miércoles, 30 de abril de 2014

San Vicente Mártir y otros tres santos aragoneses, obra de José Luzán.



José Luzán realizó como boceto de la que posteriormente plasmaría a mayor escala en el armario de las reliquias de la sacristía mayor de la Seo de Zaragoza una obra titulada “San Valero, San Vicente Mártir, San Pedro Arbués y Santo Dominguito de Val en la Gloria”, cuatro santos muy vinculados a la tradición aragonesa y pertenecientes a la religiosidad popular. Realizada en 1757, se considera dentro de su periodo de mayor éxito  y con gran influencia del rococó napolitano, donde había adquirido técnica y conocimientos.
Esas influencias serán las que transmita a sus alumnos, entre los que se encuentran Francisco Bayeu, José Beratón, Antonio Martínez y Francisco de Goya. La influencia del barroco tardío italiano y de Sebastiano Conca, quien fuera maestro de Luzán, está presente en la posición de figuras o en la multitud de elementos que cubren casi toda la obra ('horror vacui'). Otros elementos que identifican esta influencia son la composición escalonada de los elementos y la perspectiva utilizada, desde una posición inferior lo que se conoce como 'soto in su'. También han destacado en este aspecto la voluminosidad de las figuras dibujadas en trazados limpios creando figuras blandas. Los cuatro santos están representados con elementos identificativos. Así, por ejemplo, al lado de San Vicente se plasma una rueda de molino y Santo Dominguito de Val, el mártir niño, se representa con la indumentaria de monaguillo que todavía utilizan los monaguillos de la Catedral zaragozana.

domingo, 20 de abril de 2014

La escena del martirio de San Vicente de Cifrondi en Cerete Basso.



Antonio Cifrondi fue un artista de Bérgamo que desarrolló su carrera pictórica a caballo entre los siglos XVII y XVIII, encuadrándose como un pintor italiano del barroco tardío. Cifrondi fue un artista itinerante, estableciéndose allí donde estaba la demanda de su arte. La iglesia actual de San Vincenzo Martire de Cerete Basso, donde se halla la obra que nos ocupa, data de mediados del 1400 y es probable que se construyera  sobre las ruinas de una iglesia anterior antes del año 1000. La magnífica escena de Cifrondi que ocupa el altar mayor del templo representa a un San Vicente al que se le están aplicando los suplicios del fuego y las raederas mientras diversos personajes que componen la escena adoptan papeles de verdugos, centinelas y espectadores.

jueves, 10 de abril de 2014

El magnífico relieve que preside el altar mayor de la iglesia de Nole.


La iglesia de San Vincenzo Martire en Nole se menciona por primera vez en un documento de 1312 aunque la Iglesia ya existía en los S.XI-XII, pero mucho más pequeña que la actual. Una catástrofe habida en este templo el 15 de Noviembre de 2006 a las 22:10 horas provocó la caída de la torre del campanario dañando severamente a la iglesia. Desde hacía un mes, se había comenzado a trabajar en la consolidación de la estructura del siglo XVII cuando esto sucedió. Tras cuatro años de trabajo fue nuevamente reabierta al culto. Pero la obra que nos ocupa es el magnífico relieve que corona el altar mayor de la iglesia y que representa la “Gloria de San Vicente”, obra de los últimos años del S.XIX y que se realizó durante la estadía de Bartolomeo Capello. San Vicente se acompaña aquí de unos ángeles que portan sus instrumentos martiriales.

lunes, 31 de marzo de 2014

Un bello San Vicente del círculo del Maestro de la Florida en Teruel.



Esta magnífica pintura gótica al temple al huevo sobre tabla que representa a nuestro santo se halla en el Museo Diocesano de Teruel y tiene su origen probable en el S.XV aunque su autoría es anónima. Con fondo dorado, se circunscribe a la escuela hispano flamenca y se atribuye al círculo del conocido como Maestro de la Florida. Este podría ser Juan de Bonilla, y se le diotal denominación por ser los Condes de Florida los patrones de la capilla de la Catedral donde se halla el retablo de la Coronación. Procede de la Parroquia de San Blas de la misma ciudad. A pesar del gesto distante y hasta iracundo de su rostro nos llama mucho la atención la magnífica dalmática con bellas filigranas y el suelo colorista que confiere una luminosidad especial al conjunto.

jueves, 20 de marzo de 2014

El precioso surrealismo de la obra de Vicente Ameztoy para la capilla de Remelluri.



A principios de los años 1990, los propietarios de las Bodegas Remelluri  de la Rioja encargaron una pintura de San Vicente a Vicente Ameztoy, un artista vasco nacido en San Sebastián. Este comenzó con el plan de retratar al mártir pero su trabajo se convirtió en un proyecto de siete años en que pintó varios santos de los primeros siglos del cristianismo destinados a la antigua capilla de Santa Sabina que forma parte de la finca vinatera. Así, representa a San Esteban, San Ginés, San Cristóbal, Santa Sabina y Santa Eulalia. El estilo de Vicente Ameztoy recuerda poderosamente al  surrealista de René Magritte. Cada uno de los trabajos de Remelluri incluye tanto características históricas como del mundo moderno. Además, los rasgos faciales de los santos son tomados de la gente cercana al artista. Por ello, San Vicente muestra los rasgos del mismo Vicente Ameztoy, obra que sirve como retablo de la capilla y que incluye en su cuerpo una puerta de dos batientes que puede ser abierta revelando a una Virgen y Niño. Las pinturas de Remelluri fueron acabadas en el 2001. Trágicamente, fue la obra póstuma de  Vicente Ameztoy ya que murió más tarde el mismo año a la edad de 46 años. Esta serie de pinturas es considerada su obra maestra.