jueves, 10 de abril de 2014

El magnífico relieve que preside el altar mayor de la iglesia de Nole.


La iglesia de San Vincenzo Martire en Nole se menciona por primera vez en un documento de 1312 aunque la Iglesia ya existía en los S.XI-XII, pero mucho más pequeña que la actual. Una catástrofe habida en este templo el 15 de Noviembre de 2006 a las 22:10 horas provocó la caída de la torre del campanario dañando severamente a la iglesia. Desde hacía un mes, se había comenzado a trabajar en la consolidación de la estructura del siglo XVII cuando esto sucedió. Tras cuatro años de trabajo fue nuevamente reabierta al culto. Pero la obra que nos ocupa es el magnífico relieve que corona el altar mayor de la iglesia y que representa la “Gloria de San Vicente”, obra de los últimos años del S.XIX y que se realizó durante la estadía de Bartolomeo Capello. San Vicente se acompaña aquí de unos ángeles que portan sus instrumentos martiriales.

lunes, 31 de marzo de 2014

Un bello San Vicente del círculo del Maestro de la Florida en Teruel.



Esta magnífica pintura gótica al temple al huevo sobre tabla que representa a nuestro santo se halla en el Museo Diocesano de Teruel y tiene su origen probable en el S.XV aunque su autoría es anónima. Con fondo dorado, se circunscribe a la escuela hispano flamenca y se atribuye al círculo del conocido como Maestro de la Florida. Este podría ser Juan de Bonilla, y se le diotal denominación por ser los Condes de Florida los patrones de la capilla de la Catedral donde se halla el retablo de la Coronación. Procede de la Parroquia de San Blas de la misma ciudad. A pesar del gesto distante y hasta iracundo de su rostro nos llama mucho la atención la magnífica dalmática con bellas filigranas y el suelo colorista que confiere una luminosidad especial al conjunto.

jueves, 20 de marzo de 2014

El precioso surrealismo de la obra de Vicente Ameztoy para la capilla de Remelluri.



A principios de los años 1990, los propietarios de las Bodegas Remelluri  de la Rioja encargaron una pintura de San Vicente a Vicente Ameztoy, un artista vasco nacido en San Sebastián. Este comenzó con el plan de retratar al mártir pero su trabajo se convirtió en un proyecto de siete años en que pintó varios santos de los primeros siglos del cristianismo destinados a la antigua capilla de Santa Sabina que forma parte de la finca vinatera. Así, representa a San Esteban, San Ginés, San Cristóbal, Santa Sabina y Santa Eulalia. El estilo de Vicente Ameztoy recuerda poderosamente al  surrealista de René Magritte. Cada uno de los trabajos de Remelluri incluye tanto características históricas como del mundo moderno. Además, los rasgos faciales de los santos son tomados de la gente cercana al artista. Por ello, San Vicente muestra los rasgos del mismo Vicente Ameztoy, obra que sirve como retablo de la capilla y que incluye en su cuerpo una puerta de dos batientes que puede ser abierta revelando a una Virgen y Niño. Las pinturas de Remelluri fueron acabadas en el 2001. Trágicamente, fue la obra póstuma de  Vicente Ameztoy ya que murió más tarde el mismo año a la edad de 46 años. Esta serie de pinturas es considerada su obra maestra.

sábado, 8 de marzo de 2014

Un historiador sostiene que la piedra que se halla en Cristo Rey fue la rueda de molino de San Vicente.



