martes, 31 de marzo de 2015

El busto relicario de Pablo de Rojas de la Mathiessen Gallery de Londres.

El busto relicario de un santo protomártir que comúnmente se atribuye a San Vicente de Zaragoza, hecho de madera, policromada y dorada, con dimensiones 77,5 x 28 x 40 cm,  procede de una colección privada granadina y pertenece a la Mathiessen Gallery de Londres. Su autor sería Pablo de Rojas (Alcalá La Real 1549-1611 Granada) y su obra recoge la práctica de la incorporación de las reliquias en imágenes. Fue a raíz del Concilio de Trento, es decir, después de 1563, cuando el culto de los santos y la veneración de sus reliquias se hizo activamente promulgada por la Iglesia como un objetivo doctrinal, que en efecto estaba destinado a actuar como un arma contra las influencias protestantes que barrían Europa.  
El presente trabajo es un buen ejemplo de la característica postura rígida del estilo romanista típico de las obras de Pablo de Rojas. Tallado como un busto, el santo está vestido con los ornamentos litúrgicos y con los brazos ocultos debajo de una dalmática. El rostro del santo muestra una expresión distante y una mirada penetrante frontal. El Relicario-escultura a menudo carece de los atributos que permiten la identificación de un santo específico y el nombre de su autor fue mencionado por Francisco Pacheco como maestro del gran Martínez Montañés.

viernes, 20 de marzo de 2015

Un San Vicente de autoria desconocida se encuentra en la bella iglesia de Braga (Portugal).

Ya hemos dicho que la Iglesia de San Vicente de Braga es uno de los edificios más valiosos que en el país luso se dedica a San Vicente. En ella se encuentra esta curiosa pintura que representa a nuestro santo y del que desconocemos su autor. Se caracteriza por un San Vicente casi niño que porta una palma y, como no, un cuervo y barco por tratarse de una pintura portuguesa.
Esta iglesia se encuentra en la zona alta de la ciudad, alejada del centro histórico, muy cerca del Asilo de San José y está declarada por las autoridades portuguesas como Inmueble de Interés Público (IPP). El templo actual fue construido a mediados del siglo XVII pero se han encontrado dos lápidas de origen visigodo que demuestran que en este lugar ya había una iglesia desde el siglo VII. En su construcción intervinieron arquitectos tan notables como Manuel Fernandes da Silva, André Soares y Carlos Amarante, bajo el patrocinio de los arzobispos Rodrigo de Moura Teles y Gaspar de Bragança. La fachada muestra la transición del manierismo al barroco; en la zona superior hay una hornacina donde se halla la escultura de San Vicente Mártir, flanqueada por las imágenes de dos ángeles, uno a cada lado, y sobre él la cruz y atributos pontificales. Sobre la portada hay una representación escultórica del bautismo de Cristo. Tiene una alta torre campanario, situada a los pies del templo. En el interior hay grandes paneles de azulejos que revisten las paredes y representan la historia y el martirio de San Vicente.

jueves, 5 de marzo de 2015

La escultura de San Vicente en el baldaquino de Sao Vicente de Fora de Lisboa pertenece a Manuel Vieira.

En el centro de la capilla mayor de la iglesia de San Vicente de Fora en Lisboa, sobre el altar barroco, sobresale un grandioso baldaquino, que forma parte de un conjunto de estatuas de la mano de Joaquim Machado de Castro y que fueron encargadas por Joao V. Las imágenes de San Vicente, San Sebastián y de los ángeles sobre las puertas de acceso al coro son obra de Manuel Vieira en 1787. El altar barroco fue diseñado por Gianni Ludovice. Éste, ocupando el centro del presbiterio, se divide en cuatro columnas robustas destacándose en altos pedestales, mostrando ocho imágenes relativas a ilustres monumentos de Lisboa. Estas son todas de madera, pintadas de blanco de acuerdo a la preferencia del Ludovice italiano.

viernes, 20 de febrero de 2015

El Museo de Arte Sacro de Funchal muestra el San Vicente de Francisco Venegas.

Este óleo sobre madera de Francisco Venegas procede del último cuarto del siglo XVI del Colegio de la iglesia de San Juan Evangelista y hoy se halla en el Museo de Arte Sacro de Funchal. El retablo de la antigua capilla de San Sebastián, demolida a principios del siglo XIX, tuvo pinturas representando a San Bento Abad y San Vicente Mártir que acompañaban a una figura de bulto del titular. Estas dos tablas son de dimensiones idénticas y son un interesante ejemplo de diálogo entre diversos géneros artísticos pues conjugan una tradición de dalmática ricamente decorada con sedas y brocados de inspiración oriental. Además, su técnica se asemeja a la del estofad,o separando los elementos decorativos con un trazo negro. El juego de luces recorre los contrastes del paisaje y transita al manierismo de buena factura en el que se nota la formación sevillana de su autor. 

martes, 10 de febrero de 2015

André Reinoso nos regala una bella mirada mística de un San Vicente con aires portugueses.

