, anacoretas, etc… hieráticamente representados, por lo general con elegantes fondos arquitectónicos o paisajísticos o captados en un momento especialmente importante de su vida y entre los que se encuentra San Vicente Mártir. A las numerosas escenas de martirio, se añaden representaciones de pasajes de las Historia Sagrada o de diversas leyendas hagiográficas, con escenas de milagros y apariciones o de descubrimientos y traslados de reliquias.

viernes, 10 de julio de 2015

El altar mayor de la Basilica de la Roqueta de Valencia es presidido de nuevo por un retablo.

Por fin un nuevo retablo viste desde Enero del 2015 el altar mayor de la antigua Basílica sepulcral de la Roqueta de Valencia después de que el anterior fuera destruido en un incendio en 1936 durante la Guerra Civil. Este integra tres obras del siglo XVII,, entre ellas la imagen sedente de san Vicente conocida como “El Pobret” que estaba ubicada en la entrada principal al templo desde el antiguo monasterio. El nuevo retablo de la iglesia, de estilo clásico, ha sido construido en escayola sobre una estructura de metal y hormigón, mide 13 metros de alto y 6 de ancho y ha sido sufragado por los feligreses de la parroquia. 
Una imagen moderna de Cristo Rey, patrón de la parroquia, que ya existía en el templo, y una copia de la tabla gótica de “La Virgen de la Cerca” se han integrado en el nuevo retablo junto con seis paneles con bajorrelieves, tres de ellos del martirio de San Vicente, a la izquierda, y otros tres, a la derecha, que representan la muerte y los milagros relacionados con este hecho. De los seis paneles hay cinco en resina sobre modelo en arcilla de nueva ejecución y uno, realizado en mármol, es otra de las obras del siglo XVII del nuevo retablo, siendo la tercera pieza del XVII el escudo en piedra de monseñor Isidoro Aliaga, arzobispo de Valencia entre 1612 y 1648.

martes, 30 de junio de 2015

Una pintura de San Vicente en el Museo de Arte Sacra de Peñafiel.


Esta pintura que representa a San Vicente portando el clásico barco custodiado por dos cuervos en su popa y en su proa, nao que trasladó el cuerpo de San Vicente desde Sagres hasta Lisboa según la tradición portuguesa, se halla en el Museo de Arte Sacro de la Casa de la Misericordia de Peñafiel en Portugal.Desconocemos su autoría aunque esta estructura de imágenes son recurrentes en el país luso, mostrando siempre unas ricas dalmáticas.

sábado, 20 de junio de 2015

Alessandro Maganza representa junto a Maffei el ex-voto de la ciudad plateada de Vicenza como ofrenda para la Virgen.


Cuando se produjo el final de la plaga que había azotado, entre otras, a las ciudades de Venecia y Vicenza en los años 1576-1577, Vicenza presentó a la Virgen del Santuario de Monte Bérico un modelo de plata que representaba a la ciudad en agradecimiento por la protección recibida en aquella catástrofe. Esta era básicamente una imagen en miniatura de su "pequeño país" y fue donado a la Virgen de la que Vicenza había recibido protección. Esta ciudad fue la base de este " ex voto” que se hizo según fuentes de la época para ir en procesión. El modelo de plata de la ciudad fue inmediatamente objeto de devoción y de un atractivo particular y, entre finales del siglo XVI y principios del siglo XVII, dos de los más famosos pintores de la época Vicenza, Alessandro Maganza primero y luego Francesco Maffei, del que ya hemos tratado en otro post anterior, pintaron una serie de pinturas centradas en la figura del entonces patrón de Vicenza, San Vicente, que hoy son documentos fundamentales para el conocimiento de esta joya. Maganza pintó su Virgen con el Niño, San Anastasio y San Vicente con el modelo de la ciudad de Vicenza , en 1613, en la iglesia de San Vincenzo de Thiene y, por otro lado, también pintó un San Vicente y el ángel muestran a Cristo el modelo de la ciudad de Vicenza, en 1593, en la iglesia Poiana Maggiore.
Desafortunadamente, sin embargo, la joya de plata fue destruida por los franceses en el año 1797 durante la disolución de la República de Venecia. Y es que en el santuario de Monte Bérico las tropas de Napoleón decidieron fundir la pieza con la esperanza de obtener un bloque de plata maciza sin reparar en que aquella era en realidad un modelo de madera cubierto de hojas delgadas de plata. Tras cuatro siglos y medio, un comité de expertos se planteó finalmente la reconstrucción del modelo que representa el plateado Vicenza de finales del siglo XVI y así se hizo para recrear una copia lo más fiel posible al original en una representación muy detallada en la que se manifiesta la historia de la ciudad y el famoso ex voto.

