El templo primitivo del que proviene el que hoy contemplamos era de estilo románico y fue ordenado edificar por el
rey Alfonso Henriquez en el año 1147 para albergar el cuerpo de
San Vicente después de la victoria sobre los musulmanes en su campaña del
Algarve. La intención del rey también fue establecer las bases para la construcción de edificios cristianos de culto donde cruzados portugueses y europeos fueran enterrados . Así ,en el año 1173 la relevancia que adquirió el santo llevó a que
San Vicente fuera nombrado patrón de
Lisboa .Y lo cierto es que este conjunto se construyó sobre uno de los cementerios de los cruzados que le ayudaron en la conquista de la ciudad , entregándolo primero a los premonstratenses flamencos y después a los monjes regrantes que vinieron del Norte de
Portugal para evangelizar estos arrabales populosos. Más tarde , en el año 1582, se acomete la renovación total del templo mencionado con proyectos de
Juan de Herrera y
Felipe Terzi, inaugurándose finalmente en el año 1629 . Hay que decir que la Iglesia fue gravemente dañada en el terremoto que asoló
Lisboa en el año 1755. Esta Iglesia renacentista estuvo una vez localizada fuera de las murallas de la ciudad y ese es el motivo por el cuál es conocida como “
de Fora”.
Considerada como uno de los más impresionantes edificios lisboetas , la Iglesia de
San Vicente de Fora se alza como una
imagen emblemática de la ciudad. Esta Iglesia ,junto con el antiguo monasterio adjunto de
San Agustín , hoy cerrado , permanecen en una colina al Este de
Alfama y son visibles desde la lejanía . En su
fachada las estatuas de
San Agustín , San Sebastián y San Vicente , nichos y ventanas se distribuyen de forma armoniosa y simétrica . Todo su
interior merece una especial atención , sus
pasillos misteriosos, siendo de destacar los azulejos portugueses representativos en los claustros de la Iglesia de los
ataques bélicos de
Alfonso Henriquez y otros inspirados en
fábulas de La Fontaine. En este
conjunto monástico podemos encontrar el antiguo convento hoy sede del
Patriarcado de Lisboa , el
Largo da Postas de Sol, sobre una esquina del
Barrio de Alfama y donde una bellísima estatua de
San Vicente que se erigió en el año 1970 ofrece una
gran vista de la Iglesia desde la distancia .La iglesia de
Sao Vicente de Fora se construyó durante los años de soberanía española y, por ello, es obra de uno de los arquitectos de
Felipe II, el italiano
Felipe Terzi. En su interior, destaca el baldaquino barroco de
Machado de Castro, uno de los más reputados artistas lusos de todos los tiempos. En 1855 sus claustros se convirtieron en panteón de la
dinastía de Braganza, donde yacen todos los reyes portugueses, a excepción de
Doña Maria I y Don Pedro IV, desde
Don João IV, restaurador de la monarquía lusa, hasta
Don Manuel II, que murió en el exilio en
Inglaterra, desposeído de su corona en 1932.
Entre las curiosidades de los regios ocupantes del panteón, la presencia de la reina
Catalina de Braganza, viuda de
Carlos II e introductora en el país de la costumbre de tomar el té a las cinco de la tarde. En el panteón también puede contemplarse la escultura de una
mujer piadosa rezando junto a los
túmulos de
Don Carlos I y su hijo
Luís Filipe, asesinados en la
Praça do Comércio en 1908. Mostramos una
maqueta del conjunto antes del terremoto de 1755.
Video del conjunto de San Vicente de Fora.