Considerado uno de los pintores portugueses más importantes de la primera mitad del siglo XVII, con obra documentada entre 1610-1641, André Reinoso ejecutó un conjunto de pinturas destinadas a la decoración de varios espacios de la catedral de Lamego en tiempos del episcopado de D. Martim Afonso Mexia (1614-1620), D. João Coutinho (1626-1635) y, eventualmente, de D. Miguel de Portugal (1636-1643). En este óleo sobre tela la figura de bulto de San Vicente destaca sobre el fondo paisajístico y se advierte una especial preocupación por la elegancia en el modelado de los tejidos y una mirada mística del santo que dirige sus ojos al cielo con un colorido luminoso y cálido influenciado por el naturalismo sevillano. 

viernes, 30 de enero de 2015

Gianluigi Marzo coloca en la catedral de Ugento un magnífico óleo con un martirio vicentino.

Gianluigi Marzo es un sacerdote y pintor autodidacta que desde bien pequeño mostró una predisposición natural hacia el diseño y la pintura. A los diez años de edad ingresa en el seminario de Ugento mientras completa su formación artística realizando en sus viajes a Tanzania distintas obras murales de templos africanos. Su amor por las misiones viene financiada con la subasta de muchas de sus obras religiosas aunque también abarca otras temáticas.  Actualmente es párroco del área de Corsano. En su obra sobre el martirio de San Vicente adopta una postura casi surrealista para hacer aparecer a un ángel que le da la corona de la victoria y la palma del martirio en una escena en la que el torturador romano le despoja de su dalmática y un hombre postrado parece que quiera avivar las llamas que están calcinando el cuerpo del santo. No menos enigmático es el cuervo que observa la escena. Este óleo sobre tela de 300x200 se halla en la catedral de Ugento.

martes, 20 de enero de 2015

En la iglesia de San Vincenzo de Cremona destaca una pintura exterior de San Vicente mártir envejecida por el tiempo.


La iglesia actual de San Vincenzo de Cremona es el resultado de la unión a finales del S.XVI del legado de las antiguas de San Vicente y San Giacomo. La fachada, terminada en 1629, presenta elementos decorativos barrocos y dos pilastras de orden jónico. De la iglesia medieval de San Vicente sobrevivió el ábside y el campanario. El ábside central, salpicado por columnas y "ménsulas decoradas" alargadas, se involucra en un lapso volvió frontal. La parte superior del cuerpo longitudinal a dos aguas es atravesado por arcos . Una inscripción en arcilla en la fachada amurallada testifica que el jurista Riboldo de Sigoli destinó la suma de tres libras, que también podría coincidir con su inversión en la propia iglesia o con su finalización. Pero si algo llama la atención es su magnífica fachada barroca en la que se incardina una imagen pictórica bajo dosel de San Vicente Mártir rodeado de molduras.

domingo, 4 de enero de 2015

Un San Vicente Mártir hendido de claroscuros del pintor palentino Matías de Torres.



Matías de Torres (1635-1711), pintor barroco español, natural de Aguilar de Campoo (Palencia), puede ser considerado uno de los epígonos de la escuela madrileña del siglo XVII. Habiendo sido, según Palomino, «hombre de gran fausto, muy bien portado, respetuoso, y de linda traza», viudo y fallecidas las hijas a las que había dotado espléndidamente, comenzó a declinar, hasta caer en la miseria. El pintor abordó gran variedad de temas y géneros con un estilo personal, aunque derivado de su maestro Francisco de Herrera el Mozo y de los modelos de Rubens y Bassano, caracterizado por el estudio de la luz y el claroscuro. Perdidas en gran parte las numerosas pinturas para las iglesias de Madrid, donde falleció y fue enterrado de limosna, casi todas las obras conservadas son lienzos de pequeño tamaño, acordes con su sensibilidad delicada y su afición por la miniatura en la que educó a sus hijos. En este óleo sobre lienzo de 133 x 82,5 tenemos uno de los ejemplos de representación de imágenes religiosas, en este caso a nuestro San Vicente Mártir, en una escena sombría que sólo atenúan unos destellos estrellados y un cuervo como elemento iconográfico. 

miércoles, 30 de abril de 2014

San Vicente Mártir y otros tres santos aragoneses, obra de José Luzán.