miércoles, 10 de junio de 2015

Un martirio de San Vicente en San Giorgio dei Genovesi de Palermo.

Jacopo da Empoli, también conocido como Jacopo Chimenti, a partir del nombre del padre, fue un pintor italiano (1551-1640). Se formó en el taller de Maso da San Friano en Florencia y su pintura está inspirada principalmente en los primeros maestros del siglo XVI, volviendo la mirada a la pintura de Santi di Tito. Posteriormente evolucionará a un arte popular religioso de inspiración un tanto clásica pues está atento a las verdades naturales. Apareció, en ocasiones, vinculado al entorno de las Caravaggio, que se manifiesta por investigación lumínica. Este óleo sobre tela de 1614 y de dimensiones 325x208 se halla en la  Chiesa di San Giorgio dei Genovesi de Palermo.

sábado, 30 de mayo de 2015

Los murales de San Vincenzo dei Teatini de Piacenza.


Nos encontramos que la iglesia de San Vicente de Piacenza, de los Teatinos, tuvo encomendada a Andrea Galluzzi Piacenza (1689-1719), discípulo de Francesco Galli Bibiena, la decoración del santuario y la arquitectura de su espectacular coro, mientras que los tres paneles de las paredes del coro fueron pintados por Roberto De Longe, flamenco que se estableció en Piacenza en 1686; en  estos muestra “el martirio de San Vicente de Zaragoza”, su “presencia ante el prefecto Daciano” y la “detención en la cárcel con fragmentos afilados”. San Vicente es invocado allí como el protector de los huérfanos, las viudas y los pobres.

miércoles, 20 de mayo de 2015

El "Episodio del martirio de San Vicente" de Aurelio Luini procedente de la iglesia de San Vincenzino de Milán.

La iglesia de San Vincenzino alle Monache, también conocida como Monasterium Novum, era una iglesia de Milán situada junto al monasterio del mismo nombre conocido como vía Camperio y que fue demolido en 1964. La iglesia tenía la estructura típica de los monasterios de clausura: el aula se separó en dos partes, una para las monjas y el otro para los fieles, era de una sola nave con un techo abovedado. La iglesia tenía dos fachadas, una al frente y otra en el jardín del monasterio: el primero fue construido en estilo barroco en el siglo XVII por Gian Domenico Richini, mientras que la última se remonta al siglo XV, de autor desconocido, con un estilo de transición entre el gótico tardío y renacentista Lombard. Entre las obras que se recuperaron en la iglesia destaca este "Episodio del martirio de San Vicente" sobre fibra de vidrio Fresco que puede atribuirse a Aurelio Luini, conservado en la Pinacoteca del Castello Sforzesco. Sus dimensiones son de 347 x 239 cm. 

domingo, 10 de mayo de 2015

La llegada de las reliquias de San Vicente a Lisboa en un panel cerámico de Lima Freitas.

La estación de tren lisboeta del Rossio recibe al viajero con una serie de catorce paneles que recogen mitos y leyendas de la capital lusa. Estos son obra del pintor y ceramista Lima de Freitas (1927-1998) que ha desarrollado toda su creatividad para condensar en ellos la magia de una ciudad tan inquietante. Producidos por la Fábrica de cerámica de Constancia en 1996, uno de ellos recoge en un trabajo colorista la llegada de las reliquias de San Vicente en una composición en la que las reliquias viajan en un barco que se desliza por una de las aspas de la cruz que le es característica. Otros paneles recogen el mito de Ulises como fundador de la ciudad, la muerte del Rey Don Sebastián, la figura de Pessoa, la visión de Camoes al escribir las “Luisiadas”, el viaje extemporáneo de San Antonio de Padua o la llegada de las reliquias de Santa Auta.

jueves, 30 de abril de 2015

El fuste del cruceiro de Arroios en Lisboa muestra a nuestro santo.

