Estas dos tablas debieron pertenecer a algún retablo ejecutado entre los siglos XVI y XVII. Son de madera policromada y representan el prendimiento de San Vicente y la defensa de los cuervos de su cuerpo ante las alimañas. Sus dimensiones son de 22,5 x 17,5. Curiosamente, San Vicente es representado con mitra episcopal, encontrándose museizados en el Museo de Bellas Artes de Chartres (Francia). Proceden de un legado de Madame Bethouart en 1933.