La Virgen entre los santos Vicente Mártir y Vicente Ferrer, en
la Capilla de
San Vicente Ferrer de la iglesia
de Santa Maria delle Grazie en Milán, es una obra firmada
por Coriolano Malagavazzo, uno de los discípulos menos conocidos de
Bernardino Campi. La composición es densa y completa, con las
figuras destacando nítidamente sobre el fondo, creando un efecto de
armonía estática. En el cuello alargado y precioso de la Virgen, en
el delicado óvalo de su rostro, en la exquisita pureza de sus manos
y, en general, en la meticulosa elegancia del conjunto, se percibe la
influencia de Parmigianino sobre un fondo de cultura cremonesa. Se
cree que el retablo data de entre 1585 y 1595. Procede de la escuela
cremonesa, y
trabajó en el estilo manierista de
la escuela
lombarda. Pintó en el norte de Italia y el sureste de Francia.
Una calle de Cremona lleva su nombre.