Ubicado en el cementerio de la moderna iglesia parroquial de San Jorge de Arroios de Lisboa, este cruceiro manuelino fue mandado erigir al comienzo del reinado del rey Juan III para conmemorar la beatificación de la reina Santa Isabel en 1517. La pieza fue situada originalmente en la vía de Arroyos. Este es un trabajo en piedra caliza, muy trabajada, apoyado en una base cilíndrica hexagonal, con el nudo encordado, y el eje del torso decorado con motivos vegetales. Destaca la integración de la representación escultórica de San Vicente Mártir, con una hoja de palma y la nave con los cuervos, símbolo de Lisboa. Sobre el capitel, decorado con máscaras y filetes, se encuentra la propia cruz, mostrando la cara principal de Cristo en la cruz y en la parte posterior a Nuestra Señora de la Misericordia. Las características de este crucero ya denotan influencias del gusto renacentista, marcada por el naturalismo escultórico impreso por el artista, probablemente de un taller lisboeta.

lunes, 20 de abril de 2015

Dos escenas de la vida de San Vicente del círculo de Juan de Flandes, posiblemente Juan de Tejerina.


 Dos escenas de la vida de San Vicente Mártir mostrando su cuerpo protegido por el cuervo y la visita del ángel cuando expira forman parte de un mismo panel realizado con la técnica del óleo sobre madera. Su autoría se atribuye al círculo de Juan de Flandes (FlandesBélgica, c. 1465 – PalenciaEspaña1519), que fue un pintor de origen flamenco considerado como uno de los más importantes representantes del Renacimiento en España. En concreto, es muy posible que fuese Juan de Tejerina su ejecutor material. Las dimensiones de la pieza son de 109 de alto por  66 de ancho y estuvieron en subasta en la galería Sotheby´s de Londres a mediados del año 2001.

viernes, 10 de abril de 2015

El busto relicario de San Vicente en San Pedro el Viejo de Huesca.

El busto relicario que representa a San Vicente en la iglesia de San Pedro el Viejo de Huesca fue realizado a fines del S.XV por mandato del entonces prior Juan Cortés. Sería en el año 1588 cuando Pedro Mendoza la pintaría. El objeto fue realizado utilizando cobre repujado y latón dorado para darle un cierto aire gótico aunque se tratase de una pieza esencialmente renacentista. Este se convertiría por tanto en el busto relicario más antiguo de Huesca y muestra un receptáculo en su pecho para el alojamiento de la reliquia correspondiente.

martes, 31 de marzo de 2015

El busto relicario de Pablo de Rojas de la Mathiessen Gallery de Londres.

El busto relicario de un santo protomártir que comúnmente se atribuye a San Vicente de Zaragoza, hecho de madera, policromada y dorada, con dimensiones 77,5 x 28 x 40 cm,  procede de una colección privada granadina y pertenece a la Mathiessen Gallery de Londres. Su autor sería Pablo de Rojas (Alcalá La Real 1549-1611 Granada) y su obra recoge la práctica de la incorporación de las reliquias en imágenes. Fue a raíz del Concilio de Trento, es decir, después de 1563, cuando el culto de los santos y la veneración de sus reliquias se hizo activamente promulgada por la Iglesia como un objetivo doctrinal, que en efecto estaba destinado a actuar como un arma contra las influencias protestantes que barrían Europa.  
El presente trabajo es un buen ejemplo de la característica postura rígida del estilo romanista típico de las obras de Pablo de Rojas. Tallado como un busto, el santo está vestido con los ornamentos litúrgicos y con los brazos ocultos debajo de una dalmática. El rostro del santo muestra una expresión distante y una mirada penetrante frontal. El Relicario-escultura a menudo carece de los atributos que permiten la identificación de un santo específico y el nombre de su autor fue mencionado por Francisco Pacheco como maestro del gran Martínez Montañés.

viernes, 20 de marzo de 2015

Un San Vicente de autoria desconocida se encuentra en la bella iglesia de Braga (Portugal).