José Luzán realizó como boceto de la que posteriormente plasmaría a mayor escala en el armario de las reliquias de la sacristía mayor de la Seo de Zaragoza una obra titulada “San Valero, San Vicente Mártir, San Pedro Arbués y Santo Dominguito de Val en la Gloria”, cuatro santos muy vinculados a la tradición aragonesa y pertenecientes a la religiosidad popular. Realizada en 1757, se considera dentro de su periodo de mayor éxito  y con gran influencia del rococó napolitano, donde había adquirido técnica y conocimientos.
Esas influencias serán las que transmita a sus alumnos, entre los que se encuentran Francisco Bayeu, José Beratón, Antonio Martínez y Francisco de Goya. La influencia del barroco tardío italiano y de Sebastiano Conca, quien fuera maestro de Luzán, está presente en la posición de figuras o en la multitud de elementos que cubren casi toda la obra ('horror vacui'). Otros elementos que identifican esta influencia son la composición escalonada de los elementos y la perspectiva utilizada, desde una posición inferior lo que se conoce como 'soto in su'. También han destacado en este aspecto la voluminosidad de las figuras dibujadas en trazados limpios creando figuras blandas. Los cuatro santos están representados con elementos identificativos. Así, por ejemplo, al lado de San Vicente se plasma una rueda de molino y Santo Dominguito de Val, el mártir niño, se representa con la indumentaria de monaguillo que todavía utilizan los monaguillos de la Catedral zaragozana.

domingo, 20 de abril de 2014

La escena del martirio de San Vicente de Cifrondi en Cerete Basso.



Antonio Cifrondi fue un artista de Bérgamo que desarrolló su carrera pictórica a caballo entre los siglos XVII y XVIII, encuadrándose como un pintor italiano del barroco tardío. Cifrondi fue un artista itinerante, estableciéndose allí donde estaba la demanda de su arte. La iglesia actual de San Vincenzo Martire de Cerete Basso, donde se halla la obra que nos ocupa, data de mediados del 1400 y es probable que se construyera  sobre las ruinas de una iglesia anterior antes del año 1000. La magnífica escena de Cifrondi que ocupa el altar mayor del templo representa a un San Vicente al que se le están aplicando los suplicios del fuego y las raederas mientras diversos personajes que componen la escena adoptan papeles de verdugos, centinelas y espectadores.

jueves, 10 de abril de 2014

El magnífico relieve que preside el altar mayor de la iglesia de Nole.


La iglesia de San Vincenzo Martire en Nole se menciona por primera vez en un documento de 1312 aunque la Iglesia ya existía en los S.XI-XII, pero mucho más pequeña que la actual. Una catástrofe habida en este templo el 15 de Noviembre de 2006 a las 22:10 horas provocó la caída de la torre del campanario dañando severamente a la iglesia. Desde hacía un mes, se había comenzado a trabajar en la consolidación de la estructura del siglo XVII cuando esto sucedió. Tras cuatro años de trabajo fue nuevamente reabierta al culto. Pero la obra que nos ocupa es el magnífico relieve que corona el altar mayor de la iglesia y que representa la “Gloria de San Vicente”, obra de los últimos años del S.XIX y que se realizó durante la estadía de Bartolomeo Capello. San Vicente se acompaña aquí de unos ángeles que portan sus instrumentos martiriales.

lunes, 31 de marzo de 2014

Un bello San Vicente del círculo del Maestro de la Florida en Teruel.



Esta magnífica pintura gótica al temple al huevo sobre tabla que representa a nuestro santo se halla en el Museo Diocesano de Teruel y tiene su origen probable en el S.XV aunque su autoría es anónima. Con fondo dorado, se circunscribe a la escuela hispano flamenca y se atribuye al círculo del conocido como Maestro de la Florida. Este podría ser Juan de Bonilla, y se le diotal denominación por ser los Condes de Florida los patrones de la capilla de la Catedral donde se halla el retablo de la Coronación. Procede de la Parroquia de San Blas de la misma ciudad. A pesar del gesto distante y hasta iracundo de su rostro nos llama mucho la atención la magnífica dalmática con bellas filigranas y el suelo colorista que confiere una luminosidad especial al conjunto.

jueves, 20 de marzo de 2014

El precioso surrealismo de la obra de Vicente Ameztoy para la capilla de Remelluri.



A principios de los años 1990, los propietarios de las Bodegas Remelluri  de la Rioja encargaron una pintura de San Vicente a Vicente Ameztoy, un artista vasco nacido en San Sebastián. Este comenzó con el plan de retratar al mártir pero su trabajo se convirtió en un proyecto de siete años en que pintó varios santos de los primeros siglos del cristianismo destinados a la antigua capilla de Santa Sabina que forma parte de la finca vinatera. Así, representa a San Esteban, San Ginés, San Cristóbal, Santa Sabina y Santa Eulalia. El estilo de Vicente Ameztoy recuerda poderosamente al  surrealista de René Magritte. Cada uno de los trabajos de Remelluri incluye tanto características históricas como del mundo moderno. Además, los rasgos faciales de los santos son tomados de la gente cercana al artista. Por ello, San Vicente muestra los rasgos del mismo Vicente Ameztoy, obra que sirve como retablo de la capilla y que incluye en su cuerpo una puerta de dos batientes que puede ser abierta revelando a una Virgen y Niño. Las pinturas de Remelluri fueron acabadas en el 2001. Trágicamente, fue la obra póstuma de  Vicente Ameztoy ya que murió más tarde el mismo año a la edad de 46 años. Esta serie de pinturas es considerada su obra maestra.