El amigo e historiador valenciano Francisco José Soriano sostiene que una piedra que se conserva en la Parroquia Cristo Rey de Valencia, primitiva basílica sepulcral del santo, podría ser parte de la rueda de molino o "muela" a la que fue atado San Vicente Mártir cuando fue tirado al mar tras ser torturado y muerto en el año 304, por orden del prefecto romano Daciano, para hacer desaparecer su cuerpo.
Esta es una piedra caliza de forma rectangular, labrada por una de sus caras con relieves e inscripciones alusivas a San Vicente Mártir, con una hendidura en su parte superior y diversas irregularidades. Además, la parte frontal presenta un área rectangular con una representación de un aspa en el centro y una rueda de molino situada a la derecha en altorrelieve. Igualmente, la muela tiene grabada en letras capitales "año 1642" y "en esta piedra estigve ligat sen Vicent Martir". Sostiene que en ese año de 1642 se decidió dividir la reliquia de la "muela" para ser empotrada en algún lugar de la iglesia, dejando memoria de su origen. Si se tratase de un fragmento de la rueda de molino por la inscripción que contiene, quien la mandó tallar tenía el convencimiento de que procedía de la usada para lastrar el cuerpo de San Vicente Mártir. Tras la desamortización y la destrucción de la cabecera del templo en 1837 la piedra apareció años después en la fachada de una vivienda situada en el barrio de Russafa, a donde sería llevada por algún vecino de la iglesia. También se cree que una novicia del Convento de las oblatas del Santísimo Redentor de la localidad valenciana de Alaquàs extrajo la muela de la fachada y la llevó al convento en el año 1892. La superiora del convento la colocó en el huerto como pedestal de la imagen del Corazón de Jesús y un siglo más tarde fue donada a la parroquia de Cristo Rey que la colocó en un armazón de hierro en la entrada del templo y actualmente situada en el presbiterio de la parroquia.

viernes, 28 de febrero de 2014

Un bello relieve de mármol que representa el martirio de San Vicente de Manuel Adeva en el Museo del Prado.



Manuel Adeva Pacheco fue un escultor español que a mediados del S.XVIII ejecutó en mármol  treinta y dos relieves (cuatro de ellos sin acabar) de diversa temática y que estaban destinados a la decoración de los pasillos del Palacio Real,  obra proyectada por Fernando VI e iniciada en el año 1753. Fue interrumpido el proyecto por Carlos III en el año 1761 por considerar los relieves excesivamente aparatosos y por eso acabaron llegando para ser expuestos en el Museo del Prado. Uno de estos representa un bello martirio de San Vicente con un peso de 247 kg y unas dimensiones de 85 cm x 122 cm x 27 cm. La escena muestra cómo San Vicente es atado a una superficie en presencia de la autoridad romana.

jueves, 20 de febrero de 2014

La agitada historia del tapiz de San Vicente robado en la Catedral de Roda de Isábena.



Una historia rocambolesca sucedió a un tapiz en el que se representa a San Vicente Mártir y que procede de un robo perpetrado en el año 1979 en la Catedral de Roda de Isábena, en el que también fueron sustraídos la conocida como "Silla de San Ramón" y otras piezas. Este textil del S.XVI representa a la Virgen con San Vicente rodeada por dos obispos, uno de los cuales es Pedro Agustín, obispo de Huesca cuyo escudo aparece destacado en la pieza por ser el donante. El autor del robo no fue otro que el celebérrimo Erik el Belga, que dice que no recuerda aquella fechoría y que seguramente fuese un robo por encargo. Sucedió que una conservadora del Museo Diocesano de Lérida vio en el año 2012 la pieza en internet al visionar catálogos de ferias y subastas y lo puso en conocimiento de la policía. En esta ocasión el tapiz había llegado a manos de un propietario belga llamado DeWitt que había logrado una venta muy ventajosa de la pieza a un coleccionista estadounidense de Houston que había pagado por ella unos 300.000 euros. Dos años antes, lo había sacado a subasta la casa Hample de Munich. Es curioso que, después de treinta años oculto, este tapiz saliera al mercado justo cuando había prescrito el delito contra el patrimonio. Es posible que el actual dueño, que compró el tapiz de buena fe, lo haya devuelto definitivamente en Abril de 2013 y llegado a España pues lo contrario significaría problemas legales de calado.