Ya hemos dicho que la Iglesia de San Vicente de Braga es uno de los edificios más valiosos que en el país luso se dedica a San Vicente. En ella se encuentra esta curiosa pintura que representa a nuestro santo y del que desconocemos su autor. Se caracteriza por un San Vicente casi niño que porta una palma y, como no, un cuervo y barco por tratarse de una pintura portuguesa.
Esta iglesia se encuentra en la zona alta de la ciudad, alejada del centro histórico, muy cerca del Asilo de San José y está declarada por las autoridades portuguesas como Inmueble de Interés Público (IPP). El templo actual fue construido a mediados del siglo XVII pero se han encontrado dos lápidas de origen visigodo que demuestran que en este lugar ya había una iglesia desde el siglo VII. En su construcción intervinieron arquitectos tan notables como Manuel Fernandes da Silva, André Soares y Carlos Amarante, bajo el patrocinio de los arzobispos Rodrigo de Moura Teles y Gaspar de Bragança. La fachada muestra la transición del manierismo al barroco; en la zona superior hay una hornacina donde se halla la escultura de San Vicente Mártir, flanqueada por las imágenes de dos ángeles, uno a cada lado, y sobre él la cruz y atributos pontificales. Sobre la portada hay una representación escultórica del bautismo de Cristo. Tiene una alta torre campanario, situada a los pies del templo. En el interior hay grandes paneles de azulejos que revisten las paredes y representan la historia y el martirio de San Vicente.

jueves, 5 de marzo de 2015

La escultura de San Vicente en el baldaquino de Sao Vicente de Fora de Lisboa pertenece a Manuel Vieira.

En el centro de la capilla mayor de la iglesia de San Vicente de Fora en Lisboa, sobre el altar barroco, sobresale un grandioso baldaquino, que forma parte de un conjunto de estatuas de la mano de Joaquim Machado de Castro y que fueron encargadas por Joao V. Las imágenes de San Vicente, San Sebastián y de los ángeles sobre las puertas de acceso al coro son obra de Manuel Vieira en 1787. El altar barroco fue diseñado por Gianni Ludovice. Éste, ocupando el centro del presbiterio, se divide en cuatro columnas robustas destacándose en altos pedestales, mostrando ocho imágenes relativas a ilustres monumentos de Lisboa. Estas son todas de madera, pintadas de blanco de acuerdo a la preferencia del Ludovice italiano.

viernes, 20 de febrero de 2015

El Museo de Arte Sacro de Funchal muestra el San Vicente de Francisco Venegas.

Este óleo sobre madera de Francisco Venegas procede del último cuarto del siglo XVI del Colegio de la iglesia de San Juan Evangelista y hoy se halla en el Museo de Arte Sacro de Funchal. El retablo de la antigua capilla de San Sebastián, demolida a principios del siglo XIX, tuvo pinturas representando a San Bento Abad y San Vicente Mártir que acompañaban a una figura de bulto del titular. Estas dos tablas son de dimensiones idénticas y son un interesante ejemplo de diálogo entre diversos géneros artísticos pues conjugan una tradición de dalmática ricamente decorada con sedas y brocados de inspiración oriental. Además, su técnica se asemeja a la del estofad,o separando los elementos decorativos con un trazo negro. El juego de luces recorre los contrastes del paisaje y transita al manierismo de buena factura en el que se nota la formación sevillana de su autor. 

martes, 10 de febrero de 2015

André Reinoso nos regala una bella mirada mística de un San Vicente con aires portugueses.

Considerado uno de los pintores portugueses más importantes de la primera mitad del siglo XVII, con obra documentada entre 1610-1641, André Reinoso ejecutó un conjunto de pinturas destinadas a la decoración de varios espacios de la catedral de Lamego en tiempos del episcopado de D. Martim Afonso Mexia (1614-1620), D. João Coutinho (1626-1635) y, eventualmente, de D. Miguel de Portugal (1636-1643). En este óleo sobre tela la figura de bulto de San Vicente destaca sobre el fondo paisajístico y se advierte una especial preocupación por la elegancia en el modelado de los tejidos y una mirada mística del santo que dirige sus ojos al cielo con un colorido luminoso y cálido influenciado por el naturalismo sevillano. 

viernes, 30 de enero de 2015

Gianluigi Marzo coloca en la catedral de Ugento un magnífico óleo con un martirio vicentino.

Gianluigi Marzo es un sacerdote y pintor autodidacta que desde bien pequeño mostró una predisposición natural hacia el diseño y la pintura. A los diez años de edad ingresa en el seminario de Ugento mientras completa su formación artística realizando en sus viajes a Tanzania distintas obras murales de templos africanos. Su amor por las misiones viene financiada con la subasta de muchas de sus obras religiosas aunque también abarca otras temáticas.  Actualmente es párroco del área de Corsano. En su obra sobre el martirio de San Vicente adopta una postura casi surrealista para hacer aparecer a un ángel que le da la corona de la victoria y la palma del martirio en una escena en la que el torturador romano le despoja de su dalmática y un hombre postrado parece que quiera avivar las llamas que están calcinando el cuerpo del santo. No menos enigmático es el cuervo que observa la escena. Este óleo sobre tela de 300x200 se halla en la catedral de Ugento.

martes, 20 de enero de 2015

En la iglesia de San Vincenzo de Cremona destaca una pintura exterior de San Vicente mártir envejecida por el tiempo.


La iglesia actual de San Vincenzo de Cremona es el resultado de la unión a finales del S.XVI del legado de las antiguas de San Vicente y San Giacomo. La fachada, terminada en 1629, presenta elementos decorativos barrocos y dos pilastras de orden jónico. De la iglesia medieval de San Vicente sobrevivió el ábside y el campanario. El ábside central, salpicado por columnas y "ménsulas decoradas" alargadas, se involucra en un lapso volvió frontal. La parte superior del cuerpo longitudinal a dos aguas es atravesado por arcos . Una inscripción en arcilla en la fachada amurallada testifica que el jurista Riboldo de Sigoli destinó la suma de tres libras, que también podría coincidir con su inversión en la propia iglesia o con su finalización. Pero si algo llama la atención es su magnífica fachada barroca en la que se incardina una imagen pictórica bajo dosel de San Vicente Mártir rodeado de molduras.

domingo, 4 de enero de 2015

Un San Vicente Mártir hendido de claroscuros del pintor palentino Matías de Torres.



Matías de Torres (1635-1711), pintor barroco español, natural de Aguilar de Campoo (Palencia), puede ser considerado uno de los epígonos de la escuela madrileña del siglo XVII. Habiendo sido, según Palomino, «hombre de gran fausto, muy bien portado, respetuoso, y de linda traza», viudo y fallecidas las hijas a las que había dotado espléndidamente, comenzó a declinar, hasta caer en la miseria. El pintor abordó gran variedad de temas y géneros con un estilo personal, aunque derivado de su maestro Francisco de Herrera el Mozo y de los modelos de Rubens y Bassano, caracterizado por el estudio de la luz y el claroscuro. Perdidas en gran parte las numerosas pinturas para las iglesias de Madrid, donde falleció y fue enterrado de limosna, casi todas las obras conservadas son lienzos de pequeño tamaño, acordes con su sensibilidad delicada y su afición por la miniatura en la que educó a sus hijos. En este óleo sobre lienzo de 133 x 82,5 tenemos uno de los ejemplos de representación de imágenes religiosas, en este caso a nuestro San Vicente Mártir, en una escena sombría que sólo atenúan unos destellos estrellados y un cuervo como elemento iconográfico. 

miércoles, 30 de abril de 2014

San Vicente Mártir y otros tres santos aragoneses, obra de José Luzán.



José Luzán realizó como boceto de la que posteriormente plasmaría a mayor escala en el armario de las reliquias de la sacristía mayor de la Seo de Zaragoza una obra titulada “San Valero, San Vicente Mártir, San Pedro Arbués y Santo Dominguito de Val en la Gloria”, cuatro santos muy vinculados a la tradición aragonesa y pertenecientes a la religiosidad popular. Realizada en 1757, se considera dentro de su periodo de mayor éxito  y con gran influencia del rococó napolitano, donde había adquirido técnica y conocimientos.
Esas influencias serán las que transmita a sus alumnos, entre los que se encuentran Francisco Bayeu, José Beratón, Antonio Martínez y Francisco de Goya. La influencia del barroco tardío italiano y de Sebastiano Conca, quien fuera maestro de Luzán, está presente en la posición de figuras o en la multitud de elementos que cubren casi toda la obra ('horror vacui'). Otros elementos que identifican esta influencia son la composición escalonada de los elementos y la perspectiva utilizada, desde una posición inferior lo que se conoce como 'soto in su'. También han destacado en este aspecto la voluminosidad de las figuras dibujadas en trazados limpios creando figuras blandas. Los cuatro santos están representados con elementos identificativos. Así, por ejemplo, al lado de San Vicente se plasma una rueda de molino y Santo Dominguito de Val, el mártir niño, se representa con la indumentaria de monaguillo que todavía utilizan los monaguillos de la Catedral zaragozana.

domingo, 20 de abril de 2014

La escena del martirio de San Vicente de Cifrondi en Cerete Basso.



Antonio Cifrondi fue un artista de Bérgamo que desarrolló su carrera pictórica a caballo entre los siglos XVII y XVIII, encuadrándose como un pintor italiano del barroco tardío. Cifrondi fue un artista itinerante, estableciéndose allí donde estaba la demanda de su arte. La iglesia actual de San Vincenzo Martire de Cerete Basso, donde se halla la obra que nos ocupa, data de mediados del 1400 y es probable que se construyera  sobre las ruinas de una iglesia anterior antes del año 1000. La magnífica escena de Cifrondi que ocupa el altar mayor del templo representa a un San Vicente al que se le están aplicando los suplicios del fuego y las raederas mientras diversos personajes que componen la escena adoptan papeles de verdugos, centinelas y espectadores.

jueves, 10 de abril de 2014

El magnífico relieve que preside el altar mayor de la iglesia de Nole.


La iglesia de San Vincenzo Martire en Nole se menciona por primera vez en un documento de 1312 aunque la Iglesia ya existía en los S.XI-XII, pero mucho más pequeña que la actual. Una catástrofe habida en este templo el 15 de Noviembre de 2006 a las 22:10 horas provocó la caída de la torre del campanario dañando severamente a la iglesia. Desde hacía un mes, se había comenzado a trabajar en la consolidación de la estructura del siglo XVII cuando esto sucedió. Tras cuatro años de trabajo fue nuevamente reabierta al culto. Pero la obra que nos ocupa es el magnífico relieve que corona el altar mayor de la iglesia y que representa la “Gloria de San Vicente”, obra de los últimos años del S.XIX y que se realizó durante la estadía de Bartolomeo Capello. San Vicente se acompaña aquí de unos ángeles que portan sus instrumentos martiriales.

lunes, 31 de marzo de 2014

Un bello San Vicente del círculo del Maestro de la Florida en Teruel.



Esta magnífica pintura gótica al temple al huevo sobre tabla que representa a nuestro santo se halla en el Museo Diocesano de Teruel y tiene su origen probable en el S.XV aunque su autoría es anónima. Con fondo dorado, se circunscribe a la escuela hispano flamenca y se atribuye al círculo del conocido como Maestro de la Florida. Este podría ser Juan de Bonilla, y se le diotal denominación por ser los Condes de Florida los patrones de la capilla de la Catedral donde se halla el retablo de la Coronación. Procede de la Parroquia de San Blas de la misma ciudad. A pesar del gesto distante y hasta iracundo de su rostro nos llama mucho la atención la magnífica dalmática con bellas filigranas y el suelo colorista que confiere una luminosidad especial al conjunto.